Author: gabtorar
•11:55
Juan 10:9: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos”.

Las puertas son simbólicas y muy importantes. Ellas nos posibilitan o bloquean el acceso a ciertos lugares. Por otra parte, las puertas también representan seguridad.

Jesucristo hablando de si mismo, dijo que él era la puerta que quien entrara por él, sería salvo y hallaría pastos ¡¡Vaya qué promesas tenemos en él!!

Pero también advirtió sobre aquellos que no entran por la puerta. Jesús los llamó “ladrones y salteadores”. ¡¡Que bueno es para nosotros que Dios nos enseñe a identificar de donde puede venir el peligro.

Ya sabemos que cualquiera que, saltándose la puerta, intente entrar (tener acceso) a nuestra vida, casa, familia o congregación, por otra parte, que no sea la puerta, es un potencial ladrón y debemos estar atentos.

Pero las puertas también hablan de oportunidad. Lo que muchas personas desearían tener en la vida es UNA oportunidad y Dios es un Dios de oportunidades.

Esta asimismo claro que Dios sabe quiénes están verdaderamente interesados en hacer buen uso de esas oportunidades. Una oportunidad es un privilegio y los privilegios siempre vienen aparejados de responsabilidad.

Dios abre la puerta de la oportunidad para nosotros y cuando ésta se abre, debemos ser diligentes en entrar y aprovechar las bendiciones que Dios ha dispuesto para nosotros allí.

Dios abrió tal clase de puerta al ángel de la iglesia en Filadelfia. El Señor Jesús le dijo: “he aquí he puesto delante de ti una PUERTA ABIERTA, la cual NINGUNO puede cerrar”.

¡¡Gloria a Dios!! Esa oportunidad es para nosotros y ninguno nos podrá privar de ella. Ninguno, excepto ¡¡NOSOTROS MISMOS!!

¿Qué puede hacer Dios cuando malgastamos las oportunidades que tan generosamente nos brinda? Creo que no mucho. Pero Él se goza levantándonos, se goza dándonos oportunidades, especialmente cuando ve que nos esforzamos en la gracia.

Sin embargo, quiero regresar al titulo de este devocional.

Si una puerta abierta DELANTE de nosotros representa una oportunidad que Dios nos da de recibir Su favor, Sus bendiciones, Su provisión, y otras muchas cosas que Él sabe que necesitamos, una puerta abierta DETRÁS de nosotros representa un PUNTO DE FUGA para dichas bendiciones.

Cuando tú estás en un lugar con una sola puerta abierta, lo que entre por allí sólo podrá salir por esa única puerta existente.

Si por otro lado, te encuentras en un lugar con una puerta abierta delante y otra detrás, lo que entre por cualquiera de esas puertas, podrá salir por la otra, ¡¡tan rápido como entró!!

Dios desea que las bendiciones que nos da, permanezcan en nosotros. Pero ese es nuestro trabajo ¡¡no el Suyo!!

Somos responsables de cuidar lo que Dios nos haya dado. La negligencia en cerrar ciertas puertas, puede perfectamente llegar a convertirse, en un PUNTO DE FUGA para las bendiciones de Dios.

Dios trató personalmente conmigo al respecto hace algunos años. Yo solía dejar muchas puertas abiertas

Hablo de cosas a medio terminar. Empezaba una cosa y luego seguía con otra sin haber terminado lo primero.

Era un mal hábito y me robó muchas bendiciones. Por eso estimado hermano, si vas a salir, asegúrate de cerrar bien la puerta detrás de ti. No dejes nada abierto por lo cual las bendiciones de Dios pudieran escaparse de tus manos. (Continuará)

Author: gabtorar
•11:20

Mateo 10:22: “Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”.

Muy frecuentemente las personas vivimos situaciones que producen algo en nosotros. Los buenos momentos activan emociones positivas en nosotros y los malos, hacen lo suyo también.

No es raro sentirse motivado a hacer cosas cuando uno ha tenido buenos momentos. Después de haber vivido situaciones agradables uno “empieza a soñar”.

Los buenos momentos parecen tener un efecto sobre nuestras alas porque nos dejan listos para querer volar.

Con bastante frecuencia uno siente ganas de hacer cosas y se proyecta a partir de buenos momentos vividos. Los buenos momentos definitivamente pueden resultar ser muy inspiradores. Pero también pueden ser peligrosos si uno los toma como BASE para actuar.

Me preocupa, tanto en mi propia vida como en la de quienes conozco, que con frecuencia tropezamos con el hecho de comenzar cosas y no acabarlas.

Estoy seguro que hay cosas que no se llegan a terminar por razones totalmente ajenas a uno. Pero pienso que en muchos (por no decir “en la mayoría”) de los casos esas cosas quedaron inconclusas porque no surgieron de una convicción, sino de una emoción.

Como decía, los buenos momentos pueden ser inspiradores pero se necesita más que una explosión furtiva de agradables emociones para acabar lo que uno empieza.

Sin tener la convicción que lo que uno hace es LO QUE DEBE HACER, difícilmente llegará a puerto con tal iniciativa.

En la vida cristiana esto se ve mucho. Hay períodos de mi vida en Cristo en los que Dios me hizo ver que comenzaba muchas cosas que no llegaba a terminar. No hablo de cosas grandes (notorias) sino de pequeños pasos (creo que Pablo diría “golpes al aire”) que di en torno a diferentes direcciones pero sin llegar a ningún sitio específico.

Debo aclarar que aun cuando uno va “en cualquier dirección”, uno siempre llega “a algún lado”, el problema es que OBVIAMENTE no llega donde uno esperaría llegar.

Se requiere de convicción, especialmente en los momentos duros o difíciles (que es en los cuales se prueba la consistencia de lo que uno hace) para mantenerse en pie hasta acabar la obra que uno comenzó.

Cuando uno es movido por emociones, los resultados pueden ser tan variables como las emociones mismas.

Vivir por convicciones es otra cosa.

Jesucristo nos enseñó con su vida lo que es vivir por convicciones.

Sus santos apóstoles nos dejaron ejemplo de lo que es vivir por convicciones. Una clase de vida tal, puede tener altísimos costos personales, pero cuando una persona tiene la convicción de lo que debe hacer, es bien difícil detenerla.

A Jesús, y a muchos de sus seguidores, la convicción de vivir por la palabra de Dios les ha costado desde persecuciones hasta dar la vida como mártires.

Lo que les sostuvo en pie hasta el fin dándoles la capacidad para perseverar y acabar la carrera fue la convicción.

Es que sólo la convicción se mantiene firme en circunstancias en que la emoción se doblega.

No sé hacia donde te puedas estar sintiendo movido a avanzar (en la vida secular o cristiana) pero quisiera animarte a revisar tus motivaciones.

A que estés seguro(a) que lo que estás a punto de hacer, nace verdaderamente de una convicción, porque si la motivación para hacerlo son las emociones, hay bajas posibilidades de que obtengas victoria en tal proyecto.

Las emociones son inestables y circunstanciales, Las convicciones son sólidas, confiables.

Dios mismo al exigirnos fidelidad nos está diciendo: “necesito que seas movido por convicciones acerca de mí para poder servirme, para poder confiarte el evangelio eterno”

¿Cuántas personas que se emocionaron con Jesús y con lo que él hacía, NO estuvieron en el aposento alto el día de pentecostés?

¡¡Cuidado con el reino de las emociones y sus temporales efectos!!

En ese aposento estuvieron los convencidos, y fueron ellos mismos los que obtuvieron la victoria y la bendición del Señor.

¿No define Dios la fe como “la convicción de lo que no se ve”?

Sí, hay que moverse por convicciones.

Author: gabtorar
•03:18

Hebreos 3:7: “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: SI OYEREIS HOY SU VOZ”

En el escrito de hoy sólo quisiera despertar una razonable inquietud en nosotros.

Muchas veces postergamos cosas consolándonos con la idea que tenemos toda una vida por delante para hacerlas.

No son pocas las cosas que dejamos para mañana, para la otra semana o simplemente para más adelante, porque contamos con que tendremos el tiempo o la salud para realizarlas después.

Pienso que hay muchas cosas en que razonablemente podemos (y debemos) tomarnos un tiempo antes de actuar.

Se trata de cosas poco trascendentales que no requieren de tanta diligencia. Pero hay otras que tienen otros alcances y que demandan atención inmediata.

Una madre y ama de casa, por ejemplo, sabe que tiene una infinidad de tareas que hacer en su hogar. De esas tareas hay algunas que pueden esperar, pero un bebé requiere de su atención en breve. Hacerlo esperar podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte de esa criatura.

Asimismo en la vida espiritual hay cosas que uno no debe postergar, cosas que requieren atención inmediata.

Me apena mucho ver que para muchas personas la espiritualidad no es un asunto importante.

Dan gran importancia (por lo cual invierten tiempo y recursos) al trabajo, al esparcimiento, al ejercicio físico, y a otras cosas, pero no a la iglesia.

Algunas personas, al tocar el tema con ellos, me dicen “pero yo creo en Dios”. Y en realidad eso no está en discusión.

La mayoría de la personas “aceptan” que creen en Dios, pero luego añaden “a mi manera”. Y ahí sí que comienzan los problemas.

“Creer en Dios”, pero creer “a mi manera”, me llevará a darle prioridades a cosas que Dios no priorizaría y a poner de lado cosas que Él jamás pondría a un lado.

Al contrario de lo que sucede con nosotros, Dios si sabe cuanto tiempo tenemos por delante y esa es seguramente la razón por la que nos insta a ponerlo a Él primero, y a no olvidarnos de la vida “por venir”.

No sería malo prepararnos para nuestro encuentro con Dios si después de todo, cuando partamos de esta vida, a quien veremos primero es a Él.

Dios ha estipulado que tengamos un tiempo de vida sobre este escenario terrenal. Nosotros desconocemos cuanto sea ese tiempo pero esperamos que sea el suficiente para lograr metas terrenales. Dios desea que ocupemos bien ese tiempo que nos ha sido concedido y una manera de bien usarlo es dándole importancia en nuestro vivir a lo que es importante para Dios.

Esa vida que creemos tener por delante para nosotros podría acabar hoy, y una vez que ese acabe, ya no habrá oportunidad para hacer lo que no hicimos.

Por eso, si alguna estuviste en el camino de Dios, si alguna vez participaste en una congregación, mi petición es regresa allá, y si piensas que tienes motivos para no volver a ese lugar, ¡¡busca otro!! Pero no dejes que la vida se te vaya consolándote con la idea que mañana, la otra semana o el domingo siguiente vas a hacerlo, porque podría no haber mañana, ni otra semana ni un siguiente domingo.

Si por otra parte, nunca has participado en una congregación cristiana, ¿por qué no darte la oportunidad de conocer una desde adentro? ¿Cuánto puedes perder? No creo que mucho pero ¡¡ni te imaginas lo que podrías ganar!!

Para Dios eso ES UN TEMA IMPORTANTE y yo no sé si tendremos toda una vida por delante, pero si sé que HOY estoy vivo, así que el día para hacerlo ES HOY.

Author: gabtorar
•11:30

Mateo 6:12: Y perdónanos nuestras DEUDAS, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

Creo que entre las cosas que más nos cuesta hacer, una de las más difíciles es perdonar.

La gama de cosas que necesitamos perdonar es muy amplia. Desde deudas que jamás son canceladas, tristezas que alguno nos ocasionó por actuar de modo incorrecto y a veces involuntario, hasta ofensas que derechamente nos hacen y que pueden tener diverso origen.

Lo cierto es que para el cristiano el tema del perdón no es opcional.

Somos seguidores de Aquel que otorgó el más grande perdonazo de la historia.

Una de las razones por las que a veces nos cuesta perdonar es porque tenemos una perspectiva equivocada del asunto.

En muchas ocasiones no perdonamos porque no sentimos que aquella persona sea digna de perdón.

Ello es tan poco sensato como que un doctor se moleste por recibir en su consulta gente enferma. Pero es la verdad.

Entendemos el perdón como algo que uno debe conceder a quien lo merece cuando en realidad el perdón es un acto de gracia.

Es algo que definitivamente no merecemos. En eso radica la gracia de perdonar. Y en eso también radica la dificultad para perdonar.

De ahí el perdón esta muy ligado al amor.

En el devocional anterior escribía que nuestra más grande necesidad es el amor y eso encaja perfectamente con lo que escribo aquí.

Perdonar es básicamente decidir cancelar una deuda a uno que nos debe.

¿Quién quiere eso? Nadie, porque como lógicamente es de suponer, todos queremos que aquel que nos debe nos pague lo que nos debe.

El mundo va todavía más allá y no sólo exige eso, además infracciona al que no cumple con los plazos estipulados.

De ahí que perdonar nos parezca tan extraño. De ahí que perdonar sea algo tan importante para Dios.

Siendo que Él nos da tantas cosas que no merecemos (entre ellas el perdón), Él espera que midamos a otros con la medida con que Él nos mide.

Cristo nos dio el más grande ejemplo de perdón. Y desde que lo entendí, nunca más dejé de enfatizar, cada vez que puedo, que el amor de Dios es el más grande de todos.

Se estila decir que el amor más grande es el de una madre e indiscutiblemente el amor de una madre es tremendo. Sin embargo, aun ESE amor palidece en comparación con el amor de Dios.

Jesús batió el record de Su propia palabra cuando murió en la cruz. Fue Jesús quien dijo que “no hay amor más grande que dar la vida por sus amigos” y él entregó la suya por sus amigos y enemigos también.

¿Por qué lo hizo? La respuesta es clara: de tal manera amó Dios al mundo que dio a Su hijo. O sea, por amor.

Así aquello que puede parecernos imposible de perdonar, el amor lo hace posible.

Las personas siempre necesitamos alguna motivación para hacer las cosas que hacemos, perdonar a los demás también demanda una.

Muchas veces la misma persona que nos ha hecho (y a la cual debemos perdonar) representa todo lo contrario a una motivación para perdonar.

Nuestro deseo natural hacia esa persona es devolverle el daño que nos ha causado (en lo posible) multiplicado algunas veces.

Pero cuando Dios está presente uno logra ver la vida con otros ojos. La ve diferente, porque la siente diferente.

Damos de gracia, lo que hemos recibido de gracia. Dios nos ha perdonado cosas terribles y eso nos motiva a perdonarle a otros las cosas terribles que nos hacen.

Pero ¿qué nos mueve a hacerlo? El amor DE Dios, el amor A Dios. De cualquier modo, Es el amor.

Dice la biblia que el amor cubre multitud de pecados. ¡Que beneficioso es para nosotros mismos actuar con amor! ¡Que beneficioso es para nosotros mismos perdonar, sabiendo que somos pecadores y que necesitamos a la vez el perdón de otros cuando nos equivocamos!

El amor hace posible muchas cosas, entre ellas perdonar y dar libertad a quien está cautivo con nosotros.

Author: gabtorar
•04:54

Gálatas 5:6: “porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino LA FE que OBRA POR EL AMOR”.

Como personas de fe a menudo pensamos que lo que más necesitamos es MÁS FE.

Yo sé que la fe es indispensable para caminar con Dios. Dios mismo dice en Su Palabra que sin fe es imposible agradarle, porque ÉL espera que quienes se acercan a ÉL lo hagan con la convicción de que Él es y que desea responder nuestras plegarias.

Así que indudablemente la fe es vital. Pero es igualmente vital que no perdamos de vista lo siguiente: aun la fe obra por el amor.

La escritura anterior lo dice así de claro. EN Cristo lo que vale es el amor. Eso me dice que la fe no es un producto en si mismo sino más bien un subproduto del amor a Cristo.

No se trata entonces que la fe sea un esfuerzo mental por conseguir algo, ni tener que enfocarse alrededor de una idea o petición. La fe obra por el amor ¿a quién? ¡A Cristo, por supuesto!

No es raro que Dios mismo diga que todas nuestras cosas deben ser hechas con amor. Es que para Dios el amor es el motor principal.

Hay un capítulo completo de la biblia dedicado al tema del amor.

Ese capitulo habla de la futilidad de lograr o hacer cosas aparentemente grandes (como tener toda la ciencia o tener un gran fe para mover montes, o aun dar el cuerpo para ser quemado) sin tener la motivación correcta que es el amor.

Las motivaciones que uno pudiera tener para ello podrían estar totalmente alejadas del amor.

¿Cuántas cosas que hacemos son motivadas por el egoísmo, por el deseo de hacernos un nombre o de ganar votos entre las multitudes y no por un espíritu de amor y de verdadera preocupación por el prójimo o por honrar a Dios?

Dios es quien descubre las motivaciones del corazón y la biblia dice que el corazón ES ENGAÑOSO, lo cual significa que no es de fiar.

Así pudiendo aun tener tanta fe que los montes se hicieran a un lado al vernos, ello para Dios no tendría ningún valor si no está motivado por un espíritu de amor.

Nuestra mayor necesidad es tener el espíritu correcto de amor que Dios desea ver en nosotros.

No es la gran fe sino el amor el que cubre multitud de pecados. De modo que no hay fe verdadera, sin amor verdadero.

El conocido versículo de Juan 3:16 no habla del gran poder de Dios sobre el mundo, sino del amor de Dios por el mundo.

Muchas personas están en el negocio de hacer grandes cosas para Dios y claro que es correcto querer servir a Dios y trabajar para ÉL, pero debemos todavía ser mas cuidadosos en ver si lo que hacemos, lo hacemos con el espíritu correcto que Él demanda, que es un espíritu de amor.

La vida del cristiano no está para nada exenta de dolores, de penas, de tristezas y de traiciones, para superar todas esas cosas, ¿qué se necesitan: poder, fe, mucho conocimiento teológico o más bien un profundo amor por Dios y el prójimo?

Una vez más queridos amigos no me cabe duda que es el amor.

Y si bien la fe y la esperanza son muy importantes sobre estos dos de nuevo el principal es el amor.

¿Queda más claro ahora, cuál es nuestra más grande necesidad?

Tanto oramos por más fe y por más conocimiento, comencemos a orar por un mayor derramamiento del amor de Dios en nuestros corazones.

De seguro, cuando eso ocurra, tendremos mayores y mejores resultados.

Author: gabtorar
•12:52

1 Samuel 25:39 “Luego que David oyó que Nabal había muerto, dijo: Bendito sea Jehová, que juzgó la causa de mi afrenta recibida de mano de Nabal, y ha preservado del mal a su siervo; y Jehová ha vuelto la maldad de Nabal sobre su propia cabeza. Después envió David a hablar con Abigail, para tomarla por su mujer”.

Redondeando este tema de los nombres, y cuan descriptivos son estos en la biblia del carácter de quienes los llevan, hay otro hombre con un nombre que alude a un carácter (en su caso) detestable, me refiero a Jacob.

Jacob significa “usurpador” ¡¡y hay que ver cómo le hizo honor a su nombre!!

Engañó a su padre usurpando el lugar de su hermano y recibió así la bendición de la primogenitura que le correspondía a su hermano mayor, Esaú.

Hasta ahí, todo iba aparentemente bien, pero como todo lo que uno siembra, eso mismo cosecha, Jacob fue engañado por su suegro, quien le dio a Jacob la hermana, en lugar de darle a la mujer por la que Jacob había trabajado para él.

Dios es ciertamente un Dios de amor, eso NADIE debería siquiera atreverse a discutirlo, pero es igualmente cierto que ser un Dios amor no lo convierte en un Dios débil. Él es (sobretodos) fuerte, poderoso, temible en batalla.

Es más, el amor de Dios puede llegar a parecer muy distinto de lo que podríamos denominar como el amor humano. El amor humano fracasa en el aspecto correccional. El amor humano a veces se confunde por algo que en realidad se parece más al desamor.

El amor humano es muy corto de vista, es olvidadizo, es injusto.

Por su parte, Dios es justo y la justicia de Dios revela en gran medida Su amor.

Uno siente un tremendo alivio interior cuando se le hace justicia en cualquiera situación.

Dios nos hace justicia precisamente porque nos ama.

La historia de Nabal es una historia de justicia, y por tanto, también de amor.

Su mujer Abigail reconoce ante David que Nabal es un insensato, un hombre duro y sin entendimiento.

Si Nabal es insolente y humillante con el futuro rey de Israel ¿cómo será con su mujer?

Pero vemos al final de esta historia que Nabal muere y Abigail es libertada de semejante clase de marido.

Cuantos años ella haya tenido que soportar vivir junto a un hombre insensato es algo que desconozco, pero esta historia me recuerda que Dios no olvida. Que Él tiene un tiempo perfecto para cada cosa que tiene lugar debajo del sol.

Abigail habla a David de la perversidad de Nabal ¿Quién mejor que ella sabe la clase de hombre que es aquel?

La palabra de Dios no lo registra, pero su vida no debió haber sido muy grata con un marido así.

Lo se porque no sólo ella testifica de esto. Aun un criado suyo dice en el verso 17: “él es un hombre tan perverso, que no hay quien pueda hablarle”.

Dios siempre da posibilidades. La posibilidad que tiene una persona como Nabal es reconocer su condición, volverse a Dios.

Un creyente del nuevo testamento tiene la misma posibilidad de nacer de nuevo y recibir así la naturaleza de Cristo en su vida y dejar que el carácter de Cristo empiece a manifestarse por la operación del Espíritu Santo.

David no vino a Nabal con mal, al contrario, su deseo para él era de paz, pero Nabal, por su carácter, por su forma de ser, cambió el bien en mal.

Una de las lecciones que yo tomo de aquí es que podemos (por nuestro carácter) echar a perder bendiciones que Dios había preparado para nosotros.

Hay un pensamiento que dice que de cualquier manera Dios lo hará, pero debemos tener cuidado. Él es soberano, pero Él ha establecido ciertas normas que no debemos pasar por alto.

Aunque no debería, uno sabe que puede ignorar un disco pare, por ejemplo, y seguir adelante, pero si el policía nos sorprende en el acto, tendremos que hacernos cargo de los costos del asunto.

¿Habrá algún acto nuestro que escape al escrutinio del Señor?

Nabal pagó un precio muy alto por su necedad pero esto no es algo nuevo.

La biblia lo dice también: “hay camino que al hombre le parece recto”.

A Nabal su camino le parecía bien. ¿Cómo lo se? Porque él no estaba cuestionando su forma de ser cuando Abigail va a contarle todo lo que ha acontecido como resultado de lo que él ha dicho sobre David.

Nabal se encuentra “completamente ebrio, está teniendo un banquete, su corazón está alegre (ver versículo 36)

Él siente que tiene motivos para festejar por lo que ha hecho, ¡¡y no tiene idea que está a las puertas del Juicio Divino!!

Abigail, por su parte, en un carácter totalmente contrario al de su necio marido, se ha humillado por cosas que ni siquiera son culpa suya, y a causa de ese carácter, a ella le espera el bien de Jehová. Es que Dios ha dicho que recompensará a cada uno según sea su obra.

Es que uno puede decir muchas cosas. Hay personas expertas en el uso de las palabras, pero Dios no se queda con las palabras.

¡¡Él sabe que los hechos hablan más fuerte que las palabras!!

David dice que “Jehová volvió la maldad de Nabal sobre su propia cabeza” y “vengo así la afrenta recibida de mano de Nabal”

¡¡Qué interesante punto!!

Hasta donde se, Nabal no tocó a David con sus manos, pero lo hirió con su boca, con su lengua, con su insolencia y con su ingratitud.

Nabal recibió suyo. Pero ¿Qué pasó con Abigail?

Ella también recibió su parte y pasó de ser la esposa del insensato, a ser la mujer del dulce cantor de Israel. De ser la viuda del rico insolente, a ser la primera dama del hombre conforme al corazón de Dios.

¡¡Que cambio no!! ¡¡Qué justicia le hizo Jehová a esa mujer de buen entendimiento!!

Así, mis queridos lectores, podemos tener la certeza que, como está escrito: Dios bendecirá a los que nos bendicen y nos bendecirá a nosotros también, si bendecimos a otros.

¡¡Eso hizo Abigail y es lo que NO QUISO hacer Nabal!!

Si Nabal pudiera darnos un consejo hoy, creo que sería: “no dejes que un mal nombre, marque tu buen destino en Dios”.