Author: gabtorar
•10:06

Proverbios 14:23: “En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen”.

La palabra de Dios plantea que “en toda labor hay fruto”. Esto significa que nada de lo que hagamos será vano. Todo tendrá alguna clase de resultado. Si esta es la premisa, debemos ser cuidadosos respecto a lo que hacemos.

Por tanto, los logros que alcancemos no son producto de la suerte sino más bien del trabajo.

Laborar implica una inversión y este principio esta presente en toda la actividad del hombre: debemos invertir para obtener resultados.

Ya sea en lo personal, en lo laboral, en lo material y por supuesto en lo espiritual, es necesario hacer inversiones para obtener resultados.

Invertimos tiempo, trabajo, esfuerzo, dedicación, pasión, perseverancia, recursos humanos y materiales para lograr ciertos objetivos.

Uno puede (y suele) comentar sobre lo afortunada que es cierta persona al poder llevar tal clase de vida, pero uno ignora que esa clase de vida no vino sola.

Guardando las claras excepciones que nunca faltan, esa persona con mucha seguridad debió invertir para alcanzar sus logros.

Esto me hace recordar las palabras de un conocido predicador y conferencista cristiano que un día dijo “ustedes me ven conducir un buen vehículo, vestir bien y pueden decir: ¡que afortunado es este hombre al poder llevar esa clase de vida! Pero están viendo solo una escena de la película”.

Y tiene razón. La parte de la película que la gente no vio es cuando debía espantar los ratones de la caja en que dormía su hijo porque no había cuna para él.

Las personas hablamos de “la suerte” que tienen algunos, pero rara vez hablamos del trabajo arduo y de la dedicación que les ha llevado a obtener esos logros.

Invertir para obtener resultados es algo transversal a todo el quehacer humano, comenzando desde Dios mismo.

La biblia declara que Dios creó el mundo y para hacerlo invirtió Su sabiduría, Su poder, Su voluntad.

El mundo no vino de la nada, vino de Dios. Por tanto, es el resultado de la inversión divina.

Otro ejemplo es nuestra propia salvación. Jesús, el Hijo de Dios, invirtió su propia vida y al ponerla en la cruz como propiciación por nuestros pecados. Así nuestra salvación es el resultado de la inversión de Jesús.

Podría citar muchos otros ejemplos que corroboran este punto. Y la finalidad de este escrito es simplemente hacernos meditar sobre que es lo que en definitiva nos permite obtener logros.

Para una buena relación matrimonial se debe invertir tiempo preocupación y también dinero.

El esparcimiento es vital en las relaciones. Hay matrimonios que se vuelven tan planos y monótonos que la rutina termina agobiándolos y llevándoles a la ruptura.

Invertir un poco de dinero en el esparcimiento del cónyuge, y por supuesto, de los hijos (incluso si eso significa tener que hacer “esfuerzos”) está más que justificado.

Para quienes desean conseguir un ascenso en el empleo ¿no deben estar primeramente comprometidos con su trabajo?

Hablo de ser responsables, trabajar a conciencia, ser puntuales, respetar las normas… ¡¡ese es el perfil de personas que consiguen el ascenso!!

Así el logro no es un tema de suerte sino de inversión.

Si deseamos avanzar en la vida espiritual no podemos esperar que ello venga solo. Debemos invertir en una actitud comprometida con Dios, con Sus planes, con Su obra.

Para conocer la palabra de Dios, por ejemplo, hay que invertir tiempo en la lectura de la biblia.

Algunos dirá ¿es que no la entiendo? Bien, tendrás que invertir en un diccionario bíblico, un comentario bíblico u otra herramienta similar (los hay gratis online) Pero por ningún motivo, esperar que el conocimiento CAIGA DEL CIELO.

La biblia lo dice claramente: en toda labor hay fruto. Todo esfuerzo tendrá alguna clase de recompensa y toda inversión producirá alguna clase de dividendo.

En lo que sea que deseemos lograr, dejemos de hablar y comencemos a invertir. Eso si que traerá frutos.

Author: gabtorar
•11:30

Hebreos 11:39 Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido;

Qué gran tema es el de la FE. Indispensable si deseamos recibir LO QUE DIOS ha preparado para nosotros.

La palabra de Dios dice que “SIN FE es imposible agradar a Dios”. Y es cierto, Dios se agrada de aquellos que se acercan a Él en fe. Pero se dicen tantas cosas sobre la FE.

Yo no pretendo sentirme el dueño de la verdad sobre un asunto tan complejo como este, pero estoy seguro que algo podré decir al respecto, y no porque lo haya leído en algún libro sobre la fe, sino porque a diario veo la necesidad de echar mano a ella.

En mis años como cristiano, he vivido muy de cerca situaciones que veo repetirse en otras personas ligadas a Dios: profetas, santos, ministros y creyentes en general, atravesamos por situaciones que, para tener victoria sobre ellas, demandan FE.

Pero ¿qué es la fe? Para aclarar el concepto me gustaría poder decir algo que he aprendido sobre lo que NO ES la fe. Aunque con seguridad algunas personas me tildarán de incrédulo (que cómico, si de lo que estoy hablando es precisamente de la fe), la fe NO ES recibir lo que uno pide necesariamente.

Tú dirás ¿cómo puede ser? ¿Si yo entendía que justamente para recibir lo que quiero necesito de la fe?

Lo que ocurre es que la fe no debe ser vista como un medio para que Dios haga lo que nosotros queremos. Más bien es el medio por el cual Dios hace en nosotros lo que Él quiere.

Permítame ejemplificar. Supongamos que yo estoy enfermo y sé que Dios tiene poder para sanar. Entonces hago una oración: “Señor, yo sé que Tú eres Todopoderoso y puedes sanarme. Si es TU voluntad sáname. En el nombre de Jesús”.

Algunos dirán (famosos predicadores lo han dicho) que orar diciendo “hágase tu voluntad” es una muestra de incredulidad. Pero ¿quién sana MI ORACIÓN o la respuesta DE DIOS a esa oración?

Ni siquiera se trata de ocupar las palabras correctas. Eso suena a conjuro mágico y sabemos que Dios conoce las palabras ANTES de que salgan de nuestra boca.

Pensando en lo anterior, he llegado a la siguiente conclusión: ¿para qué se necesita más (entiéndase más “solida”) fe, para que DIOS HAGA LO QUE YO QUIERO o para que YO ACEPTE LO QUE DIOS QUIERE?

Si yo oro por sanidad y Dios me sana ¿necesito fe para seguir adelante con el tema? ¡No! Si ya no hay enfermedad, tampoco hay enemigo, ni hay lucha. Pero si la enfermedad persiste, yo sé que cada mañana requeriré de la fuerza que VIENE DE DIOS para hacerle frente.

En cuanto a nosotros, preferimos que Dios sane la enfermedad y nos SAQUE del problemón de una vez por todas. Cuando Dios lo hace Él ha respondido a lo que yo quiero ¿verdad?

Pero cuando la respuesta a mi petición no es la sanidad sino ATRAVESAR EL PROCESO de la enfermedad, entonces Dios está trabajando en mí para que yo ACEPTE SU voluntad de que permanezca enfermo por algún tiempo o por el resto del tiempo que me quede.

Honestamente. ¿En qué caso se requiere una fe más sólida? ¿Para terminar mis días enfermo y TODAVIA CREER que Dios me ama y que está haciendo Su perfecta voluntad en mi o para que DIOS me sane instantáneamente?

La vida cristiana con o sin enfermedad DEMANDA FE. Y la fe es básica y esencialmente la acción de ACEPTAR LA VOLUNTAD de Dios, cualquiera que esta sea.

La razón por la que nos alegramos cuando todo resulta de la forma en que deseamos y nos entristecemos cuando las cosas no salen como queríamos, es que nos falta madurar en fe.

Eso es lo que hacen los niños. Tú les das lo que te piden y saltan de alegría, les niegas lo que te pidieron y hacen berrinches y lloran.

La fe infantil se alegra cuando Dios responde a la petición y llora, se queja y duda cuando Dios no responde a lo solicitado.

Pienso que es un error MEDIR la fe de alguien SOLAMENTE por recibir lo que ha pedido. La verdadera fe, a mi juicio, se ve cuando uno se contenta a pesar de que las cosas no salieron como pedimos.

Y si no salieron como queríamos, es señal que OTRO está haciendo SU voluntad perfecta que, por supuesto, es SIEMPRE mejor que la nuestra.

Recuérdalo querido lector: necesitamos FE, no sólo para obtener lo que pedimos, sino ESPECIALMENTE para ACEPTAR lo que DIOS nos quiere dar.
Author: gabtorar
•11:26

Lucas 18: “sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que VINIENDO DE CONTINUO, me agote la paciencia”

Es bastante claro que estamos inmersos en una sociedad que ha dado su beneplácito a ciertas prácticas, conductas y estilos de vida en las que poco importa el fondo porque nuestra atención es cautivada por las formas.

La parafernalia ejerce una poderosa fuerza de atracción sobre las masas. Es increíble ver como las personas son movidas por las propagandas. Si quieres levantar o destruir algo, lo único que tienes que hacer es conseguir buena publicidad. Lo demás, es cuestión de tiempo.

Me alarma ver que los noticieros tienen ese poder de influenciar las masas para convencerlas de lo que ellos quieran.

Es de reconocimiento internacional que Chile cuenta con una de las fuerzas policiales más sólidas y menos corruptas a nivel continental. Pero he visto el empeño de los medios de prensa por destruir la buena imagen de carabineros de Chile. Las noticias e imágenes siempre cuestionan el accionar de carabineros pero están siempre prestos a defender y justificar el arrebato, insolencia y violencia de cualquiera venga de donde venga.

Como ciudadano chileno digo que esto me parece muy impropio y perjudicial, pero las personas se quedan con las imágenes rebuscadas o arregladas, y con las ediciones antojadizas de noticieros que no pretenden ser objetivos en absoluto.

Es triste reconocer que esa es la realidad en que vivimos. Y que el “modus operandi”, por poco honesto que sea, funciona, porque produce los efectos esperados.

Esa metodología se basa en ser constante. Cuando tú lanzas una misma notica cada una hora en los espacios informativos de la televisión, es difícil que la gente no termine creyendo a pie junto lo que se ha dicho, sin importar si es falso o no.

Aun en el caso que lo fuera, eso ya entró en tu cabeza a causa de la repetición y será difícil que alguno te convenza de lo contrario.

¿Sabes en que me hace pensar todo esto? En las grandes distancias que uno puede recorrer dando pequeños pasos.

Esos clips noticiosos no duran más de 3 minutos, son básicamente los encabezados de las noticias, los titulares. No hay grandes desgloses, apenas u par de imágenes, ¡¡pero como hacen efecto!! Todos terminamos hablando de ello.

Esos breves clips van preparado el terreno para algo más grande y elaborado como son los noticieros centrales. Allí uno escucha lo mismo pero más detalladamente.

La misma lógica opera en todos los ámbitos de la vida. Uno no ve el valor de ser consistente y perseverante en ciertas tareas porque le parece a uno que no habrá resultados, pero ¡¡en toda labor hay fruto!!

Opera para lo bueno y también para lo malo. Los spots publicitarios que promueven la ingesta de alcohol o el tabaquismo.

Las continuas y constantes insinuaciones mediáticas que invitan a vivir una vida desenfrenada, a tener relaciones extra matrimoniales, a obedecer nuestros deseos e impulsos, dan resultado: las estadísticas así lo confirman.

No debemos SUBESTIMAR el poder de que tiene hacer cierta cosa que parecen pequeñas.

Uno puede llegar muy lejos, mas allá de lo que pensaba, solamente habiendo comenzado dando unos pequeños pasos.

Esto es totalmente cierto en lo concerniente a la fe. Pequeños y constantes pasos de fe nos llevarán a conseguir grandes victorias en Dios.

Pequeños pasos de fe pueden llevarnos lejos en Dios, mucho más si esos pasos, los damos a diario.

Author: gabtorar
•11:25

Mateo 22:14 “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos”

Hay temas que producen molestia en las personas.

Las buenas relaciones que tenemos con las personas normalmente duran hasta que alguno se mete en algo que el otro siente que no es asunto suyo y los cristianos a veces nos ganamos la antipatía de las personas por esta misma razón, nos metemos en asuntos que incomodan a las personas. Mejor dicho, “nuestra opinión”, produce dicha incomodidad

Es difícil ser cristiano sin tener conflictos con otros por esta causa. Jesús dijo que somos la luz del mundo y con ello estaba diciendo que si había un grupo que podía mostrarle al mundo la realidad de las cosas, ese grupo era la iglesia.

También estaba afirmandoque el mundo está en oscuridad. Si así no fuera ¿qué razón tendría la iglesia de ser la luz para el mundo?

En mi trabajo como pastor, me doy cuenta de esta verdad. AL ayudar a personas, orar por ellas, aconsejarlas cuando me piden que visite sus hogares. Hablo de personas que no participan en alguna iglesia, que no tienen una relación estable con Dios, me doy cuenta de la necesidad que tiene la iglesia de ser luz.

La iglesia tiene la responsabilidad de ser luz. Ese es su llamado. Si ella pierde su capacidad para iluminar en las tinieblas ¿qué razón tiene de existir?

Jesús dijo que si la sal perdía su sabor ya no servía para nada. ¿Por qué? Sencillamente porque PARA ESO se usa la sal. El llamado de la sal es SALAR, sazonar.

Siguiendo con la idea de que muchos son llamados pero pocos escogidos, esos pocos escogidos son justamente aquellos que están respondiendo al llamado.

¿Cuál es el llamado de Dios para el hombre genéricamente hablando? ¿No es conocerlo, amarlo, y caminar con Él, lo que incluye servirle?El rey, que había entrado para ver a los convidados, notó que había un hombre allí que no estaba VESTIDO de boda. Su pregunta fue ¿Cómo entraste aquí?

¡¡Que importante idea se desprende de esta pregunta que hace el Rey!! ¿Cómo lograste entrar. Cómo llegaste hasta aquí? Ello me enseña que Dios tiene muy buenos controles de calidad.

El hombre claramente NO PERTENECÍA A ESE LUGAR dado que NO estaba vestido PARA ese lugar. Esto pone de relieve la idea que la ropa ES IMPORTANTE.

Por ejemplo, quieres ir a visitar a un familiar al hospital a un sector de urgencia y no puedes entrar, tu vestir te delata como un civil, no eres parte de los que trabajan allí. La entrada no te es permitida, sin embargo, los que son parte del lugar entran y salen a voluntad.

Asimismo puedes decir con mucha claridad si un estudiante pertenece a uno u otro colegio porque cada colegio tiene su propio uniforme. Así la ropa hace una gran diferencia, una indiscutible diferencia.

El hombre se encontraba allí porque quizás había burlado algún control en la entrada, quizás tenía alguna amistad que le hizo el favor de dejarle pasar pensando que entre tantos pasaría inadvertido. Pero no fue así.

Dios está celosamente mirando sobre su casa. A Él le importa lo que se hace, quién lo hace y también cómo lo hace.

Al leer la palabra de Dios me he percatado que el vestir es un tema de mucha relevancia para Dios.

Pero al visitar congregaciones me he dado cuenta que el vestir no parece ser un tema de mucha relevancia para algunos hermanos y lideres.

Sé que es fácil caer en conceptos religiosos que para nada representan el pensamiento de Dios, pero también sé que hay personas que han dejado el tema del vestir muy de lado, y que se presentan indecorosamente ante Dios, lo cual es un pecado grave que atenta contra la moral y que afrenta la santidad que el cristiano y la iglesia deben mostrar.

No se trata de si debemos usar o no corbata y traje, vestido o falda, sino de responder a esta demanda divina de moralidad, de pulcritud, de modestia en el vestir.

Las razones por las que las personas ignoran este asunto pueden ser muchas: que no se les ha instruido directa y formalmente, que no han visto la importancia del tema, o alguna otra razón, pero vemos en la parábola que el hombre fue desechado por el Rey a causa de su vestido.

¿Y por qué es tan importante? Porque hay cosas que DICEN mucho sobre nuestra condición interior, y el vestir es una de ellas.

Nos han enseñado que Dios mira el corazón, y es cierto, pero eso no significa que Dios no mire lo demás.

Para Dios (y por tanto para nosotros) el tema de la vestimenta Es un tema fundamental.

El vestir del cristiano no debe ser extraordinario, para nada, Dios sólo pide que sea NORMAL, pero no normal para el mundo, porque lo que el mundo tiene como normal es PATOLÓGICO para Dios.

Quienes dictan la moda en el mundo no son precisamente personas que tengan muy en cuenta la moral.

Sin necesidad de cuestionar sus estilos de vida, sus solos diseños apuntan al destape, al desnudo y nosotros sabemos que Dios vistió a Adán y Eva cuando estos, OBEDECIENDO al diablo, descubrieron su desnudez.

Dios le vistió y nos compartió así Su opinión respecto al tema del desnudo.

Dios desea que nuestro vestir esté acorde con sus principios, con Su palabra.

Muchos hombres y mujeres cristianos olvidan, especialmente en la época de verano, que Sus cuerpos son el verdadero templo en que el SANTO Espíritu del Dios Eterno MORA.

Muchos creyentes, adhiriendo al estilo del mundo, visten con ropas transparentes, cortas, trajes de baño que claramente son contrarios a la moral de Dios.

Lo más curioso es que no llegan a ver lo malo del asunto pero nuestro buen Dios quiere despertarnos a la realidad.

Me he referido a este asunto porque la parábola nos deja claro que el Rey reprocha al hombre su vestir inapropiado para la ocasión. DEL MISMO modo hay cosas que son inapropiadas para los hijos de Dios SIEMPRE.

Aunque quizás esto me haga subir algunos puestos en el ranking de impopularidad, siento que es mi deber, en respuesta a mi llamado de ser luz para el mundo (y para los creyentes que lo necesitan) compartir esta reflexión.

Cada hermano y amigo lector, tiene la amplia libertad de sacar sus propias conclusiones, pero ya he dicho que debemos prepararnos para el reino de Dios porque no es un mero lugar de descanso eterno, sino la morada de un MONARCA Santo, Puro que nos llama a vestirnos de boda para tener parte con Él.

Author: gabtorar
•11:22

Mateo 22:14 “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos”.

Francamente estoy cautivo del pensamiento que Dios plantaba en mi interior al leer su palabra el otro día, con relación al poco conocimiento que tenemos las personas sobre el reino de Dios.

En la parábola de Mateo 22, Jesús estaba hablando sobre este trascendental asunto.

Me he quedado revoloteando alrededor de las ideas que parecen allí respecto al llamado, preparación y respuesta a ese llamado para ser parte de ese reino.

Debo reconocer que me han aparecido algunos obstáculos para poder hacer llegar este escrito, por lo que pienso debe tener alguna importancia.

La mayoría de las personas con quienes converso tienen la esperanza de la vida eterna, aunque hay algunas que se han dejado convencer por otras ideas.

Una de esas ideas es que “después de esta vida no hay otra”.

Otros, que no comparten esta idea, abrazan otra teoría llamada “re encarnación”, la que postula que “DESPUÉS de esta vida hay MUCHAS otras”.

En fin, las opciones son variadas y diversas.

Así, las personas que saben acerca del (y creen en) cielo, en la vida eterna y en el reino de Dios, son mi público objetivo en el día de hoy.

Para quienes creen en OTRAS posibilidades “extra bíblicas”, como la re encarnación (por citar un ejemplo), es posible que esta reflexión no tenga mucho valor, porque parte de una base diferente de pensamiento y fe.

Tengo razones para disentir de quienes creen que después de esta vida no hay otra y también para justificar que después de esta vida no hay OTRAS sino UNA sola.

Los fundamentos de fe que un cristiano usa tienen su raíz en la biblia, que es la palabra de Dios. LA BIBLIA es la REGLA DE FE de quienes creemos en el Dios de la biblia.

Si no fuera por la biblia, cada cual podría creer lo que se le antojara o deseara, pero a Dios le ha placido enmarcarnos dentro de ciertos márgenes de fe aceptables, los cuales están determinados POR y EN Su palabra.

Decía que quienes creemos en el cielo, en el reino de Dios, a veces fallamos en ver la importancia de ciertas cosas que aparecen explicitadas en la biblia, como por ejemplo este tema de la PREPARACIÓN que debe haber en nosotros PARA acceder al reino de Dios.

Sé que es popular decir que basta con sólo creer en Dios pero recordemos que el diablo también cree en Él. Es más, lo conoce incluso de un modo que nosotros todavía no le conocemos. Sin embargo, ¡¡está perdido!!

Nosotros no podemos GANAR la salvación, si hemos de ser salvos y entrar en Su reino, será por causa de Cristo y de su sacrificio, pero TAMBIÉN de nuestra obediencia a Él, de nuestra respuesta.

Pablo en una de sus epístolas habla sobra la importancia de obedecer a la fe.

Ser negligentes en hacer lo que Dios nos manda (o sea, desobedecer a la fe) nos pone en una situación de riesgo.

Hermanos que sinceramente aman a Dios, dirán que la salvación no se pierde, que NO SE PUEDE PERDER. Argumentarán que una vez que tú has sido salvo, serás siempre salvo, que nada nos podrá quitar esa salvación. Esa AFIRMACIÓN es muy discutible.

Dios NO JUEGA con nosotros, dándonos y quitándonos la salvación. El asunto es que NOSOTROS podemos ser (y SOMOS) descuidados con el tema de la salvación. Al serlo ponemos en riesgo tan precioso regalo de la gracia divina.

Pero NO perdamos el norte, estoy hablando de la preparación que debe haber para tener parte con Cristo, para entra en la boda del Rey.

Jesús dijo que “muchos son llamados, y pocos escogidos”. ¿Has sentido ese llamado?

Una vez que uno recibe el llamado de Dios (a ser parte de Su reino), se siente atraído hacia Dios, a escuchar Su palabra.

Una vez que uno despierta a la realidad de Dios, de Su cercanía e intervención en los asuntos de nuestra vida diaria, uno se da cuenta que la vida no es como uno pensaba.

¡¡Es tan crucial conocer a Dios como Seño!! Cuando Él se revela como tal, uno se siente sobrecogido por un temor reverente que se despierta en uno.

Es entonces cuando uno COMPRENDE cosas que antes no tenían gran valor. Por ejemplo, que ha usado el nombre de Dios en vano, que ha jurado, que ha mentido descaradamente, que ha sido desleal, que ha sido avaro, codicioso, egoísta, en resumen, es ENTONCES cuando uno se encuentra con lo caído de su naturaleza.

Las personas que no han respondido a ese llamado difícilmente entenderán lo que estoy hablando.

Existe un concepto social de Dios y existe un conocimiento espiritual y experiencial de Dios.

Uno puede hablar todo lo que quiera de Dios, pero uno no llega a saber bien de quien ha estado hablando HASTA que le conoce de cerca, hasta que responde a ese llamado.

Es entonces cuando uno se da cuenta que el reino de Dios ES MÁS SERIO de lo que uno pensaba.

Uno descubre que las DEMANDAS DE DIOS tienen ABSOLUTO sentido y valor por causa del carácter de Aquel a quien pertenece el reino al cual uno espera acceder.

La parábola deja claro que el hombre no estaba vestido apropiadamente y esa es la razón por la que es sacado de allí. Él ha sido negligente en prepararse para tal evento.

Yo veo a muchas personas que declaran ser cristianas que llevan vidas muy descuidadas, que son negligentes con su vida espiritual.

Uno sabe, por cuestiones de sentido común, que si va a presentarse a un trabajo debe ir vestido de acuerdo a la ocasión, si uno es invitado a una ceremonia sabe que debe llevar una presentación personal “ad hoc”. Eso para las cosas de esta vida.

Pero muchos no se dan cuenta que el reino de Dios también EXIGE una PRESENTACION ACORDE con el mismo.

Y todo esto no es nada nuevo ya que desde el comienzo la demanda de Dios ha sido por santidad.

No por una santidad religiosa sino por una santidad práctica que se manifiesta en las decisiones que tomamos diariamente.

La santidad tiene que ver con temer a Dios y apartarse del mal, de toda especie de mal.

Debemos preparar nuestras vidas en santidad si esperamos acceder a ese reino.

Las vestiduras por las cuales este hombre es rechazado y despedido de esa boda, son un elemento simbólico de esta santidad de la que hablo.

No estar vestido acorde es sinónimo de falta de preparación.

Él hombre es rechazado porque no se ha preparado como debería para la ocasión, pero está allí porque ha sentido el llamado a participar de esa boda.

¿Cuántas personas sienten el llamado de Dios en su vida cotidianamente?

Dios, por medio de situaciones o circunstancias, les hace ver que los quiere hacer parte suya, de Su vida, de Su reino, de Sus promesas. Y las personas REHUYEN (postergan o simplemente desprecian) ese llamado de todas las formas posibles.

¿Cuántas personas que están plenamente conscientes de la realidad de su llamado están deambulando LEJOS de ese llamado, consolándose con la idea de sentir que Dios los quiere cerca Suyo?

Sansón creyó que Dios estaría con él para librarle de la mano de los filisteos, y aunque varias veces estuvo, llegó el minuto en que, sin notarlo Sansón, el Espíritu de Jehová se había apartado de Él.

Ser negligente en prepararse para la boda resultará en perder la oportunidad de participar en la boda.

La parábola lo deja bien claro, pero parece no ser suficiente.

Frente al gran privilegio de ser convidados al reino de Dios, no podemos darnos el lujo de responder con indiferencia o negligencia en preparación para el evento.

Las pérdidas serán cuantiosas, irrecuperables y eternas.

Créeme querido lector, que de todo corazón deseo, que ninguno de los que leen estos escritos pierda la maravillosa oportunidad de participar de esa gloriosa y única boda en la que Jesucristo, Santo hijo de Dios, desposará a la iglesia para estar con ella para siempre en SU reino. …Continuará…

Author: gabtorar
•9:42
Mateo 22:12 “Y le dijo: Amigo. ¿Cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció” .

Muchos de nosotros hemos nacido inmersos en “esta cultura de lo instantáneo”.
Los jugos, el puré, la leche, las sopas, y muchos otros alimentos de los cuales nos servimos vienen en formato instantáneo.

Es que en nuestros días predomina esa cultura. Los alimentos instantáneos han venido a reducir los tiempos que las dueñas de casa debían emplear en preparar sus comidas.

Desde esa perspectiva, son muy positivos especialmente para aquellas amas de casa que tienen mil tareas que hacer y la misma cantidad de horas que todas las demás.

Desafortunadamente ESA mentalidad ha PERMEADO prácticamente todo el quehacer del hombre y ahí radica el problema del asunto.

Hoy día las personas quieren relaciones instantáneas, éxito instantáneo, resultados instantáneos y también una entrada al cielo instantánea.
Como he mencionado en muchas ocasiones anteriores, la mente del mundo no perdona a la iglesia.

Muy por el contrario, ella BUSCA la manera de poder entrar en la iglesia PARA contaminarla, para LEUDARLA, y lamentablemente SIEMPRE encuentra un ESLABÓN DÉBIL en la cadena para usarlo como puerto de acceso a ella.

Si quienes tenemos la responsabilidad de velar por la iglesia nos dormimos, entonces el enemigo tiene amplio acceso y con ello la potencia facultad de destruir o al menos DAÑAR la obra del Señor.

Llevar la mentalidad de lo instantáneo a la iglesia es muy peligroso por lo que dice este versículo.
Hablando en parábola, el Señor advirtió sobre el peligro al cual se exponen aquellos que no estén correctamente vestidos para entrar a las bodas.

Vestirse NO ES UN ACTO INSTANTÄNEO sino mas bien algo que REQUIERE PREPARACIÖN, especialmente si se trata de vestirse para participar en UNA BODA.

Las bodas quizás sean el evento para el cual hay una mayor dedicación al vestirse. ¡¡Cuánto más si se trata de la tuya!! Me entristece ver que muchas personas tienen la decidida intención de participar en las bodas del Cordero, esto es, ENTRAR en el reino de Cristo, pero no están preparados para ellas.

Jesús habló de las vestimentas. Estas deben ser las apropiadas.
En esta parábola “El Rey” encara a uno de los convidados por no estar vestido para la ocasión.
Las vestimentas de las que el señor habla son vestimentas de justicia y santidad.

El habló del lino fino y dijo que el lino fino eran las acciones justas de los santos. ¿Te das cuenta que aparecen ambos elementos en un solo versículo?
¡¡Qué gran frase del Señor!! “Las acciones justas de los santos”.

La justicia DEBE gobernar el vivir del cristiano y la santidad debe ser un rasgo sobresaliente de quienes profesan la fe de Cristo.
La justicia debe prevalecer en nuestras acciones y relaciones.

Dios desea que tratemos a otros (incluyéndolo a Él) de manera justa) ¿Lo hacemos?
¿Somos justos CON Dios, con el prójimo? Escoger la parte ANCHA DEL EMBUDO NO es precisamente un acto de justicia.

Las personas que, esperando las bodas no se están preparando para ellas, están en un negocio muy delicado para ellos mismos.

Es como salir a conducir en estado de ebriedad y desear que nos salga un policía al camino.
Muchas cosas pueden ser (y son) instantáneas, pero el Reino de DIOS es algo que requiere de preparación ANTICIPADA e INTENCIONADA.

Que hubiera un hombre en las bodas, sin el vestido apropiado es un tema que da para mucho. Alguno podría decir que simplemente se coló o que burló la entrada, pero fuere lo que fuere, Dios nos muestra que ÉL no puede ser engañado (al menos NO indefinidamente) y la triste realidad que le quedó por enfrentar a ese hombre fue tener que callar, no tener qué decir a su favor (enmudeció), ser inmovilizado (atado de pies y manos) y ser echado FUERA a las tinieblas.

Jesús terminó diciendo que muchos son llamados pero pocos escogidos. Si ese hombre estaba allí, es porque seguramente escuchó el llamado, pero fue sacado del lugar simplemente porque NO SE PREPARÓ para responder APROPIADAMENTE al llamado que escuchó.
¡¡Que no nos pase a nosotros!!

La mentalidad de lo instantáneo parece no ser tan práctica cuando se trata del reino de Dios.
Author: gabtorar
•14:37

Eclesiastés 5:7: Donde abundan los SUEÑOS, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios.

Recién comenzando el año nos encontramos llenos de grandes expectativas. Un año nuevo es simbólico de nuevas posibilidades.

Aunque en lo natural nada ha sucedido en realidad, dentro de nosotros, en nuestra mente y corazón, las expectativas han cambiado y junto con ellas la disposición.

He dicho que soñar no cuesta nada, y por supuesto, soñar es una manera de proyectarse.

No hay nada de malo en soñar. Hay ciertas cosas que sólo son reales en nuestros sueños.

Así, los sueños muchas veces nos dejan una satisfacción que se desvanece al despertar.

El problema se produce cuando los sueños se transforman en pesadillas y eso sucede cuando nuestras expectativas no son realistas.

Debemos siempre tener presente que Dios es TODOPODEROSO.

Que Él disponga de esa facultad nos ofrece tremendas e impensadas oportunidades pero ¡¡cuidado!! Dios no es Todopoderoso para cumplir nuestros sueños.

Y he oído mucho sobre eso en este último tiempo.

Hay muchos mensajes donde se da rienda suelta a los sueños de las personas. Las audiencias son estimuladas a soñar, a dibujar en sus mentes las realidades que quieren tener y a luego pedir a Dios que las haga realidad.

No son pocas las personas que estimulan sus grandes audiencias ofreciéndoles fantasías, que a ellos no les cuesta nada.

Hablo conferencistas y predicadores que invitan a la gente a soñar y a esperar que Dios les cumpla los sueños.

Por supuesto, es fácil ofrecer algo (y quedar bien haciéndolo) en lo que uno no tendrá que hacer ni el más mínimo esfuerzo para que se lleve a cabo.

No son pocas las personas que incentivadas, se llenan de sueños que jamás se realizarán porque aunque Dios es Todopoderoso, ÉL NO es “una hada madrina”

En los deseos y saludos de año nuevo son millares los que de todo corazón procuran que “Dios cumpla todos nuestros deseos” ¡¡Ni que Dios fuese el genio de la lámpara!!

Muchas personas argumentan que esto de soñar es muy bíblico. Pero es peligroso descontextualizar las cosas de Dios.

Si bien, hay ejemplo de hombres en la biblia que tuvieron sueños, grandiosos sueños, debemos reconocer que no eran sus propios sueños ¡¡sino los de Dios!!

Dios tiene la indiscutible capacidad de embarazarnos con Su propósito, con Sus planes y proyectos. ÉL puede venir a nosotros a través de sueños y llenar nuestras mentes y corazones con SU voluntad, pero ESO es otra cosa.

Si hay algo que he aprendido con fuerza en mi caminar con Cristo es que Dios no juega con nuestros sentimientos.

Él puede concedernos favores y responder peticiones, pero Él no es nuestro siervo. Nosotros somos los Suyos.

ÉL no esta ahí para lo que nosotros queramos. Mas bien nos está tratando de enseñar a estar ahí para lo que ÉL QUIERE.

Por tanto, la próxima vez que algún bien intencionado pastor o conferencista venga a prometerte que Dios “te dará los sueños de tú corazón”, recuerda la palabra escrita de Dios que no falla y que ADVIERTE sobre “lo engañoso que es el corazón”.

Y ten presente que tal vez esos sueños nunca lleguen a cumplirse porque no tienen nada que ver con el plan que Dios tiene para ti.

Author: gabtorar
•19:07

Isaías 43:2: “Cuando pases por las aguas, YO estaré CONTIGO; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”.

Honestamente, no se si alguien vaya a tener tiempo o ganas de leer este escrito, que más que un devocional, va a ser una escueta referencia de lo que ha sido mi año.

Quiero decir que este año ha sido muy fructífero para mi vida.

Algunos datos: vivo en la misma casa, manejo el mismo auto (que cada vez está peor mecánicamente hablando).

En términos de dinero, hoy, mensualmente, cuento con menos recursos que en el resto del año, pero lo anterior está lejos de ser una queja, no es más que una evaluación objetiva de mi realidad, ya que, pese a lo anterior, me siento muy bendecido porque Dios ha hablado seguidamente a mi vida sobre los procesos que estoy viviendo, así como sobre lo que Él quiere hacer en mi vida, familia, y ministerio.

Su palabra ha estado fresca ahí ¡¡justo en el momento preciso!!

Las cosas materiales van y vienen. Un cristiano maduro sabe que hay tiempos de abundancia y otros de estrechez y que Dios es soberano sobre todos esos tiempos.

Este año vi llegar vidas a nuestra congregación y también vi a otras irse.

Tuve el agrado de felicitar a algunos por su notable compromiso con Dios y Su obra, y a otros debí encararlos por su mediocridad y doble ánimo con Aquel a quien llaman Su Señor y que pasan por alto como si fuera un extraño.

Dios me permitió ganar el respeto de algunos y también sufrir el desprecio y odio de otros.

Han sido 12 largos y movidos meses en que Dios ha forjado SU voluntad en mi vida.

Meses en los que Dios ha estado (de algún modo) haciendo el trabajo más relevante para un cristiano, que es FORJAR el carácter de Cristo en nuestras vidas.

En este tiempo recibí el respaldo de gente muy querida y también la traición (y consiguientes “puñaladas por la espalda”) de otros igualmente queridos.

Me queda, no obstante, la paz interior de saber que no me privé de compartirles toda la verdad que tengo disponible (ya sabes, si la palabra de Dios, si el Espíritu de Dios no logra cambiar a alguien, ¿qué nos queda a nosotros?)

Asimismo sé que no robé una oveja a ningún pastor. No ofrecí lugares, puestos ni privilegios a nadie para tentarles a unirse a nuestra congregación.

Es más, los que llegan se encuentran con la dura realidad de ver confrontadas muchas de las convicciones que traían respecto a Dios, porque quienes me conocen saben que yo predico un “compromiso total” con Cristo.

Tampoco robé ni me aproveché de la buena voluntad de nadie. Sinceramente, creo que más bien ha sido al revés.

Y para todo lo anterior sé que Dios conoce LOS DETALLES de todas las cosas.

Para algunos soy el héroe de la película y para otros el villano.

Pero sumando y restando, este año ha sido muy bueno.

Me alegra poder decirlo de esta forma y no tener que atribuir un buen año al logro de objetivos terrenales solamente, que es lamentablemente, la medida con la que muchos evalúan cuán exitoso ha sido “su año”.

Dios partió conmigo en Enero y ahora, siendo 30 de Diciembre, Él no se ha apartado ni un milímetro de mi vida.

Él estuvo conmigo “en las aguas, en el río y en el fuego”

La verdad, es que después de las cosas que he vivido, lo siento aun más cerca de mí.

Si se tratara de hacer un rápido balance, este sería el mío.

¿Y tú, ya hiciste el tuyo? Espero sea tan bueno como el que tye acabo de compartir.

Dios estuvo las 24 horas del día, cada semana y cada mes de este año junto a nosotros.

Lo que sea que nos tocó enfrentar, definitivamente no lo vivimos solos, Él nos ayudó, nos fortaleció aun sin verlo, aun sin tener la conciencia de SU Presencia o ayuda y esa es la más grande bendición.

Deseo que el Dios de paz esté contigo en el año que inicias, pero te invito, especialmente a ti, a QUERER ESTAR CON ÉL.

Bendiciones, de tu amigo escritor

Pastor Gabriel Torres.

Author: gabtorar
•3:20

Gálatas 6:7: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues TODO LO QUE EL HOMBRE SEMBRARE, ESO también SEGARÁ”.

El poder del engaño es tremendo. Todos en mayor o menor medida hemos experimentado en algún momento el devastador poder que el engaño ejerce sobre las personas.

El engaño está tan diseminado en el mundo que las personas se lo creen y viven pensando que es la verdad. Y una vez más los CREYENTES no escapan a esta condición.

Jesús dijo que el Espíritu Santo nos guiaría a toda verdad. Jesús prometió además que SU verdad nos haría libres pero ¿qué ocurre cuando no nos dejamos guiar por el Espíritu de Verdad?

¿O cuando preferimos IGNORAR la verdad de la palabra de Dios? La respuesta es simple: ¡caemos presos del engaño!

¡Se puede ver con tanta claridad cuando te paras del lado del Señor!

Al estar parado del lado correcto tú puedes ver las excusas, las mentiras que las personas urden tratando de justificar sus faltas, su desinterés, sus irresponsabilidades para con Dios.

Dios no sólo nos ofrece la posibilidad de una vida ETERNA CON Él o de una ETERNIDAD LEJOS de Él, sino además, para el trámite de esta vida, para el día a día, nos ofrece la gran chance de vivir guardados del poder del engaño, esto, por supuesto, si nos regimos por Su palabra.

Que uno desea las bendiciones de Dios es innegable. TODOS queremos el bien que viene del Creador.

Deseamos ser guardados del mal, ser alentados y protegidos en la adversidad, ser aliviados en la enfermedad. En resumen, TODOS deseamos el “buen pasar” que Dios nos puede otorgar mientras estamos en esta vida.

Pero ¿cuántos estamos igualmente deseosos de ser justos con SUS demandas?

Yo sé que estas palabras pueden resultar como “una pulga en el cuerpo” para alguno, pero alguien tiene que amar al prójimo lo suficiente como para atreverse a decir verdades que las personas PREFIEREN no escuchar.

Hay temas que Dios desea que la gente conozca. A las personas les gusta oír acerca de las bendiciones de Dios. A otros tantos les CONVIENE hablar de dichas bendiciones, pero ¿qué hay de las DEMANDAS de Dios? ¿Acaso Dios no nos presenta demandas en SU palabra?

El apóstol Pablo, al despedirse, dijo a cierto grupo de hermanos que él no había evitado (renunciado a) la responsabilidad de anunciarles TODO EL CONSEJO DE Dios.

Eso significa que él les habló las bendiciones de Dios pero TAMBIÉN las demandas del MISMO Dios.

Hay personas que están engañadas porque piensan que a pesar de vivir vidas totalmente egocéntricas TODAVIA Dios les va a bendecir.

¡Cuántas personas se sienten protegidas por bendiciones que NO TIENEN PODER SOBRE ELLOS porque no están EN EL ORDEN de Dios!

Tu sabes (y si no lo sabes, te convendría saberlo) que Dios NO VA A BENDECIR a un mentiroso, o a un ladrón o a cualquier otra persona que esté EN FRANCA REBELIÓN en contra Suya.

Muchos se piensan (creen que están) “bendecidos” porque gozan de holgura material, porque han logrado acumular bienes, porque disfrutan de buena salud, porque tienen un buen trabajo, etcétera.

Pero no ven que si ellos no están respondiendo a Dios correctamente AHORA, llegará de todas maneras el día en que tengan que responder (dar cuentas A Dios) PERSONALMENTE por lo que hicieron con todo lo que tenían. Eso incluye sus habilidades, talentos, tiempo y dinero.

Si Dios no fue PRIORIDAD en sus decisiones, ¿Piensas que les irá a felicitar por haberlo ignorado? ¡Pienso que no!

Él puede tener compasión e incluso conceder gran misericordia a las personas pero nunca debemos pensar que Su misericordia es una muestra de debilidad.

La misericordia de Dios es más bien LA OPORTUNIDAD que Él nos da de “recibir lo que NO MERECEMOS”.

Déjame hacerte un par de preguntas: Del tiempo que dispones a diario ¿cuanto destinas al Señor?

Tú me dirás: “usted no sabe lo que ocupado que soy. Mi trabajo, la casa, la familia, todo ello me deja “sin tiempo”. Frente lo cual yo respondo: tú no PUEDES dejar sin tiempo al Dios QUE TE DA el tiempo.

Del dinero que recibes ¿cuánto destinas a apoyar la obra de Dios? (me refiero a colaborar monetariamente en la iglesia en que participas o en alguna iglesia en que tú sabes que la verdad de Dios es compartida)

Frente esto alguien podría decir: “yo apoyaría, pero el problema es que no me alcanza”.

Y otra vez digo: tú no puedes CERRAR tú mano a Aquel de quien recibes TODO, que es el Señor.

Sobre los talentos que hay en ti ¿Bendices a Dios con ellos?

Las personas generalmente usan los talentos que Dios les dio para beneficiarse de modo personal. Y eso es correcto. Dios les entregó dichos talentos para que puedan ganarse la vida honradamente, pero ¿no te resulta egoísta pensar que Dios nos haya dado esos talentos SOLO para beneficio personal?

En medio de una sociedad que vive para “auto complacerse”, es muy necesario que aquellos que abrazamos la fe de Cristo podamos re-direccionar nuestros pasos y salir de tal clase de vida que en nada refleja los valores de Cristo.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, nos muestran que la generosidad es de gran valor para la Deidad.

Dios no está en aquellas personas que viven para si mismas, que no tienen ojos para necesidades fuera de las propias.

El amor (la caridad) cubrirá multitud de pecados. Pero hay cada vez menos personas caritativas, y ello, se debe en parte al hecho que hay cada vez menos personas que obedecen a la fe, que hacen la palabra de Dios.

Estando a las puertas de un nuevo año y sabiendo que las personas sienten una fuerte motivación por cambiar para mejor, me parece oportuno recordarnos que “para tener resultados que nunca tuvimos, tendremos que estar dispuestos a hacer cosas que nunca hicimos”.

Volvamos a valorar el hecho que Dios no es egoísta y que ÉL no se complace en la gente que vive de esa manera.

Mentimos a Dios (y de paso nos engañamos a nosotros mismos) cuando le decimos que no pudimos hacer lo que Él nos pidió, porque no teníamos tiempo, salud compatible o dinero y Él VE que para otras cosas, el tiempo, la salud, o el dinero nunca fueron un impedimento.

No pienses, mi querido lector que Dios, va a BENDECIR esa clase de actitud.