Author: gabtorar
•13:48
1 Corintios 2:9 "antes como está escrito:cosas que ojo no vió ni oido oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman"

¡¡Vaya que año nos tocó vivir!!
Casi sin darnos cuenta estamos ad portas del 2011.

Debo decir que fue un buen año. La gracia de Dios no estuvo ausente ni un solo segundo del 2010.

Y qué decir de los eventos que tuvieron lugar en nuestra nación. Dios dio una buena muestra que sus ojos están puestos aquí, primero con el terremoto del sur, luego con lo de los mineros en el norte.

Dios simplemente dio contundente testimonio que tiene propósitos mundiales con esta nación.

En ninguno de ambos incidentes con repercusión global faltó la gracia divina. Todo lo contrario fue Su gracia la que nos evitó males mayores.

El terremoto pudo causar muchas más víctimas y aún mayores daños (a causa de su magnitud) pero estoy seguro que la gracia de Dios actuó como un escudo sobre esta nación.

El caso de los mineros merece también una mención especial.

Estar bajo tierra a cientos de metros de profundidad y salir sin el más mínimo daño sobrepasa lo que aun la literatura de ficción pudiera describir.

Pero Dios es así y se lo agradecemos profundamente!!!!

Vamos a dejar atrás lo que deba quedar atrás. Un nuevo año es la oportunidad de comenzar nuevamente, de simbólicamente partir de nuevo. Es una oportunidad.

Dios me ha dado el profundo sentir que el 2011 es el año de las oportunidades.

¿Cuántas veces has deseado tener la oportunidad?

Por fe aprópiate de esto y cree que en este nuevo año Dios te concederá oportunidades que no tuviste antes.

Su gracia ha sido abundante el 2010 y estoy profundamente convencido que el 2011 Su gracia sobreabundará a nuestro favor.

Dios ama a la humanidad, Dios ama esta nación, Dios te ama a ti, y cada día Él nos ofrece la posibilidad de acudir a Él, de abrazar Su salvación, y poder experimentar personalmente el poder transformador de su amor y verdad.

Recibe en este día mi fraternal saludo y deseo en Cristo, que el 2011 sea un año en que Dios le sorprenda con lo mejor que generosamente Él tenga preparado para usted.

Prepárate para el mejor año que has tenido hasta ahora.

Felicidades y paz de Dios para ti y los tuyos.

Su servidor en Cristo,

Pr. Gabriel Torres
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Author: gabtorar
•6:29
Job 4:8 “Como yo he visto, los que aran iniquidad y siembran injuria, la siegan”

Hay temas clave para una cultivar buena vida en términos de relaciones.

El Señor fue claro respecto al valor que las relaciones tienen para ÉL, y en la palabra de Dios encontramos numerosas alusiones a la importancia de relacionarse fraternal y respetuosamente entre hermanos y con el prójimo.

Nuestras relaciones deben darse en un marco de pureza, en que cada uno mire al otro con los ojos adecuados.

En ese contexto hay un pensamiento que compartí con la iglesia el domingo recién pasado, un pensamiento del Señor que está en directa relación con el tema de la verdadera unidad, objetivo que Dios desea para sus hijos.

¿Sientes que a tu familia le falta unidad? ¿Desearías que tus relaciones con tus parientes fueran más estrechas y armónicas?

Gracias a Dios, eso es posible, pero tú sabes que para lograr cosas en la vida se debe trabajar por ellas.

Nuestro mal enfoque relacional es el que nos impide tener mejores relaciones.

El pensamiento predominante a la hora de relacionarnos con otros es pensar PARA nosotros mismos. En ese enfoque los demás son medios para alcanzar lo que yo busco o deseo.

Esa clase de vida no permite llegar a desarrollar buenas (mucho menos “sanas”) relaciones porque está basado en el egoísmo, en la conveniencia personal.

A todos nos duele sentirnos utilizados por alguien. Hay personas que conozco que están muy dolidas con las congregaciones a las que pertenecían porque sienten que allí fueron abusadas espiritualmente, y que nadie se preocupó de ellos en el momento de su necesidad o aflicción.

Las personas nos sentimos valoradas cuando alguno da muestras de atención o preocupación por el bienestar de uno.

Desde luego hay personas egocéntricas que siempre necesitan que todo gire en torno a ellos para sentirse bien, pero a mi juicio eso es algo patológico, y de hecho no es a lo que me quiero referir aquí.
Lo que sí quiero decir es que debe haber un equilibrio entre lo que yo quiero que hagan por mí y lo que yo estoy dispuesto a hacer por otros.

Pensar para uno mismo es algo que limita las relaciones, que limita el actuar de Dios en la vida de uno porque Dios siempre quiere llevarnos más allá de nosotros mismos. El servicio cristiano es una buena muestra de ello.

Jesús usó su vida, la invirtió para el beneficio de los demás.

Nosotros en cambio, muy frecuentemente deseamos que otros se den por nosotros pero no estamos dispuestos a danos por nadie más.

Esa actitud egoísta no ayuda ni edifica a nadie. Eso es pensar PARA uno mismo.

Sin embargo, pensar PARA los demás nos engrandece porque nos hace más semejantes a Cristo.

Otro común error que cometemos es “pensar POR los demás”.
¿Cuántas veces te has hallado arreglando la vida de otros, juzgando los motivos que las personas tienen para hacer o dejar de hacer ciertas cosas?

Penosamente “pensar POR los demás” no beneficia a los demás, más bien añade una cuota de crítica, pero no ofrece muchas soluciones.

Pensando PARA los demás sí podemos llegar a ser un aporte para quienes lo necesitan.

El amor al prójimo tiene todo que ver con este tema.

Los amigos de Job no pensaron “PARA Job sino POR Job” y en lugar de ayudarlo, terminaron adjudicándole faltas que Job jamás cometió, añadieron a la difícil situación de este piadoso hombre mayor tristeza y amargura.

Enfoquémonos en ser de provecho para el prójimo en lugar de buscar el provecho que podamos obtener del prójimo.

Creo que esa es la parte faltante en el pseudo-cristianismo que se comparte en nuestros días.
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Author: gabtorar
•6:05
Mateo 28:18 “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”

En esos tiempos en lo que cultivamos el arte de la reflexión, me he percatado que uno olvida ciertos conceptos fundamentales para un vida cristiana victoriosa.

Nuestra angustia y desesperación por los problemas cotidianos vienen del hecho de olvidarnos de la afirmación que Cristo hiciera a sus discípulos en relación con su esfera de autoridad: “TODA POTESTAD me es dada”.

La palabra TODA es un absoluto que no deja lugar a ninguna excepción. Si toda potestad le es dada a Cristo entonces no hay NADA en lo cual Él no pueda intervenir.

¡¡Que alentador es saber que tenemos un Dios Omnipotente!!

Y es precisamente este hecho el que deberíamos tener muy presente especialmente en esos momentos de dificultad en los que nos sentimos tan agobiados.

Pero Cristo tiene poder sobre TODO, y es esta la verdad indiscutible de la cual el enemigo nos trata de cegar.

Es como estar en aprietos económicos y no saber que existe a nuestra disposición un cheque en blanco, listo para ser canjeado en el momento en que se necesita.

Cristo no es muy distinto, él hizo provisión para que podamos vencer en los tiempos de adversidad.

El trabajo del maligno consiste principalmente en cegarnos para que no veamos lo que tenemos a disposición de parte del Señor.

El enemigo siempre querrá que tú lo enfrentes en tus fuerzas. Él sabe que a nosotros nos puede vencer fácilmente.

Es a Cristo, al Ungido del Padre, a quien él y todos los demonios, temen y reconocen.

Tu puedes ver que la iglesia primitiva, por ejemplo, estaba rodeada de muchísimas adversidades. El ataque del maligno venia de todas partes.

Luchas desde afuera y aun desde adentro.

El enemigo usó toda la artillería que tenía a su favor y atacó inmisericordemente.

No obstante, la iglesia avanzaba, se fortalecía, y crecía. Lo mejor de todo: llevaba adelante el plan maestro del Señor de evangelizar.

¿Cuál era el secreto de esa vida victoriosa a pesar de las adversidades? Esa verdad, ellos SABÍAN que el Cristo a quien ellos servían era el depositario de TODA POTESTAD, y ese conocimiento les permitió hacer cosas extraordinarias que van más allá del entendimiento humano.

La iglesia no es una institución terrenal, es del cielo, y Cristo afirmó que la potestad que Él tenía era tan válida en el cielo COMO en la tierra.

Esa es la razón por la que debemos apropiarnos de esta vedad y dejar que ella nos respalde en los momentos de aflicción, oposición y lucha

¡¡Necesitamos recordar quién pelea por nosotros!!
Jesús no solo venció al diablo. El venció al mundo y a la carne (entiéndase la naturaleza caída que opera en los hombres).

Así que no hay enemigo que Él no pueda vencer, porque toda potestad le ha sido entregada y Él ha determinado que esa potestad esté disponible para Su iglesia.

¡¡Qué gran regalo nos ha dado el Señor!! ¡¡Qué gran respaldo tenemos en él!!

Por tanto dejemos de lamentos por lo que el diablo nos hace y comencemos a vivir en el conocimiento que nuestro Dios está sobre todo.


Como acertadamente lo proclama ese viejo cántico:
"No hay imposibles para Dios, no los hay, no los hay, mi Dios tiene todo el poder"
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Author: gabtorar
•12:20
Existe un tema que considero muy oportuno mencionar especialmente a esta altura del año: el perdón.

Muchas relaciones se han quebrado por la falta de perdón.

Hay personas que “no sienten” que deban perdonar. Atribuyen el perdonar a un asunto de carácter divino.

Para ellos sólo Dios es digno de perdonar. Pero aunque esta idea parezca muy piadosa, es también una buena manera de desligarse del asunto.

Perdonar no es para nada sencillo, mucho mas cuando aquello que se debe perdonar es algo grave, me refiero a algo que nos haya dañado o perjudicado profundamente.

Las áreas a perdonar pueden ser muy diversas. Desde pequeñas situaciones cotidianas como hablarle a alguno en un tono inapropiado u ofensivo, a hechos de mayor calibre como son daños s la integridad física o personal.

No obstante el llamado de Dios es a que perdonemos.

Personalmente he sido ofendido muchas veces. En ocasiones la ofensa fue absolutamente gratuita e injustificada, y de seguro en otros no lo fue tanto, pero concretamente el llamado del Señor a mi vida ha sido siempre el mismo: Perdona al ofensor.

¡¡Qué ganas sentimos en ocasiones de tomar la justicia por nuestras manos!!

Es una fuerte tentación la de querer tomar el lugar de Dios y administrar “a cada uno lo que se merece”.

El problema es que nuestro juicio rara vez es justo y por eso Dios prefiere que dejemos esos asuntos en Sus manos.

Después de todo ¿cómo podríamos hacer justicia actuando injustamente?

Muchas personas en este tiempo están en búsqueda frenética de regalos y creo que un legitimo y muy necesario regalo sería darle el perdón a esa persona que nos ha ofendido.

Decimos “es que tu no sabes lo que esa persona me ha hecho. Es demasiado feo como para perdonarle”

Y probablemente tengamos razón, pero olvidamos que con toda seguridad lo que nosotros le hacemos al Señor es con frecuencia mas terrible y con todo Él nos ofrece su perdón.

Cristo no fue a la cruz por hacerse cargo de Sus pecados (que nos los tiene) sino de los nuestros. Con todo lo cruda que la cruz nos pueda parecer, El la sufrió para poder saldar nuestra deuda.

El precio por nuestras culpas fue su cuerpo sin pecado, y hoy podemos disfrutar de comunión con Dios porque Él decidió darnos algo que no merecíamos.

Sería bueno considerar acabar este año sin ataduras. La falta de perdón nos amarra a quienes nos han dañado u ofendido y seguramente podremos llegar mas lejos el año siguiente si no tenemos que cargar pesos extras a cuesta.

El perdón ofrece la posibilidad de dejar esos pesos y avanzar con mayor rapidez.

Por otra parte la gente que nos ofende normalmente lo hace porque no entiende cabalmente lo que está haciendo.

Quiero decir, si ellos entendieran las cadenas espirituales que las ofensas producen seguramente serían más cuidadosos para no ofender tan generosamente a quienes les rodean.

La invitación es a imitar a Jesús en este aspecto.

Estando en la cruz y después de todo lo que padeció, el Señor dijo “Padre, perdónalos (yo ya lo hice), porque no saben lo que hacen”
.
Dios nos conceda tener ese corazón perdonador que hubo, y aun hay, en nuestro misericordioso salvador.
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