Author: gabtorar
•7:30
Números 21:4-5 "Después partieron del monte de Hor, camino del mar Rojo... y se desanimó el pueblo por el camino. Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés..."

¿Cuántas veces nos hemos encontrado altercando con el Señor solamente porque estamos viendo algo distinto a lo que Él ve?

En muchas ocasiones llegamos incluso a enfadarnos con Dios porque no vemos el asunto a lo que Él hace, y en vez de buscar el sentido en Él, nos volvemos CONTRA Él. Esto ocurre especialmente como consecuencia del desánimo.

La Palabra dice que en el camino el pueblo se desanimó. ¿Te has sentido desanimado mientras andas por este CAMINO?

Desanimarse en sí no es pecado, pero podemos llegar a pecar contra el Señor cuando estamos desanimados, y eso si que debemos considerarlo muy seriamente.

Tal fue el caso del pueblo de Israel. Al haberse desanimado a causa de las circunstancias (desierto por doquier, falta de agua, maná como dieta todos los días)hablaron contra Jehová y contra Moisés.

Qué fácil hubiera sido acercarse a Moisés y que éste su vez hubiera planteado estos temas al Señor. De seguro Dios les hubiera ayudado. Seguramente les hubiera animado de alguna forma. Pero el pueblo escogió mal y se quejó contra Dios. ¿No era Dios quien los mantenía vivos? ¿No era Dios quien los guardaba y proveía de lo que necesitaban diariamente?

Si, no era lo que ellos tenían en mente pero era mil veces mejor que nada. Era mejor que ser esclavos. Pero el pueblo olvidando esto se quejó contra Él.

Todo lo anterior se debía a un malentendido concebido en la mente del pueblo. Ellos se quejaban (porque así lo creían, recordemos que de la abundancia del corazón habla la boca) de que Moisés los habia sacado para que "murieran en el desierto". ¡Nada mas lejos de la realidad! Dios los sacó para dignificarlos, para darles lo que jamás obtendrian en Egipto: una vida.

¡Ellos (al igual que Judas Iscariote)se pusieron la soga al cuello! Le dieron la espalda a Dios, hablaron contra Él. El destino de ese viaje era "una tierra que fluía lechey miel pero ellos lo convirtieron en ajenjo y hiel.

Amados, debemos tener cuidado en no permitir que el desánimo nos lleve a ponernos contra el Señor.

La escritura dice: "Si Dios es por nosotros ¿quién contra nosotros? Pero ¿Quién nos ayudará si nos ponemos contra Él?

Dios, a pesar de lo que las circunstancias puedan decir, nos está llevando con un destino claro y definido: Su Reino.

Habrá turbulencias, tormentas, pero puedes contbar con el hecho que Dios hará llegar esta embarcación llamada iglesia a puerto.

No permitas que tus circunstancias te convenzan de lo contrario. Dios nos sacó de Egipto para darnos una vida, para llevarnos a verdadera libertad.
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1 comentarios:

On 25 de noviembre de 2015, 14:00 , SARA PARADA dijo...

Hermoso mensaje de esperanza y de, independiente de las circunstancias que nos redean, debemos seguir firmes y Adelante!