Author: gabtorar
•6:43
9:1-2 Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?

Cuán bien describe este pasaje la actitud que tenemos las personas hacia otros y sus desgracias.

Realmente hay en los seres humanos una fijación por atribuir las cosas que nos parecen negativas a “castigos de Dios” por alguna clase pecado que hayamos cometido, o que otros hayan cometido antes de nosotros.

Esa inclinación a pensar mal nos hace mucho daño y también a quienes nos rodean.

Me pregunto cuántas veces hemos juzgado en nuestros corazones a personas por lo que no hicieron, y no mucho después Dios se ha encargado de mostrarnos (para nuestra propia vergüenza) que no era más que una mala interpretación nuestra.

Los discípulos querían saber de quién era la responsabilidad por la ceguera de ese hombre.
En sus mentes pensaban que debía haber alguien o algo que hubiera producido semejante condición.

Si bien el hombre era ciego, los verdaderamente ciegos eran los que no veían que muchas de nuestras circunstancias no se pueden atribuir a que alguien hizo algo malo sino a la soberanía de Dios, es decir al hecho que Él tiene un plan con aquello.

Jesús les aclaró que la razón por la que Dios permitió que ese hombre naciera así era para que Sus se manifestaran en él.

No era ningún pecado, era simplemente la buena voluntad de Dios

¿Sabemos nosotros si aquello que hoy vemos como una adversidad pudo haber sido puesto allí por Dios para que Sus obras se manifiesten en nosotros, y a través de nosotros a muchos a otros?

Los que conocían al ciego, ¿te imaginas su reacción cuando este fue sanado y podía ver? ¿Cómo Dios debió haber sido magnificado entre esas personas?

Es ceguera nuestra querer encontrar culpables en cada una de las cosas que nos ocurren y que no logramos entender.

El pecado es ciertamente algo muy malo, pero es igualmente malo buscar pecado donde no lo hay. No es para nada justo que por ir en busca de justicia, hagamos injusticia.

Por convertirnos en “cazadores de pecado” terminamos atrapando toda clase de gente con situaciones que para nada tiene que ver con castigos consecuencia de alguna maldad.

El Señor hizo una advertencia en Su palabra que lamento tener que reconocer, no seguimos muy a menudo. El dijo que “no juzguemos nada ANTES de tiempo”.

Como dijera el anciano apóstol Juan al ángel de la iglesia en Laodicea: “unge tus ojos con colirio para que veas”.

No sé tú, pero yo creo que haríamos mucho bien en dejar a Dios ser Dios decidiendo los porqués de las cosas que pasan y no entendemos y asumir nosotros una actitud más fraterna y misericordiosa, en lugar de una crítica y de juicio.

Jesús puso lodos en los ojos del ciego, le mandó a lavarse y ya no hubo más ceguera en su vida. Problema resuelto

No puedo decir lo mismo de aquellos que buscaban hallar en ese hombre la razón de condición.

La ceguera que había en ellos les acompañó por bastante tiempo más
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Author: gabtorar
•6:52
Hay un tremendo valor en el servicio. Al servir no sólo estamos sirviendo a otros, sino de algún modo hacemos depósito para suplir nuestras propias necesidades.

Zacarías tenía una gran necesidad: no tenía hijo y mientras ejercía el sacerdocio en el santuario del Señor, sirviendo como debía (en lugar de lamentar su carencia), Dios envió Su mensajero, Gabriel, a traerle buenas nuevas.

Si puedes creerlo este es tiempo de respuesta para ti también.

Dios le dio lo que necesitaba cuando él dio a Dios lo que necesitaba de él. ¿Podría haber un plan más justo y perfecto?

Hay poder en los acuerdos que posibilitan la vida y el avance

Filipenses 2 “Unánimes con Dios”
v. 2) Dios se goza cuando ve en nosotros un mismo sentir, que estamos unánimes respecto a la meta de llegar a la estatura de Cristo. Ministerios, departamentos, todo pera en función de ello

v.4) “no mirando por lo suyo propio”. Esto habla de EGOISMO. Todas las maldiciones del hombre parten de una vida egoísta.

El Espíritu Santo nos libera de esa vida egocéntrica, dándonos la oportunidad de servir, VIVIENDO para otros, como Jesús.

v.5) haya en vosotros ESTE SENTIR ¿Cuál? ¡Ser siervos!
Esto es algo que debemos escoger hacer. Escogemos servir o ser servidos. Estar allí para dar o recibir. Cada parte tiene su propia recompensa. Dios nos enseña que es necesario dar para poder recibir. ¡¡Es la ley de la siembra y cosecha!!

v.7) Jesús tomó la forma de siervo. Escogió servir y eso lo costó hacer 3 cosas:
Humillarse (que es bajar), Obedecer (que es acatar) y Morir (negarse a si mismo)

Luego en v.19, Pablo quería enviar a Timoteo ¿Por qué? ¿Qué tenía Timoteo que no había en otros?

El v.21lo dice "todos buscan lo suyo", pero él buscaba lo de Cristo.
Dios definitivamente usará gente que busque Su gloria y Su Reino.

en el v.22 aparecen los pergaminos de Timoteo: “ya conocen los méritos de él”. ¡Su testimonio!. No sólo estaba dispuesto, era también idóneo.

El servicio es un peldaño hacia una relación más estrecha e intima de amistad con el Señor.
Tu trabajo en el señor no es en vano. Sigue sirviéndole con alegría y fervor. JAH dijo a Josué “hay mucha tierra por poseer aun” y recuerda que después de la conquista, viene la repartición.
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Author: gabtorar
•8:09
Juan 2:9 Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo

En este conocido y no poco controversial pasaje, Jesús realizo el milagro de convertir el agua en vino.

Ayer hablaba de convertirnos al Señor, de la necesidad que existe de convertirnos a Él porque en la naturaleza del hombre caído hay algo que le lleva abajo, que lo sumerge y si algo nos tira para abajo dentro de nuestra propia naturaleza ¿cómo podemos esperar llegar arriba, al reino de los cielos?

Eso es lo que vuelve tan trascendental el tema de la conversión.

Hay algo de nuestra naturaleza humana caída de la gracia de Dios que debe ser convertido, transformado para poder acceder al reino eterno del cual Jesús nos vino a hacer parte.

La verdadera conversión consiste en una transformación de nuestro ser interior que nos lleva inevitablemente a un abandono de costumbres y prácticas que eran parte de esa vida no convertida a Dios y a Su Palabra.

Se trata de un milgaro. Solo un milagro puede mudar nuestra naturaleza interior y hacer de nosotros otra criatura.

No se tarta solo de una rehabilitación de algo en mi, sino de una completa y radical transformación interior de todo lo que soy.

Es ese milagro el que hace posible que el adicto deje la adicción. Los programas humanos puede ser muy bien intencionados y funcionar respecto a la adicción particular pero te aseguro que lo que suele suceder es que esa persona solo cambia la fuente de adicción. Pero el verdadero problmea, esa raiz que lo vuelve adicto a lo que sea, sigue vivo ahi dentro y buscara otra fuente de expresion.

Lo que el hombre necesita es una transformación interna radical de todo su ser espiritual que conllevará a una transformación radical de la manera de vivir, pensar, sentir y por consiguiente, actuar.

Jesus no hizo que el agua pareciera vino, el camnio la naturaleza dee elemento: de agua a vino. Un milagro!!

¿No te parece simbólico que este hubiera sido principio de señales?

A mi juicio esto es un símbolo de lo que Jesús haría luego en la naturaleza de los hombres ¡Aleluya!

Te aseguro amado lector que lo que necesitamos no es una mera rehabilitación, sino una completa renovación de los que somos para poder alcanzar los propósitos de Dios.

Esa conversion solo puede venir por la obra del Espiritu de Dios en nuestras vidas.

Y es esa conversion la que al enemigo de Dios no le agrada.

Imaginate que sin dsrnos cuenta somos esclavos de tantas cosas de las cuales Dios nos libera precisamente por medio de esta conversion. Dios cambia nuestra naturaleza y eso produce libertad de tales cadenas.

Piensa, en la naturaleza de alguien que es pedofilo, por ejemplo, esta el abusar de infantes, tu puedes recluirlo y evitaras con eso que abuse de otros, pero que pasa con esa persona. El estar en reclusion le impide desear hacer lo malo y cometer tales atrocidades? Por supuesto que no!!

Las carceles seguiran llenandose de gente que perfecciona su manera de delinquir estando en ellas, hasta el dia que los gobiernos comprendan que solo una verdadera conversion puede transformar la vida, y por tanto, el destino de los hombres.

El pedofilo, el drogadicto, el homosexual, el esposo golpeador, el corrutpo el que roba y asi cada uno en su debilidad, sera libre de lo que es y le atormenta, SOLO si experimenta lo que esa sgua experimento: un milagro tal que la convirtio en vino, que la hizo tra cosa.

Dios quiere hacer de ti y de mi otra persona. Por que no dejarlo?

Esa clase de milagro sigue disponible
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Author: gabtorar
•6:56
Joel 2:13 “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.”

Ayer compartiendo en una iglesia de Jicamarca, Perú, que de acuerdo a las palabras de un hombre de Dios queda “al fin del mundo y doblando a la derecha”, Dios me permitió tratar el tema de la verdadera conversión.

Convertirse es algo de lo que he oído a muchas personas mofarse, especialmente cuando dicen ¿así que ahora te convertiste a tal religión?

Muchas personas bromean o ridiculizan a otros, usando el tema de la conversión pero ¿llegan esas personas a entender el valor de convertirse al Señor? ¿Por qué o para qué convertirse?

Primero que todo decir que según el diccionario convertirse se refiere a la acción de cambiar una cosa en otra. O hacer que una persona llegue a ser algo distinto de lo que era.

Por último, es también hacer cambiar a alguien de opinión o idea religiosa.
Teniendo algo más fresco el concepto, podemos ahora analizar la pertinencia de convertirnos.

Si usamos la franqueza como debe ser usada, con toda seguridad reconoceremos que necesitamos convertimos en muchos aspectos de nuestra vida. Es decir, necesitamos cambiar de algo que somos o hacemos a otra cosa.

Sin saberlo o notarlo, las personas siempre estamos en busca de una conversión, sólo que cuando se trata de Dios, eso tiene algunos matices diferentes para algunos.

Como padres constantemente tratamos de convertir a nuestros hijos respecto de la clase de amigos que tienen, los lugares que frecuentan, las cosa que dicen o hacen.

Como esposos, buscamos convertir “ciertas áreas” de nuestro cónyuge que consideramos podrían beneficiar la relación marital.

Lo mismo es aplicable a nuestros vecinos. En definitiva, el concepto o idea de convertir no es para nada ajeno a ninguno de nosotros.

Pero qué gran asunto hacemos cuando se trata de convertirse al Señor.
Me sorprende ver como el enemigo de Dios utiliza a tantos para obstaculizar el propósito de

Dios de convertirnos de una vida de tinieblas a otra de luz, y pasar de ser enemigos de Dios a hijos Suyos.

El diablo hace un gran tema del asunto porque a él no le conviene esto de que la gente se convierta a Dios.

Para obstaculizar, utiliza la cobarde arma de la intimidación y ridiculiza a quienes han hallado luz y han escapado (gracias al sacrificio de Cristo) de sus oscuros caminos.

Como podemos ver convertirse no es tan raro después de todo.

Lo que me parece raro es que las personas no lleguemos a entender la necesidad personal de hacerlo.

La palabra convertir se usa en varias ocasiones en las escrituras, tanto para exigir una conversión del corazón como para describir que Dios convertirá o transformará las condiciones de ciudades o pueblos por medio de Su intervención.

Pero en nuestro texto, Dios nos llama a convertirnos a Él con todo el corazón. ¿Por qué Dios nos llamaría a cambiar convirtiéndonos a Él?

Porque Él es capaz de ver donde nos lleva el camino por el que transitamos ahora, porque ÉL nos ama, porque Él quiere hacernos bien, y si no nos convertimos de esos caminos, en otras palabras, si no cambiamos el rumbo actual, llegaremos a lugares de dolor que Dios desearía evitarnos.

El hombre en su fuero personal y la humanidad como un todo, avanzamos hacia la autodestrucción. La redención del hombre por el hombre es algo en verdad imposible para el hombre Y Dios lo sabe pero ello nos pide que nos volvamos a Él que abandonemos la maldad, que abracemos su verdad.

Nadie está tan interesado como Él en ayudarnos, por eso requiere que nos convirtamos. El resto lo hará Él.
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Author: gabtorar
•6:53
Salmos 34:6 “Este pobre clamó y le oyó Jehová y lo libro de todas sus angustias”

Todo el mundo sin excepción enfrenta angustias en períodos de su vida.

No estoy hablando de meras dificultades nada más, hablo de verdaderas angustias, situaciones que nos acongojan sobremanera y que en muchos casos hacen que las personas se hundan en profundos períodos de depresión y angustia.

¿Cuántas personas que tú conoces fueron alcanzadas por tiempos de angustia y quedaron postradas, incapaces de seguir adelante y avanzar en el camino y plan de la vida?

Es que aunque no nos guste la angustia produce detención en el caminar del ser humano.

Nos pegamos a los tiempos de angustia. Como si tuvieran un increíble imán o una invisible ancla, nos dejan inmovilizados, y tu comprenderás que todo lo que está vivo necesita moverse o pierde la vida.

Así la angustia, al igual que el miedo, paraliza, obstruye y produce muy negativos efectos en la vida de las personas.

Gracias a Dios que hay cura para ella, esa cura está en Dios.

Nuestro texto dice que no importa nuestra condición, puedo rico o pobre (en lo espiritual como en lo material) y sin embargo si clamo al Señor, hay una disposición en Él para escuchar.

¡¡Es tan bueno saber que Dios nos oye!!

¿Cuántas veces has ido a golpear puertas de personas, entidades de ayuda, del gobierno y aunque había gente dentro, nadie abrió? Muchas veces las personas dejamos entrever ese lado malo del egoísmo, y como no es nuestro problema, decimos, qué lástima por ti, pero yo estoy ocupado, tengo mucho que hacer por mí mismo.

Pero Dios no es así, Él se compadece de nuestras necesidades y no hace oídos sordos. Dios en verdad desea ayudarnos en todas las circunstancias de nuestra vida.

Así que Él nos oye, y cuando Dios entra en la escena todo cambia para bien.

Los caballos se alistan para la batalla, pero la batalla no la ganan los caballos, la victoria viene del Señor.

Esa batalla perdida cambia cuando Dios entra a pelear por ti.

Cuando tú, sin importar tu condición, clamas a Él, Él oye y entra en el campo de batalla a pelear a tu favor.

Que insensatez la nuestra al tratar de hacer frente a nuestros enemigos en soledad, con nuestra propia fuerza que es tan limitada y restringida, siendo que tenemos la oferta de ayuda del Todopoderoso.

Lo que debemos hacer es venir a Él en clamor y Él, solícito por su creación, entrará en la arena para pelear junto a nosotros y vencer en aquello que somos débiles.

El salmista fue librado de acuerdo al texto, no de algunas de sus angustias sino ¡¡de todas!!

Dios nos ha dado tantas benditas promesas para ser victoriosos en la vida que Él preparó para nosotros

¿Por qué no dejarnos seducir por Su gran amor y bondad y comenzar a disfrutar de todo lo bueno que Él preparó?

La angustia que vives tiene cura, esta se encuentra en Jesucristo.

No necesitas dinero para recibirla, tan sólo tienes que clamar por esa ayuda. Puedes estar seguro que Él oirá
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Author: gabtorar
•7:16
1 Juan 5:4a “porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo…”

Para el común de las personas el mundo es este lugar en el que vivimos.

Para la mayoría el mundo es este ecosistema que requiere con urgencia de nuestra atención y consideración para que siga existiendo y dándonos la posibilidad de continuar la vida.

Pero para los hombres y mujeres que han nacido de nuevo el mundo es algo diferente. Para quienes por la gracia de Dios han llegado a conocer de mejor manera las escrituras, el mundo representa ese sistema de vida pecaminoso caído de la gracia del Creador que vive en constante antagonismo a las leyes de Dios.

Más que el ecosistema, es un subsistema de vida para el cual Dios no tiene valor ni lugar, más que el de una figura retórica.

Ese sistema está en franca aversión contra los valores y principios de Dios.

Para el mundo Dios es una figura simbólica que si bien, puede llegar a ser tolerada (en función de la diversidad de pensamientos que producen las diversas culturas existentes), pero por ningún motivo le dará al Señor el verdadero sitial que le pertenece.

Pero eso no ocurre porque si. Hay un asunto de intereses creados, de pugna por el poder, de pugna principalmente por la adoración. Es que el mundo es regido por otro dios.

Esta situación se hace claramente patente cuando estudiamos las escrituras. Son básicamente ellas las que nos ponen en alerta sobre este punto.

Jesucristo, mientras llevaba a cabo su ministerio entre los judíos advirtió lo siguiente “viene el príncipe de este mundo”.

Orando por sus discípulos dijo “no son del mundo como tampoco yo soy del mundo”

El mismo apóstol Juan escribió se epístola “no améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo”. Habla asimismo de “vencer al mundo”, esto es, a su sistema inicuo enemigo de Dios.

Se establece entonces claramente que hay dos mundos pro decirlo de algún modo; ese mundo en que Dios efectivamente reina y es amado y deseado, y ese otro mundo en que Él es rechazado y aun ridiculizado del cual Él mismo nos pide no volvernos parte..

¿En cuál de los dos mundos vives tú? ¿Qué lugar ocupa Dios en tu mundo?

La naturaleza del mundo está sujeta al mundo. No logra zafarse de el por más que lo intente. Pero sin en nosotros está la naturaleza de Dios entonces si somos vencedores.

Como cristianos nacidos de nuevo (y esta es la clave para vencer al mundo, su sistema, y sus tentáculos que nos tratan de ligar al pecado) gozamos del único poder capaz de darnos victoria sobre ese sistema caído: Cristo en nosotros por medio del Espíritu Santo.

El Señor Jesús lo dijo de esta forma:”En el mundo tendréis aflicción pero CONFIAD, YO HE VENCIDO AL MUNDO”.

Así que la cosa es ¿has nacido de Dios? Y Si no ¿qué estas esperando?

Las cosas “Made in Dios” tienen una garantía indefinida contra los ataques del mundo. Son resistentes al mundo y sus triquiñuelas, a sus formas de maldad, de pecado, de corrupción.

En una sola idea: “lo que es nacido de Dios vence al mundo” y sobre eso ¡¡no hay más que decir!!
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Author: gabtorar
•5:57
1 Juan 4:8 "el que no ama no ha conocido a Dïos; porque Dios es amor"

Que potente afirmación nos da el apostol Juan en este breve versículo de la palabra de Dios.

Un punto que por cierto debemos considerar cuidadosamente porque nos entrega una precisa idea de como luce una persona que ama a Dios.

Cuántas veces nos hemos preguntado cómo poder reconocer a una persona que verdaderamente ama a Dios?

En este mundo de mentiras, en que las personas dicen una cosa pero demuestran otra, como lograr identificar (para nuestra propia seguridad) si alguno es o no lo que dice ser?

Juan con claridad nos dice cual es la principal caracteristica de uno que ama a Dios: uno que ama a Dios será una persona que ama, pero no con palabras puramente sino con hechos, con obras que refundan ese amor por Dios y por el prójimo también.

Todas las personas que están en verdadera conección (comunión) con Dios, sienten un gran amor por quienes les rodean.

Es invetable crecer en amor por el prójimo cuando estamos creciendo en amor por Dios, una cosa lleva automáticamente a la otra.

Toda la compasión que Jesús sentia por esas multitudes que lo seguian eran consecuencia directa del gran amor que Jesús tenía por el Padre Celestial.

El amaba al Padre y amaba la Voluntad del Padre. Y la voluntad del Padre era amar a esas torpes ovejas que estaban extraviadas de Su camino, de Su vida, de Su verdad.

El gran sacrificio de Cristo no se debe entender como una cuestión retorico-simbólica solamente. Es de hecho la más grande muestra de amor que exista en toda la historia de esta humanidad.

El mismo Jesús dijo que no habia mayor amor que dar la vida por un amigo. Y Él fue todavia más allá dando la vida por sus enemigos también!!

Entonces las palabras de Juan son claramente fortalecidas por los hechos de Jesús.

El que Jesús sanara, alimentara e hiciera todas las obras que hacia por las personas no fueron para demostrar SU gran poder solamente.

No fueron como algunos piensan únicamente para legitimar que era el Mesías enviado por Dios. Esa es una parte importante de la verdad. Pero no es toda la verdad.

Jesús hizo buenas obras porque esas obras dejaron de manifiesto cuán grande es el deseo de Dios de hacer bien a los hombres, de ayudarles en su angustias y necesidades.

Fueron asimismo una manera de demostrar que nuestra vida encuentra lo que realmente necesita junto a Él y no lejos de Él.

Pero por sobretodo fueron la muestra de que Él nos ama y esto a pesar de nosotros mismos.

El gran poder de Jesús estaba al servicio de SU gran amor por esas almas perdidas necesitadas de su compasion y misericordia. No al revés.

Es justo colocar las cosas en su correcta perspectiva porque de otro modo terminamos creyendo cosas que no son como pensábamos.

Recordaremos que Jesús no hizo los milagros que Satanás le requirio hacer cuando le tentó en el desierto. Esos milagros hubieran probado a Satanás (su principal enemigo) que Jesús era el hijo de Dios. Sin embargo, Jesús no hacía cosas para demostrar su poder, Jesús usaba su poder para demostrar su amor. Gloria sea dada a ese bendito y amante Dios!!

Asi que la proxima que tu queiras saber si alguno ama a Dios, fíjate si esa persona ama a su prójimo y si se interesa por el bienestar(no sólo terrenal y temporal, sino principalmente eterno) de su prójimo.

Es imposible amar a Dios sin llegar a amar al prójimo también. Cualquier otra cosa aunque parezca piedad, es pura apariencia.

La célebre frase dice "Pienso, luego existo". Nosotros deberíamos poder decir "Conozco a Dios, luego amo al prójimo"
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Author: gabtorar
•9:22
Génesis 3:10 “y él respondió: oí tu voz en el huerto y tuve miedo, porque estaba desnudo y me escondí”

Hablando a la congregación sobre el tema del miedo (¿quien no le teme a algo?) Dios llamó mi atención con lo ocurrido en el huerto de Edén.

Los que leemos y escudriñamos la palabra de Dios tenemos la posibilidad de ver un poco más allá de lo aparentemente se describe, esto es porque hay detalles importantes que a veces pasan de largo para el lector ocasional.

La relación que Dios había establecido con Adán y su mujer Eva era fantástica. Se comunicaban de manera muy fluida y en esa relación había cualquier cosa menos miedos.

Era de hecho una maravillosa relación basada en la confianza mutua.

El ser creado confiaba plenamente en el Creador y el Dios creador confiaba lo suficiente en ellos como para hacerles parte de Su plan e incluso delegarles ciertas responsabilidades respecto al cuidado y administración de dicho huerto.

¿Podría haber una relación más ideal? Todo iba perfecto en esos términos hasta que todos sabemos de la infortunada decisión que tomaron Adán y su mujer escogiendo obedecer a la serpiente antes que a la palabra dada por Dios.

Sabemos que como consecuencia de esa decisión ellos cayeron del estado de gracia que gozaban con Dios.

Algo muy terrible ocurrió que significó perdida no solo de los privilegios de que disfrutaban, sino que la relación se fracturó de manera irrecuperable para ellos.

Un enemigo terrible que ataca a todos sin discriminación de sexo edad o condición social, y que hasta ese minuto era impensado apareció: “el miedo”.

El hombre más fuerte tiene miedos, el más adinerado tiene miedos, el más saludable tiene miedos, el más inteligente tiene miedos.

Verdaderamente el miedo ataca y busca embargar al hombre, reduciendo su vida a una vida de baja calidad, llena de inseguridades y temores.

La psiquiatría, la psicología y otras ramas afines que estudian el comportamiento humano no han logrado dar solución al problema de los miedos del hombre.

Es que el miedo es herencia inevitable de la condición caída del hombre.

Jesucristo una y otra vez pronunció las palabras “no temáis”.
Es que el hombre está lleno de miedos. ¡¡Algunos temen incluso a su propia sombra!!

Gente que vive con crisis de pánico aterrados por lo que el día de mañana puede (o no) traer. Personas que viven esclavas de traumas de su infancia y que cuando se ven en condiciones parecidas se aterran.

El miedo vino para quedarse tal como se ve.

Pero ¿en qué momento Adán tuvo miedo? ¿En que momento huyo de Dios? Si él antes corría a la voz de Dios, Su voz era como un imán y Adán con toda seguridad irresistiblemente anhelaba esa bendita comunión. ¿En qué momento ese correr HACIA Dios se volvió en un correr DE Dios?

Eso pasó exclusivamente desde el momento en que Adán decidió hacer su propia voluntad.

Con su desobediencia ellos perdieron algo más que el lugar idílico en que vivían, ellos perdieron la clase de relación que tenían.
Esa hermosa relación de amor se quebró y cuando eso ocurrió vino el miedo. ¿No pasa eso mismo entre los matrimonios? ¡Piénsalo!

El diablo intervino para cortar la buena relación existente entre ellos y debes saber que no ha cesado en su intento de separar al hombre de Su Creador.

Dios no quiere que al escuchar Su voz huyamos de él. Si Él nos llama es porque quiere hacernos bien. Y si descubres que en tu vida hay malas decisiones que te separan de Dios, desecha esas malas decisiones, pero no deseches a Dios

Por nada del mundo nos conviene perder esa comunión que transforma, que salva y que liberta del miedo y del temor.
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Author: gabtorar
•8:26
Números 13:33 “También vimos allí gigantes hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas, y así les parecíamos a ellos”

Este verso deja al descubierto el elemento que tanto daño hace a los planes de Dios con nuestras vidas: “nuestro parecer”.

Moisés había enviado espías para reconocer la tierra que Dios les entregaba a los hijos de Israel. Ellos debían tomar conocimiento de la tierra, el pueblo, las ciudades, el terreno, incluso debían traer de muestra un fruto de ella, y lo hicieron.

Se suponía que era una tierra distinta a Egipto. En esta tierra fluía la leche y la miel, era la tierra prometida.

Regresaron los espías al cabo de 40 días de exploración trayendo un racimo de uvas en un palo. ¡¡Se necesitaron 2 hombres para cargarlo!! (v.23)

Imagínate que clase de tierra era esa que dios les quería dar a ellos que no tenían más vida que hacer ladrillos para Egipto y vivir como esclavos, de pronto Dios les quiere dar una tierra maravillosamente generosa, libertad, y un porvenir que antes era impensado. ¿Cuál fue la respuesta de ellos?

La tierra ciertamente fluye leche y miel pero no podremos tomarla (v.27) ¿Por qué? Porque hay gigantes ahí. Y “a nuestro parecer nosotros somos como langostas para ellos” (v.33b).

¿Cómo podían saberlo? ¿Habían compartido con ellos como para recoger tal impresión? No, fue simplemente lo que les dictó su pensamiento. Dijeron “a nuestro parecer”.

¿¡Qué gran enemigo de Dios y sus planes para nosotros puede llegar a ser nuestro parecer!?

Dios no había mentido respecto a que la tierra fluía leche y miel, con la evidencia de un gran racimo de uvas que lo corroboraba.
También Él les estaba prometiendo darles la tierra (v.1) ¿Por qué entonces debería haber problemas para tomarla?

La verdad es que no había problema alguno. Pero cuán bien nos describe a nosotros que solemos hacemos problemas donde no los hay.

Una mañana te despiertas con una molestia y hasta te sientes enfermo y piensas que tendrás que operarte. Alguien viene a decirte que tu hijo no va bien en el colegio y ya piensas que va a repetir de curso. Alguno pierde el trabajo y ya nos imaginamos recogiendo de la basura para poder subsistir ¿¡Por qué seremos así!?

Todo lo que debían hacer esos espías era seguir a Dios, ese era plan Suyo, pero el hombre metió sus narices y para lo malo, para desanimar, para hacer desfallecer los corazones.

Ayer escribía que el desánimo es contagioso, como un virus que se expande rápidamente. Así el pueblo se desanimó y Caleb uno de los doce, quien tenía un espíritu diferente, los hizo para decir: “Subamos luego y tomemos posesión de ella,porque mas podremos notros que ellos”.

Él vio a los mismos gigantes, vio la misma tierra, vio las mismas cosas pero donde los demás vieron imposibilidad, él vio lo contrario, donde los demás vieron derrota segura, el vio victoria.

Y nos guste o no aceptarlo, él entró a poseer esa tierra y la poseyó en tanto los demás no lograron entrar a causa de su incredulidad.

Tenemos una mentalidad fatalista, que no necesariamente es realista. La realidad no tiene porqué ser tan fatal o negativa.

Podemos ver en todas nuestras circunstancias un buen propósito de Dios si queremos, pero preferimos quedarnos con lo malo, con lo feo.

¡¡Cómo le ayudamos al diablo y con cuánta frecuencia le complicamos las cosas a Dios!!

Tiene que llegar el momento a nuestra vida en que decidamos cambiar nuestra manera de ver las cosas. Las circunstancias serán las mismas, los gigantes estarán ahí, pero los veremos en contraste con el GRAN GIGANTE que pelea a nuestro lado.
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Author: gabtorar
•10:13
Colosenses 4:2 “perseverad en la oración velando en ella con acción de gracias”

Todos debemos lidiar con cosas que se nos hacen muy dificiles de llevar.

En este último tiempo se me ha hecho muy notoria la gran capacidad que tenemos para quejarnos.

En contraste con lo que la palabra de Dios nos insta a hacer (abundar en acciones de gracias) somos muy dados, tentados diría yo, a quejarnos. Hay personas que se vuelven difíciles de soportar (apoyar) porque están constantemente quejándose por todo.

Se quejan de lo que tienen y también encuentran motivos para quejarse por lo que no tienen.

Hay una delgada línea que divide la queja de la murmuración y sólo Dios sabe cuántas veces al día la cruzamos.

En la escritura encontramos ejemplos de personas que vivieron situaciones de verdad difíciles y sin embargo, no les encontramos quejándose por ello. Pero son los menos, la clara excepción que existe a toda regla.

Los casos que abundan son los de gente que nunca dejaba de murmurar y quejarse por las circunstancias que les rodeaban.

El ejemplo clásico es Israel.

El mal reporte de los espías enviados por Moisés, produjo un quiebre en el contingente que fue enviado a explorar la tierra que Dios iba a entregarles para bendición.

Esa tierra era la bendición que Dios tenía para Su pueblo, pero la mayoría vio esa tierra como un problema. Él esperaba gratitud y alabanza. Ellos se quejaron y murmuraron.

Las quejas traen un mal fruto consigo: “desánimo”. Y el desánimo es altamente contagioso.

Por eso Dios no hace encuestas de opinión. Él simplemente da la palabra y los que tenemos oídos para oír, actuamos en pos de esa palabra.

Podemos pararnos al lado de Dios y simplemente ser agradecidos por lo que nos da, o ponernos al otro lado y comenzar a quejarnos a cuestionar y en resumen “quitarle la gloria a Dios” por lo que hace, en lugar de dársela.

En el diario vivir sin percatarnos siquiera, somos culpables de ser quejumbrosos.

¡¡Es que protestar no cuesta nada!! Es más, la lengua está presta a ayudarnos cuando se trata de reclamar por alguna situación que no nos parece o desagrada.

El apóstol escribía a los hermanos de Colosas, subrayando la importancia de 2 cosas: la perseverancia que debe haber en la oración y la temática de gratitud que debe plasmar la misma.

¡¡Es tan fácil hacer de la oración una lista de peticiones!!

Convertimos la oración en una constante petición, y olvidamos que pedir es sólo una parte de ella.

Indudablemente Jesucristo nos dejó la oración para que la usemos. Él mismo enseñó que la voluntad del Padre es que pidamos y que recibamos lo que pedimos.

Pero de seguro habrás encontrado al Señor alabando al Padre en su oración y dándole gracias también.

Es muy lamentable que perdamos la perspectiva que la oración es un medio para comunicarnos con Dios y transmitir no sólo peticiones y quejas (respecto a lo que nos pasa) sino principalmente un medio para estar comunicados con Él.

Debemos perseverar en oración porque Dios desea que estemos constantemente conectados y debemos ser agradecidos de lo que Él permite que venga nuestras vidas porque Su Voluntad es siempre lo mejor que nos puede suceder.

Determinemos contagiar a quienes nos rodean con el gozo del Señor y desechemos las quejas que no son de ningún beneficio para nosotros ni para quienes nos escuchan en esa actitud.
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Author: gabtorar
•10:29
Mateo 5:16 “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”

Una gran necesidad de nuestro tiempo es la de recuperar el Espíritu de Cristo para la iglesia de Cristo.

Muchas personas con las que Dios me permite encontrarme, me comparte lo mismo: se sienten decepcionados de la indiferencia de la iglesia y de sus líderes para con las necesidades de la comunidad, de las personas.

Tal parece que en quienes no participan de la iglesia está operando un discernimiento mayor que en quienes si lo hacen.
O bien, Dios simplemente está haciendo hablar a las piedras.

Lo cierto es que la iglesia de Jesucristo está en deuda.

Jesucristo nuestro Señor, dejó una vara altísima para quienes nos consideramos sus seguidores.

El recorrió las aldeas predicando y enseñando el reino de Dios. Sanó a los enfermos. Alimentó a los hambrientos, libertó a los cautivos. Su obra fue más allá de las “buenas intenciones”, que es lo que a nosotros más nos acomoda.

Hay una inmensa cantidad de personas que están sufriendo las consecuencias de vivir vidas ajenas a la palabra de Dios.

Y como cristianos necesitamos hacer más que sólo criticarles su falta de espiritualidad o lejanía de Cristo, debemos como Jesús ser capaces de llevarles la luz y las buenas obras del evangelio.

La predicación de Jesús era poderosamente respaldada con “hechos de amor y misericordia”.

Muchos hoy día sufren por la maldad imperante en la sociedad.

Los males sociales han hecho estragos en la familia: matrimonios que se rompen, hijos y padres enemistados, deudas, ataques satánicos (la gran mayoría de las personas no logra ver “esa” realidad en particular) y suma y sigue.
¿Será una posibilidad que Dios le da a la iglesia para justificar su razón de ser en la tierra y cumplir así su ministerio?

La mala reputación que tristemente tienen las congregaciones (ciertamente hay excepciones) obedece a la disfunción en que han entrado las mismas.

Nos ha costado cara la falta de verdadero liderazgo y dirección espiritual.

El liderazgo del Señor ha sido reemplazado por la dirección humana, y los caminos del hombre, sin la dirección de Dios, ya sabemos donde conducen.

¡¡Si tan sólo estuviéramos dispuestos a ponernos a tono con Su Voluntad!!

Muchos que hoy se alejan de las iglesias correrían a ellas sabiendo que ahí encontrarían la vida que tanto necesitan.

Los discípulos querían despedir a la multitud para que fueran a comer, pero Jesús tenía en mente que ellos les alimentaran. No me extraña que hoy día estemos en la misma descoordinación que ellos.

Jesús todavía desea que la iglesia supla las necesidades del mundo mientras y que las iglesias esperan que la gente del mundo supla las suyas.

Esas ovejas perdidas (los que no conocen a Jesús) siguen a la espera de un pastor compasivo que les lleve a buenos pastos y que sepa donde hay aguas que sacien la sed, en tanto muchos pastores piensan solamente en poder beneficiarse de la lana de las ovejas.

El mundo es el mundo y Dios no le va a exigir al mundo que haga el trabajo de la iglesia.

Pero la iglesia tiene la tremenda responsabilidad de alumbrar especialmente ahora que las tinieblas son más densas.
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Author: gabtorar
•9:57
Juan 4:23 “mas la hora viene y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad; porque también tales adoradores busca que les adoren”

El encuentro de Jesús con la mujer samaritana abarca varios aspectos relevantes para la vida espiritual. Uno de ellos es el relacionado con el tema de la adoración.

Hemos dicho en otra ocasión que el hombre fue creado con la capacidad de adorar. De ahí que es tan importante determinar qué se adora y cómo se adora, y Jesús cubre ambos puntos en este encuentro con la mujer de samaria.

Una de las cosas que mayores discrepancias produce entre las personas de distintas religiones (y credos) es el tema de la adoración.

Para la persona que tiene un (al menos) vago conocimiento de Dios, el asunto no es tan simple como “lo que importa es adorar”. La persona que se ha acercado a Dios sabe que existen formas aceptables y otras que no lo son. Quien determina esto es Dios mismo.

A menudo nosotros tenemos una manera cómoda de adorar a Dios. Coincidimos con la idea que si existe Dios y si Dios es todo lo que se dice de Él, entonces merece nuestro reconocimiento, pero fallamos al darle ese reconocimiento en nuestros términos y no en lo Suyos.

Si alguien en un acto de gratitud, decidiera obsequiarte un par de zapatos, no bastaría con que solo fuera de buena calidad, sería imprescindible que coincida con el número que tú calzas ¿verdad?

De otro modo ese reconocimiento no tendría verdadera utilidad.

Con la adoración es igual. Si no la damos a Dios en los términos aceptables para Él, perderá el verdadero valor y nuestro
sacrificio será vano.

Dios en verdad no nos pide sacrificios. El máximo sacrificio ya fue ofrecido por Jesucristo en la cruz. Él ahora espera (y prefiere) que le obedezcamos.
Jesús dijo que el Padre andaba buscando verdaderos adoradores, gente que le adorara en espíritu pero también en verdad.

Una manera sencilla de interpretar esto es, decir que aquel genuino deseo de engrandecer a Dios en nuestro corazones (adorar en espíritu) debe ir acompañado de una concreta gestión fuera de nuestra corazón (adorar en verdad), pero es en hechos concretos.

Muchas personas tienen excelentes intenciones en relación con Dios y su obra, pero para ninguno de nosotros es un secreto que las buenas intenciones son sólo eso, buenos deseos, que nada producen si no son ejecutados en formas prácticas.

¿Qué cosas nos pide Dios mediante las cuales podemos adorarle en espíritu y verdad?

Bueno, guardar sus mandamientos los que se resumen en 2: Amar a Dios y amar al prójimo.

Pensemos de qué formas concretas podemos canalizar estos 2 mandamientos y comencemos a hacer de ese modo.

Dios también desea que dentro de las muchas actividades que tenemos apartemos un tiempo para participar en alguna congregación con otros creyentes, donde seamos instruidos en Su palabra y así comprendamos más plenamente Su buena voluntad para nosotros y nuestra familia.

Es asimismo deseo del Señor, que de la forma en que esperamos que Él supla nuestras necesidades cotidianas, podamos también nosotros contribuir para suplir las necesidades de la obra de Dios.

Dios nos da la oportunidad de dar una estocada mortal al egoísmo (vivir para uno mismo) colaborando en los planes de la iglesia y en las necesidades y sustento de otros.

El tener un lugar físico donde reunirse (que albergue a los creyentes) tiene un costo. La electricidad tiene un costo. Las sillas donde nos sentamos tienen un costo. Los instrumentos que tocamos tienen un costo. No necesito seguir ¿verdad?

Lo anterior es un punto de partida. De ahí podemos avanzar hasta donde Dios nos quiera proyectar, pero es preciso entender que Dios quiere adoradores que le adoren con algo más que palabras.

Él nos está pidiendo hechos concretos.

El amor siempre es más contundentemente expresado con hechos que con palabras.
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Author: gabtorar
•10:57
1 Pedro 1:10 "los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación"

En nuestro tiempo de discipulado, hemos estado compartiendo cómo nuestro concepto de Dios, afecta para bien o para mal nuestra relación con el Señor.

Hay personas que ven a Dios como un gigantesco ser enfadado constantemente con todo el mundo, deseoso de poder destruirlo y vengarse de sus maldades. Ese concepto afectará nuestro acercamiento a Dios.

Otros los ven como un viejito bonachón, digamos un abuelito, que jamás llamaría la atención a “sus nietos”, y por tanto es permisivo y hasta malcriador, permitiendo que las personas hagan lo que quieran y entendiendo todo, al fin y al cabo para Él, son jóvenes inexpertos que tienen mucho que aprender. Ese concepto afecta la clase de relación que se pueda tener con Dios.

He citado dos de muchos otros conceptos existentes sobre la persona y carácter de Dios. Y creo que el riesgo de estos conceptos es que cada uno rescata algo de verdad de lo que es Dios.

Concretamente Dios es mucho más grande, fuerte, sabio, misericordioso, justo, santo, amoroso, etcétera, de lo que nosotros podamos creer o pensar. ¡¡El sobrepasa todas nuestras expectativas siempre!!

La mejor prueba de ello se encuentra en las propias escrituras, en el choque (y consecuente oposición) que encontró Jesús con ciertas personas de Su tiempo.

Jesús fue rechazado por un segmento importante de la población de su época. Le rechazaban porque no entendían lo que Él hacía, lo encontraban anti-escritural, anti-Dios.

De hecho lo acusaron de ser influenciado por Belcebú (demonio), blasfemo, lo veían como un enemigo de Dios. ¿La causa?
Una incorrecta interpretación del ministerio de Jesús y de las profecías existentes sobre el Mesías
Seria bueno pensar en el error que ellos cometieron para no repetirlo en esta época. Pero debemos ser justos: muchos de los que se opusieron no lo hicieron por pura maldad, ellos en verdad creían que tenían motivos correctos para hacerlo, permíteme explicar.

Hubo un hombre, Juan el bautista que se confundió al oír los hechos de Jesús.

Este hombre era piadoso, un siervo del Dios Altísimo sin lugar a dudas, pero se confundió por este asunto de interpretación.

El concepto de Mesías que tenía Juan no coincidía exactamente con los hechos de Jesús.

Juan era un hombre con corazón de profeta del Antiguo testamento, que vino a preparar el camino al Mesías en el nuevo testamento.

Hablo de dos dispensaciones distintas en las que el plan de Dios era el mismo pero desarrollado de maneras algo diferentes.

Ambos testamentos están separados por un periodo (no menor en importancia) de silencio por parte de Dios que duró unos 400 años. En ese tiempo no hubo profeta, no hubo por decirlo así “revelación fresca” de parte de Dios y el pueblo avanzó como quiso o como pudo.

En el libro de Malaquías es profetizada la venida de Juan lo cual se cumple plenamente en el nuevo testamento.

Malaquías dice que Jehová enviará al profeta Elías, y tú y yo sabemos que no fue Elías sino Juan el que vino.

La escritura estaba diciendo que Juan vendría en el espíritu de Elías, es decir, en el mismo ministerio o misión de Elías para hacer volver el corazón de los padres hacia los hijos, a hacer volver el corazón del pueblo hacia el Señor.
En Juan encajan perfectamente las características de los profetas antiguo testamentarios. Su predica era fuerte, ruda, directa e implacable contra el pecado, con tremendo sentido de juicio contra los pecadores, un llamado “poco amoroso” al arrepentimiento, etcétera.

No podemos culparlo de falta de amor, era un hombre del nuevo testamento con el corazón de un profeta del antiguo.

¿Y qué de Jesús? Bueno él es la manifestación más clara de la gracia de Dios

En Jesús se combinaban de manera perfectas el celo y el amor de Dios. Jesús venía como un siervo, no como rey. Venía para buscar y salvar lo perdido.

Ya habría tiempo para echar al infierno de fuego a los que rechazaran su amor y salvación. Pero Juan dudó a causa del ministerio de Jesús, de la maneta en que el Mesías presentó.

Jesús vino a marcar un tiempo nuevo, un trato diferente de parte de Dios.

No que Jesús no demandara santidad, ni que a Él le diera lo mismo el pecado del pueblo. ¡¡El murió por el pecado del pueblo!!

Pero Él vino a inaugurar un nuevo tiempo: el de la iglesia.
En el tiempo antiguo del Espíritu del Altísimo estaba restringido solo a sus ungidos. Ahora el Espíritu sería derramado sobre toda carne”.

Nuestro concepto de Dios nos limita en nuestra relación con Dios, en lo que podemos esperar de Él.

Como la esposa cuyo marido se limita sólo a proveer lo que se necesita en el hogar. Él no le ayuda en casa, ni con los hijos, ni las tareas escolares, su rol es básicamente entregar los recursos.
Ella sabe que no debe, ni puede contar con él para otra cosa.

Así nuestro concepto de Dios limita nuestra relación con Él, creyendo que para ciertas cosas no podemos contar con Él.

Te aseguro que hay mucho que decir sobre este importante tema.
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Author: gabtorar
•10:02
Juan 4:10 “respondió Jesús y le dijo: si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice dame de beber; tu le pedirías, y Él te daría agua viva.”

Jesús siempre nos sorprende. Y en este caso lo hace con esta mujer en el pozo de Jacob.

El Señor le pidió de beber en circunstancias en que ella necesitaba del agua viva que Jesús tenia para dar.

La gran humildad de Dios se conjuga con su incomparable compasión por las almas necesitadas.

¡¡Que bueno es saber que Dios nos mira compasivamente!!

Esto por cierto no significa que Dios simplemente está de acuerdo en nuestros desaciertos respecto de Su voluntad. Pero Él puede (y lo hace) perdonarnos cuando nos equivocamos.

Otra cosa es que prefiramos vivir en error, pero como digo, eso es otra cosa.

Samaritanos y Judíos no se trataban entre si y el Señor pasó por alto abruptamente este concepto hablándole a la mujer, y lo que es más pidiéndole de beber.

Sabemos que Jesús en realidad no necesita nada de nosotros. Si bien Él desea ciertas cosas de nosotros como son, por ejemplo, nuestra dependencia, y por supuesto, nuestra devoción a Él, ¡¡Fuimos creados PARA alabar al Creador!!

Pero es bien claro que somos nosotros los que necesitamos a diario más de Él, para todos los aspectos de nuestra vida.

Sin embargo, fue el Señor quien llegó a esta mujer necesitada de Su luz y salvación.

Lamentablemente no esta en nosotros acercarnos a Dios. Por alguna razón, en vez de acercarnos, nos alejamos de quien tiene la mayor preocupación por nuestro genuino bienestar.

Esta misma mujer se extraño que Jesús le pidiera de beber. Ella tenía en mente el conflicto étnico presente entre samaritanos y judíos, Jesús tenía en mente la necesidad del alma de esta mujer.

El no trepidó en meterse al bolsillo las consideraciones de tipo social para responder a una necesidad espiritual.

¡¡Que pena que en nosotros no haya el mismo sentir que hubo en Cristo!!

Normalmente tenemos más cuidado de los aspectos sociales, o lo apropiado o inapropiado de tal o cual cosa en lugar de priorizar lo espiritual.

Pero hay alguien que se preocupa por nosotros y que está dispuesto a romper los protocolos sociales con tal de hacernos llegar esa vida Suya que tanto necesitamos.

Ella se extraño por lo que hizo Jesús. ¡¡No es raro que nos sorprenda lo que Dios es capaz de hacer por su Creación!!

¿No hacemos cosa extrañas a veces por nuestros hijos también?

Es que uno hace locuras por amor y se de alguien que entregó la vida de Su Único Hijo para que aquellos que estábamos muertos tuviéramos vida por medio de ese sacrificio.

El le dijo “si supieras quien te pide de beber, tú le pedirías y el te daría agua viva”

La mujer no sabía quien era Él. ¡¡Dichosa ella que sus ojos vieron al primogénito de toda la creación!!

Se le concedió ver el don de Dios, Su dádiva para este mundo.

Jesucristo ha encontrado también formas de venir a nosotros para ofrecernos agua viva, así que ahora depende de nosotros beber de ella.
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Author: gabtorar
•11:13
Juan 4:7 “Vino una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: Dame de beber”

Jesús se encontraba cansado del camino. A veces el camino, l viaje nos agota. No que sea un mal viaje, sino que hasta el viaje mas placentero nos cansa.

En el verano chileno, muchos citadinos abandonan la capital con destino al litoral y allí descansan (además de otras cosas) junto al mar, toman el sol, en fin reponen fuerzas nada mejor que junto a la maravilla de la creación de Dios.

Pero suele suceder que a muchos después de haberse quitado el estrés, se vuelven a estresar rápidamente teniendo que soportar los interminables tacos (producto de la aglomeración de vehículos) que regresa a la ciudad a la vida de trabajo.

A veces esos tacos alcanzan kilómetros y duran horas!!! Nada que decir de las vacaciones el viaje fue genial, pero de todas formas hay cansancio.

Jesús no andaba en un viaje de placer precisamente, sino en los negocios del Padre.

Y aquí lo hayamos sentado junto al pozo, descansando y sediento.
Y hay que ver como Jesús aprovechaba bien su tiempo.

Consecuente con el carácter “rompe moldes” del Señor, el usó esa necesidad para llegar a una mujer que tenia gran necesidad de la luz de Dios.

Ella era una mujer que estaba en condición de adulterio. A nosotros no nos gusta hablar de estos temas porque no son populares pero la palabra de Dios tipifica al adulterio como un pecado y el pecado nos aleja de Dios.

¿Por qué? Porque el pecado obedece a una naturaleza antagónica a la del Señor. Dios ama a todo ser humano, pero Su naturaleza es Santidad, es decir ausencia de pecado, pureza.

Esa mujer necesitaba salvación y me maravillo de ver el amor de Dios.

Jesús es fuente de agua viva. Fue Jesús el que dijo “si alguno tiene sed venga a mi, yo le daré a beber”, ¿cómo es que está pidiendo agua a esta mujer entonces?

No era cualquier mujer, ella además era samaritana y si tu lees el versículo 9 notarás que se sorprende que Jesús le hablara a ella porque Judíos y Samaritanos no se tratan entre sí.

Pero el Señor no ve razas, ni etnias. El ama a todos y sabe que la única forma de hacer salvos a los hombres es mostrándoles Su luz. La luz echa fuera las tinieblas del diablo. Y eso es lo que esta haciendo con esta mujer.

Una vez más Jesús rompió los moldes para demostrar que su amor traspasa los límites humanos. ¡¡El mismo atravesó los cielos para venir a mostrarnos Su bendita luz!!

Él no necesitaba del agua que ella le podía ofrecer. Era ella la que necesitaba del agua viva que Jesús tenía, pero Él estuvo dispuesto a humillarse (a presentarse Él como el necesitado), para poder bendecirla, para poder alcanzar el corazón de esta mujer.

Que no te parezca extraño si Jesús viene a ti como si necesitara de ti. Seguramente es su amor disfrazado de necesidad buscando la manera de hacerte bien.
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Author: gabtorar
•15:32
1 Tesalonisenses 5.20 "No menospreciéis las profecías"

Existe en el ámbito de la educación un concepto denominado profecía “autocumplida”.

Esto habla de cosas que decimos sobre nosotros mismos que terminan afectando nuestro desempeño.

Hay muchas personas que se dicen así mismas que no serán capaces de lograr tal o cual tarea, y terminan auto convenciéndose de ello, con el triste resultado de que la profecía sobre si mismos se cumplió: no lograron realizar dicha tarea.

Lo que queda para la reflexión es: ¿hasta dónde no era capaz de lograr la tarea, y hasta dónde fue mi pobre concepto de mi mismo lo que me lo impidió?

Está muy claro que por nosotros mismos no logramos nada fuera del Señor. Ese tema está fuera de toda discusión. Sin embargo, Dios ha puesto en nosotros un potencial que debe ser desarrollado, y la responsabilidad de hacerlo es nuestra.

El Señor ha delimitado un campo de acción. No todo me conviene, no todo me edifica, pero yo DEBO buscar en lo que me conviene y en lo que me edifica para crecer en el plan de Dios.

Los desiertos en el Señor son una buena manera de sacar lo malo que hay en nosotros, de hacernos ver que nuestra vida está en Dios, y también de sacar el potencial que está oculto para nuestros ojos.

Una mujer puede ser muy temerosa, pero cuando se trata de la seguridad de sus hijos, se apropia de una valentía que le era desconocida. De eso estoy hablando.

Hablo de abrirnos al plan de Dios. Hablo de no auto profetizarnos límites porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Esa es una mentalidad que esta por sobre el promedio.

Josué y Caleb tuvieron un “espíritu superior”. ¿A que se refiere? A una mentalidad diferente a la del resto de los espías

Los demás vieron el tamaño de los hombres que había esa tierra y se atemorizaron. En tanto, Josué y Caleb vieron el tamaño del Dios que iba con ellos y se alentaron.

¿Te das cuenta que en gran medida los planes del Señor dependen de nuestras decisiones?

En ese sentido avanzaremos sólo hasta donde nuestro concepto, idea o mentalidad nos lo permita. Y no podremos responsabilizar a Dios de no haber llegado más lejos.

Pablo evangelizó quizá más que ningún otro apóstol. Pero el poder del Espíritu Santo no fue exclusivo de él. Otros tenían el mismo poder operando en sus vidas. Otros tenían el mismo llamado a evangelizar que el apóstol, pero no todos tenían la misma mentalidad que Pablo y eso marcó la diferencia.

Entre una persona que se dispone a servir a Dios y pagar un precio (abandonar su gente, barrio, comodidades, etc) y otra que prefiere ser servido por Dios y disfrutar de Sus beneficios, lo que marcará la gran diferencia es la mentalidad que le gobierne.

Si muchos son los llamados ¿por qué sólo unos pocos son escogidos?

Porque hay una respuesta que viene de nosotros, que nos compete y en eso nuestro buen Dios nos respeta.

Jesús no pudo hacer muchos milagros en cierta región, porque en esas personas había incredulidad, una mentalidad negativa que despreciaba a Jesús.

En esas mentes no cuadraba que Jesús, un hombre a quien ellos habían visto crecer, pudiera tener tal sabiduría y poderes.

Les fue más fácil cuestionarlo que creer y en vez de milagros, recibieron reproche del Señor.

Es importante lo que decidamos hacer con lo que Dios ha puesto en nosotros.

Que las profecías autocumplidas sean aquellas que anuncian que Cristo perfeccionará en nosotros la obra que comenzó .
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