Author: gabtorar
•8:09
Juan 2:9 Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo

En este conocido y no poco controversial pasaje, Jesús realizo el milagro de convertir el agua en vino.

Ayer hablaba de convertirnos al Señor, de la necesidad que existe de convertirnos a Él porque en la naturaleza del hombre caído hay algo que le lleva abajo, que lo sumerge y si algo nos tira para abajo dentro de nuestra propia naturaleza ¿cómo podemos esperar llegar arriba, al reino de los cielos?

Eso es lo que vuelve tan trascendental el tema de la conversión.

Hay algo de nuestra naturaleza humana caída de la gracia de Dios que debe ser convertido, transformado para poder acceder al reino eterno del cual Jesús nos vino a hacer parte.

La verdadera conversión consiste en una transformación de nuestro ser interior que nos lleva inevitablemente a un abandono de costumbres y prácticas que eran parte de esa vida no convertida a Dios y a Su Palabra.

Se trata de un milgaro. Solo un milagro puede mudar nuestra naturaleza interior y hacer de nosotros otra criatura.

No se tarta solo de una rehabilitación de algo en mi, sino de una completa y radical transformación interior de todo lo que soy.

Es ese milagro el que hace posible que el adicto deje la adicción. Los programas humanos puede ser muy bien intencionados y funcionar respecto a la adicción particular pero te aseguro que lo que suele suceder es que esa persona solo cambia la fuente de adicción. Pero el verdadero problmea, esa raiz que lo vuelve adicto a lo que sea, sigue vivo ahi dentro y buscara otra fuente de expresion.

Lo que el hombre necesita es una transformación interna radical de todo su ser espiritual que conllevará a una transformación radical de la manera de vivir, pensar, sentir y por consiguiente, actuar.

Jesus no hizo que el agua pareciera vino, el camnio la naturaleza dee elemento: de agua a vino. Un milagro!!

¿No te parece simbólico que este hubiera sido principio de señales?

A mi juicio esto es un símbolo de lo que Jesús haría luego en la naturaleza de los hombres ¡Aleluya!

Te aseguro amado lector que lo que necesitamos no es una mera rehabilitación, sino una completa renovación de los que somos para poder alcanzar los propósitos de Dios.

Esa conversion solo puede venir por la obra del Espiritu de Dios en nuestras vidas.

Y es esa conversion la que al enemigo de Dios no le agrada.

Imaginate que sin dsrnos cuenta somos esclavos de tantas cosas de las cuales Dios nos libera precisamente por medio de esta conversion. Dios cambia nuestra naturaleza y eso produce libertad de tales cadenas.

Piensa, en la naturaleza de alguien que es pedofilo, por ejemplo, esta el abusar de infantes, tu puedes recluirlo y evitaras con eso que abuse de otros, pero que pasa con esa persona. El estar en reclusion le impide desear hacer lo malo y cometer tales atrocidades? Por supuesto que no!!

Las carceles seguiran llenandose de gente que perfecciona su manera de delinquir estando en ellas, hasta el dia que los gobiernos comprendan que solo una verdadera conversion puede transformar la vida, y por tanto, el destino de los hombres.

El pedofilo, el drogadicto, el homosexual, el esposo golpeador, el corrutpo el que roba y asi cada uno en su debilidad, sera libre de lo que es y le atormenta, SOLO si experimenta lo que esa sgua experimento: un milagro tal que la convirtio en vino, que la hizo tra cosa.

Dios quiere hacer de ti y de mi otra persona. Por que no dejarlo?

Esa clase de milagro sigue disponible
Author: gabtorar
•6:56
Joel 2:13 “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.”

Ayer compartiendo en una iglesia de Jicamarca, Perú, que de acuerdo a las palabras de un hombre de Dios queda “al fin del mundo y doblando a la derecha”, Dios me permitió tratar el tema de la verdadera conversión.

Convertirse es algo de lo que he oído a muchas personas mofarse, especialmente cuando dicen ¿así que ahora te convertiste a tal religión?

Muchas personas bromean o ridiculizan a otros, usando el tema de la conversión pero ¿llegan esas personas a entender el valor de convertirse al Señor? ¿Por qué o para qué convertirse?

Primero que todo decir que según el diccionario convertirse se refiere a la acción de cambiar una cosa en otra. O hacer que una persona llegue a ser algo distinto de lo que era.

Por último, es también hacer cambiar a alguien de opinión o idea religiosa.
Teniendo algo más fresco el concepto, podemos ahora analizar la pertinencia de convertirnos.

Si usamos la franqueza como debe ser usada, con toda seguridad reconoceremos que necesitamos convertimos en muchos aspectos de nuestra vida. Es decir, necesitamos cambiar de algo que somos o hacemos a otra cosa.

Sin saberlo o notarlo, las personas siempre estamos en busca de una conversión, sólo que cuando se trata de Dios, eso tiene algunos matices diferentes para algunos.

Como padres constantemente tratamos de convertir a nuestros hijos respecto de la clase de amigos que tienen, los lugares que frecuentan, las cosa que dicen o hacen.

Como esposos, buscamos convertir “ciertas áreas” de nuestro cónyuge que consideramos podrían beneficiar la relación marital.

Lo mismo es aplicable a nuestros vecinos. En definitiva, el concepto o idea de convertir no es para nada ajeno a ninguno de nosotros.

Pero qué gran asunto hacemos cuando se trata de convertirse al Señor.
Me sorprende ver como el enemigo de Dios utiliza a tantos para obstaculizar el propósito de

Dios de convertirnos de una vida de tinieblas a otra de luz, y pasar de ser enemigos de Dios a hijos Suyos.

El diablo hace un gran tema del asunto porque a él no le conviene esto de que la gente se convierta a Dios.

Para obstaculizar, utiliza la cobarde arma de la intimidación y ridiculiza a quienes han hallado luz y han escapado (gracias al sacrificio de Cristo) de sus oscuros caminos.

Como podemos ver convertirse no es tan raro después de todo.

Lo que me parece raro es que las personas no lleguemos a entender la necesidad personal de hacerlo.

La palabra convertir se usa en varias ocasiones en las escrituras, tanto para exigir una conversión del corazón como para describir que Dios convertirá o transformará las condiciones de ciudades o pueblos por medio de Su intervención.

Pero en nuestro texto, Dios nos llama a convertirnos a Él con todo el corazón. ¿Por qué Dios nos llamaría a cambiar convirtiéndonos a Él?

Porque Él es capaz de ver donde nos lleva el camino por el que transitamos ahora, porque ÉL nos ama, porque Él quiere hacernos bien, y si no nos convertimos de esos caminos, en otras palabras, si no cambiamos el rumbo actual, llegaremos a lugares de dolor que Dios desearía evitarnos.

El hombre en su fuero personal y la humanidad como un todo, avanzamos hacia la autodestrucción. La redención del hombre por el hombre es algo en verdad imposible para el hombre Y Dios lo sabe pero ello nos pide que nos volvamos a Él que abandonemos la maldad, que abracemos su verdad.

Nadie está tan interesado como Él en ayudarnos, por eso requiere que nos convirtamos. El resto lo hará Él.
Author: gabtorar
•6:53
Salmos 34:6 “Este pobre clamó y le oyó Jehová y lo libro de todas sus angustias”

Todo el mundo sin excepción enfrenta angustias en períodos de su vida.

No estoy hablando de meras dificultades nada más, hablo de verdaderas angustias, situaciones que nos acongojan sobremanera y que en muchos casos hacen que las personas se hundan en profundos períodos de depresión y angustia.

¿Cuántas personas que tú conoces fueron alcanzadas por tiempos de angustia y quedaron postradas, incapaces de seguir adelante y avanzar en el camino y plan de la vida?

Es que aunque no nos guste la angustia produce detención en el caminar del ser humano.

Nos pegamos a los tiempos de angustia. Como si tuvieran un increíble imán o una invisible ancla, nos dejan inmovilizados, y tu comprenderás que todo lo que está vivo necesita moverse o pierde la vida.

Así la angustia, al igual que el miedo, paraliza, obstruye y produce muy negativos efectos en la vida de las personas.

Gracias a Dios que hay cura para ella, esa cura está en Dios.

Nuestro texto dice que no importa nuestra condición, puedo rico o pobre (en lo espiritual como en lo material) y sin embargo si clamo al Señor, hay una disposición en Él para escuchar.

¡¡Es tan bueno saber que Dios nos oye!!

¿Cuántas veces has ido a golpear puertas de personas, entidades de ayuda, del gobierno y aunque había gente dentro, nadie abrió? Muchas veces las personas dejamos entrever ese lado malo del egoísmo, y como no es nuestro problema, decimos, qué lástima por ti, pero yo estoy ocupado, tengo mucho que hacer por mí mismo.

Pero Dios no es así, Él se compadece de nuestras necesidades y no hace oídos sordos. Dios en verdad desea ayudarnos en todas las circunstancias de nuestra vida.

Así que Él nos oye, y cuando Dios entra en la escena todo cambia para bien.

Los caballos se alistan para la batalla, pero la batalla no la ganan los caballos, la victoria viene del Señor.

Esa batalla perdida cambia cuando Dios entra a pelear por ti.

Cuando tú, sin importar tu condición, clamas a Él, Él oye y entra en el campo de batalla a pelear a tu favor.

Que insensatez la nuestra al tratar de hacer frente a nuestros enemigos en soledad, con nuestra propia fuerza que es tan limitada y restringida, siendo que tenemos la oferta de ayuda del Todopoderoso.

Lo que debemos hacer es venir a Él en clamor y Él, solícito por su creación, entrará en la arena para pelear junto a nosotros y vencer en aquello que somos débiles.

El salmista fue librado de acuerdo al texto, no de algunas de sus angustias sino ¡¡de todas!!

Dios nos ha dado tantas benditas promesas para ser victoriosos en la vida que Él preparó para nosotros

¿Por qué no dejarnos seducir por Su gran amor y bondad y comenzar a disfrutar de todo lo bueno que Él preparó?

La angustia que vives tiene cura, esta se encuentra en Jesucristo.

No necesitas dinero para recibirla, tan sólo tienes que clamar por esa ayuda. Puedes estar seguro que Él oirá
Author: gabtorar
•7:16
1 Juan 5:4a “porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo…”

Para el común de las personas el mundo es este lugar en el que vivimos.

Para la mayoría el mundo es este ecosistema que requiere con urgencia de nuestra atención y consideración para que siga existiendo y dándonos la posibilidad de continuar la vida.

Pero para los hombres y mujeres que han nacido de nuevo el mundo es algo diferente. Para quienes por la gracia de Dios han llegado a conocer de mejor manera las escrituras, el mundo representa ese sistema de vida pecaminoso caído de la gracia del Creador que vive en constante antagonismo a las leyes de Dios.

Más que el ecosistema, es un subsistema de vida para el cual Dios no tiene valor ni lugar, más que el de una figura retórica.

Ese sistema está en franca aversión contra los valores y principios de Dios.

Para el mundo Dios es una figura simbólica que si bien, puede llegar a ser tolerada (en función de la diversidad de pensamientos que producen las diversas culturas existentes), pero por ningún motivo le dará al Señor el verdadero sitial que le pertenece.

Pero eso no ocurre porque si. Hay un asunto de intereses creados, de pugna por el poder, de pugna principalmente por la adoración. Es que el mundo es regido por otro dios.

Esta situación se hace claramente patente cuando estudiamos las escrituras. Son básicamente ellas las que nos ponen en alerta sobre este punto.

Jesucristo, mientras llevaba a cabo su ministerio entre los judíos advirtió lo siguiente “viene el príncipe de este mundo”.

Orando por sus discípulos dijo “no son del mundo como tampoco yo soy del mundo”

El mismo apóstol Juan escribió se epístola “no améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo”. Habla asimismo de “vencer al mundo”, esto es, a su sistema inicuo enemigo de Dios.

Se establece entonces claramente que hay dos mundos pro decirlo de algún modo; ese mundo en que Dios efectivamente reina y es amado y deseado, y ese otro mundo en que Él es rechazado y aun ridiculizado del cual Él mismo nos pide no volvernos parte..

¿En cuál de los dos mundos vives tú? ¿Qué lugar ocupa Dios en tu mundo?

La naturaleza del mundo está sujeta al mundo. No logra zafarse de el por más que lo intente. Pero sin en nosotros está la naturaleza de Dios entonces si somos vencedores.

Como cristianos nacidos de nuevo (y esta es la clave para vencer al mundo, su sistema, y sus tentáculos que nos tratan de ligar al pecado) gozamos del único poder capaz de darnos victoria sobre ese sistema caído: Cristo en nosotros por medio del Espíritu Santo.

El Señor Jesús lo dijo de esta forma:”En el mundo tendréis aflicción pero CONFIAD, YO HE VENCIDO AL MUNDO”.

Así que la cosa es ¿has nacido de Dios? Y Si no ¿qué estas esperando?

Las cosas “Made in Dios” tienen una garantía indefinida contra los ataques del mundo. Son resistentes al mundo y sus triquiñuelas, a sus formas de maldad, de pecado, de corrupción.

En una sola idea: “lo que es nacido de Dios vence al mundo” y sobre eso ¡¡no hay más que decir!!
Author: gabtorar
•5:57
1 Juan 4:8 "el que no ama no ha conocido a Dïos; porque Dios es amor"

Que potente afirmación nos da el apostol Juan en este breve versículo de la palabra de Dios.

Un punto que por cierto debemos considerar cuidadosamente porque nos entrega una precisa idea de como luce una persona que ama a Dios.

Cuántas veces nos hemos preguntado cómo poder reconocer a una persona que verdaderamente ama a Dios?

En este mundo de mentiras, en que las personas dicen una cosa pero demuestran otra, como lograr identificar (para nuestra propia seguridad) si alguno es o no lo que dice ser?

Juan con claridad nos dice cual es la principal caracteristica de uno que ama a Dios: uno que ama a Dios será una persona que ama, pero no con palabras puramente sino con hechos, con obras que refundan ese amor por Dios y por el prójimo también.

Todas las personas que están en verdadera conección (comunión) con Dios, sienten un gran amor por quienes les rodean.

Es invetable crecer en amor por el prójimo cuando estamos creciendo en amor por Dios, una cosa lleva automáticamente a la otra.

Toda la compasión que Jesús sentia por esas multitudes que lo seguian eran consecuencia directa del gran amor que Jesús tenía por el Padre Celestial.

El amaba al Padre y amaba la Voluntad del Padre. Y la voluntad del Padre era amar a esas torpes ovejas que estaban extraviadas de Su camino, de Su vida, de Su verdad.

El gran sacrificio de Cristo no se debe entender como una cuestión retorico-simbólica solamente. Es de hecho la más grande muestra de amor que exista en toda la historia de esta humanidad.

El mismo Jesús dijo que no habia mayor amor que dar la vida por un amigo. Y Él fue todavia más allá dando la vida por sus enemigos también!!

Entonces las palabras de Juan son claramente fortalecidas por los hechos de Jesús.

El que Jesús sanara, alimentara e hiciera todas las obras que hacia por las personas no fueron para demostrar SU gran poder solamente.

No fueron como algunos piensan únicamente para legitimar que era el Mesías enviado por Dios. Esa es una parte importante de la verdad. Pero no es toda la verdad.

Jesús hizo buenas obras porque esas obras dejaron de manifiesto cuán grande es el deseo de Dios de hacer bien a los hombres, de ayudarles en su angustias y necesidades.

Fueron asimismo una manera de demostrar que nuestra vida encuentra lo que realmente necesita junto a Él y no lejos de Él.

Pero por sobretodo fueron la muestra de que Él nos ama y esto a pesar de nosotros mismos.

El gran poder de Jesús estaba al servicio de SU gran amor por esas almas perdidas necesitadas de su compasion y misericordia. No al revés.

Es justo colocar las cosas en su correcta perspectiva porque de otro modo terminamos creyendo cosas que no son como pensábamos.

Recordaremos que Jesús no hizo los milagros que Satanás le requirio hacer cuando le tentó en el desierto. Esos milagros hubieran probado a Satanás (su principal enemigo) que Jesús era el hijo de Dios. Sin embargo, Jesús no hacía cosas para demostrar su poder, Jesús usaba su poder para demostrar su amor. Gloria sea dada a ese bendito y amante Dios!!

Asi que la proxima que tu queiras saber si alguno ama a Dios, fíjate si esa persona ama a su prójimo y si se interesa por el bienestar(no sólo terrenal y temporal, sino principalmente eterno) de su prójimo.

Es imposible amar a Dios sin llegar a amar al prójimo también. Cualquier otra cosa aunque parezca piedad, es pura apariencia.

La célebre frase dice "Pienso, luego existo". Nosotros deberíamos poder decir "Conozco a Dios, luego amo al prójimo"
Author: gabtorar
•9:22
Génesis 3:10 “y él respondió: oí tu voz en el huerto y tuve miedo, porque estaba desnudo y me escondí”

Hablando a la congregación sobre el tema del miedo (¿quien no le teme a algo?) Dios llamó mi atención con lo ocurrido en el huerto de Edén.

Los que leemos y escudriñamos la palabra de Dios tenemos la posibilidad de ver un poco más allá de lo aparentemente se describe, esto es porque hay detalles importantes que a veces pasan de largo para el lector ocasional.

La relación que Dios había establecido con Adán y su mujer Eva era fantástica. Se comunicaban de manera muy fluida y en esa relación había cualquier cosa menos miedos.

Era de hecho una maravillosa relación basada en la confianza mutua.

El ser creado confiaba plenamente en el Creador y el Dios creador confiaba lo suficiente en ellos como para hacerles parte de Su plan e incluso delegarles ciertas responsabilidades respecto al cuidado y administración de dicho huerto.

¿Podría haber una relación más ideal? Todo iba perfecto en esos términos hasta que todos sabemos de la infortunada decisión que tomaron Adán y su mujer escogiendo obedecer a la serpiente antes que a la palabra dada por Dios.

Sabemos que como consecuencia de esa decisión ellos cayeron del estado de gracia que gozaban con Dios.

Algo muy terrible ocurrió que significó perdida no solo de los privilegios de que disfrutaban, sino que la relación se fracturó de manera irrecuperable para ellos.

Un enemigo terrible que ataca a todos sin discriminación de sexo edad o condición social, y que hasta ese minuto era impensado apareció: “el miedo”.

El hombre más fuerte tiene miedos, el más adinerado tiene miedos, el más saludable tiene miedos, el más inteligente tiene miedos.

Verdaderamente el miedo ataca y busca embargar al hombre, reduciendo su vida a una vida de baja calidad, llena de inseguridades y temores.

La psiquiatría, la psicología y otras ramas afines que estudian el comportamiento humano no han logrado dar solución al problema de los miedos del hombre.

Es que el miedo es herencia inevitable de la condición caída del hombre.

Jesucristo una y otra vez pronunció las palabras “no temáis”.
Es que el hombre está lleno de miedos. ¡¡Algunos temen incluso a su propia sombra!!

Gente que vive con crisis de pánico aterrados por lo que el día de mañana puede (o no) traer. Personas que viven esclavas de traumas de su infancia y que cuando se ven en condiciones parecidas se aterran.

El miedo vino para quedarse tal como se ve.

Pero ¿en qué momento Adán tuvo miedo? ¿En que momento huyo de Dios? Si él antes corría a la voz de Dios, Su voz era como un imán y Adán con toda seguridad irresistiblemente anhelaba esa bendita comunión. ¿En qué momento ese correr HACIA Dios se volvió en un correr DE Dios?

Eso pasó exclusivamente desde el momento en que Adán decidió hacer su propia voluntad.

Con su desobediencia ellos perdieron algo más que el lugar idílico en que vivían, ellos perdieron la clase de relación que tenían.
Esa hermosa relación de amor se quebró y cuando eso ocurrió vino el miedo. ¿No pasa eso mismo entre los matrimonios? ¡Piénsalo!

El diablo intervino para cortar la buena relación existente entre ellos y debes saber que no ha cesado en su intento de separar al hombre de Su Creador.

Dios no quiere que al escuchar Su voz huyamos de él. Si Él nos llama es porque quiere hacernos bien. Y si descubres que en tu vida hay malas decisiones que te separan de Dios, desecha esas malas decisiones, pero no deseches a Dios

Por nada del mundo nos conviene perder esa comunión que transforma, que salva y que liberta del miedo y del temor.
Author: gabtorar
•8:26
Números 13:33 “También vimos allí gigantes hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas, y así les parecíamos a ellos”

Este verso deja al descubierto el elemento que tanto daño hace a los planes de Dios con nuestras vidas: “nuestro parecer”.

Moisés había enviado espías para reconocer la tierra que Dios les entregaba a los hijos de Israel. Ellos debían tomar conocimiento de la tierra, el pueblo, las ciudades, el terreno, incluso debían traer de muestra un fruto de ella, y lo hicieron.

Se suponía que era una tierra distinta a Egipto. En esta tierra fluía la leche y la miel, era la tierra prometida.

Regresaron los espías al cabo de 40 días de exploración trayendo un racimo de uvas en un palo. ¡¡Se necesitaron 2 hombres para cargarlo!! (v.23)

Imagínate que clase de tierra era esa que dios les quería dar a ellos que no tenían más vida que hacer ladrillos para Egipto y vivir como esclavos, de pronto Dios les quiere dar una tierra maravillosamente generosa, libertad, y un porvenir que antes era impensado. ¿Cuál fue la respuesta de ellos?

La tierra ciertamente fluye leche y miel pero no podremos tomarla (v.27) ¿Por qué? Porque hay gigantes ahí. Y “a nuestro parecer nosotros somos como langostas para ellos” (v.33b).

¿Cómo podían saberlo? ¿Habían compartido con ellos como para recoger tal impresión? No, fue simplemente lo que les dictó su pensamiento. Dijeron “a nuestro parecer”.

¿¡Qué gran enemigo de Dios y sus planes para nosotros puede llegar a ser nuestro parecer!?

Dios no había mentido respecto a que la tierra fluía leche y miel, con la evidencia de un gran racimo de uvas que lo corroboraba.
También Él les estaba prometiendo darles la tierra (v.1) ¿Por qué entonces debería haber problemas para tomarla?

La verdad es que no había problema alguno. Pero cuán bien nos describe a nosotros que solemos hacemos problemas donde no los hay.

Una mañana te despiertas con una molestia y hasta te sientes enfermo y piensas que tendrás que operarte. Alguien viene a decirte que tu hijo no va bien en el colegio y ya piensas que va a repetir de curso. Alguno pierde el trabajo y ya nos imaginamos recogiendo de la basura para poder subsistir ¿¡Por qué seremos así!?

Todo lo que debían hacer esos espías era seguir a Dios, ese era plan Suyo, pero el hombre metió sus narices y para lo malo, para desanimar, para hacer desfallecer los corazones.

Ayer escribía que el desánimo es contagioso, como un virus que se expande rápidamente. Así el pueblo se desanimó y Caleb uno de los doce, quien tenía un espíritu diferente, los hizo para decir: “Subamos luego y tomemos posesión de ella,porque mas podremos notros que ellos”.

Él vio a los mismos gigantes, vio la misma tierra, vio las mismas cosas pero donde los demás vieron imposibilidad, él vio lo contrario, donde los demás vieron derrota segura, el vio victoria.

Y nos guste o no aceptarlo, él entró a poseer esa tierra y la poseyó en tanto los demás no lograron entrar a causa de su incredulidad.

Tenemos una mentalidad fatalista, que no necesariamente es realista. La realidad no tiene porqué ser tan fatal o negativa.

Podemos ver en todas nuestras circunstancias un buen propósito de Dios si queremos, pero preferimos quedarnos con lo malo, con lo feo.

¡¡Cómo le ayudamos al diablo y con cuánta frecuencia le complicamos las cosas a Dios!!

Tiene que llegar el momento a nuestra vida en que decidamos cambiar nuestra manera de ver las cosas. Las circunstancias serán las mismas, los gigantes estarán ahí, pero los veremos en contraste con el GRAN GIGANTE que pelea a nuestro lado.
Author: gabtorar
•10:13
Colosenses 4:2 “perseverad en la oración velando en ella con acción de gracias”

Todos debemos lidiar con cosas que se nos hacen muy dificiles de llevar.

En este último tiempo se me ha hecho muy notoria la gran capacidad que tenemos para quejarnos.

En contraste con lo que la palabra de Dios nos insta a hacer (abundar en acciones de gracias) somos muy dados, tentados diría yo, a quejarnos. Hay personas que se vuelven difíciles de soportar (apoyar) porque están constantemente quejándose por todo.

Se quejan de lo que tienen y también encuentran motivos para quejarse por lo que no tienen.

Hay una delgada línea que divide la queja de la murmuración y sólo Dios sabe cuántas veces al día la cruzamos.

En la escritura encontramos ejemplos de personas que vivieron situaciones de verdad difíciles y sin embargo, no les encontramos quejándose por ello. Pero son los menos, la clara excepción que existe a toda regla.

Los casos que abundan son los de gente que nunca dejaba de murmurar y quejarse por las circunstancias que les rodeaban.

El ejemplo clásico es Israel.

El mal reporte de los espías enviados por Moisés, produjo un quiebre en el contingente que fue enviado a explorar la tierra que Dios iba a entregarles para bendición.

Esa tierra era la bendición que Dios tenía para Su pueblo, pero la mayoría vio esa tierra como un problema. Él esperaba gratitud y alabanza. Ellos se quejaron y murmuraron.

Las quejas traen un mal fruto consigo: “desánimo”. Y el desánimo es altamente contagioso.

Por eso Dios no hace encuestas de opinión. Él simplemente da la palabra y los que tenemos oídos para oír, actuamos en pos de esa palabra.

Podemos pararnos al lado de Dios y simplemente ser agradecidos por lo que nos da, o ponernos al otro lado y comenzar a quejarnos a cuestionar y en resumen “quitarle la gloria a Dios” por lo que hace, en lugar de dársela.

En el diario vivir sin percatarnos siquiera, somos culpables de ser quejumbrosos.

¡¡Es que protestar no cuesta nada!! Es más, la lengua está presta a ayudarnos cuando se trata de reclamar por alguna situación que no nos parece o desagrada.

El apóstol escribía a los hermanos de Colosas, subrayando la importancia de 2 cosas: la perseverancia que debe haber en la oración y la temática de gratitud que debe plasmar la misma.

¡¡Es tan fácil hacer de la oración una lista de peticiones!!

Convertimos la oración en una constante petición, y olvidamos que pedir es sólo una parte de ella.

Indudablemente Jesucristo nos dejó la oración para que la usemos. Él mismo enseñó que la voluntad del Padre es que pidamos y que recibamos lo que pedimos.

Pero de seguro habrás encontrado al Señor alabando al Padre en su oración y dándole gracias también.

Es muy lamentable que perdamos la perspectiva que la oración es un medio para comunicarnos con Dios y transmitir no sólo peticiones y quejas (respecto a lo que nos pasa) sino principalmente un medio para estar comunicados con Él.

Debemos perseverar en oración porque Dios desea que estemos constantemente conectados y debemos ser agradecidos de lo que Él permite que venga nuestras vidas porque Su Voluntad es siempre lo mejor que nos puede suceder.

Determinemos contagiar a quienes nos rodean con el gozo del Señor y desechemos las quejas que no son de ningún beneficio para nosotros ni para quienes nos escuchan en esa actitud.
Author: gabtorar
•10:29
Mateo 5:16 “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”

Una gran necesidad de nuestro tiempo es la de recuperar el Espíritu de Cristo para la iglesia de Cristo.

Muchas personas con las que Dios me permite encontrarme, me comparte lo mismo: se sienten decepcionados de la indiferencia de la iglesia y de sus líderes para con las necesidades de la comunidad, de las personas.

Tal parece que en quienes no participan de la iglesia está operando un discernimiento mayor que en quienes si lo hacen.
O bien, Dios simplemente está haciendo hablar a las piedras.

Lo cierto es que la iglesia de Jesucristo está en deuda.

Jesucristo nuestro Señor, dejó una vara altísima para quienes nos consideramos sus seguidores.

El recorrió las aldeas predicando y enseñando el reino de Dios. Sanó a los enfermos. Alimentó a los hambrientos, libertó a los cautivos. Su obra fue más allá de las “buenas intenciones”, que es lo que a nosotros más nos acomoda.

Hay una inmensa cantidad de personas que están sufriendo las consecuencias de vivir vidas ajenas a la palabra de Dios.

Y como cristianos necesitamos hacer más que sólo criticarles su falta de espiritualidad o lejanía de Cristo, debemos como Jesús ser capaces de llevarles la luz y las buenas obras del evangelio.

La predicación de Jesús era poderosamente respaldada con “hechos de amor y misericordia”.

Muchos hoy día sufren por la maldad imperante en la sociedad.

Los males sociales han hecho estragos en la familia: matrimonios que se rompen, hijos y padres enemistados, deudas, ataques satánicos (la gran mayoría de las personas no logra ver “esa” realidad en particular) y suma y sigue.
¿Será una posibilidad que Dios le da a la iglesia para justificar su razón de ser en la tierra y cumplir así su ministerio?

La mala reputación que tristemente tienen las congregaciones (ciertamente hay excepciones) obedece a la disfunción en que han entrado las mismas.

Nos ha costado cara la falta de verdadero liderazgo y dirección espiritual.

El liderazgo del Señor ha sido reemplazado por la dirección humana, y los caminos del hombre, sin la dirección de Dios, ya sabemos donde conducen.

¡¡Si tan sólo estuviéramos dispuestos a ponernos a tono con Su Voluntad!!

Muchos que hoy se alejan de las iglesias correrían a ellas sabiendo que ahí encontrarían la vida que tanto necesitan.

Los discípulos querían despedir a la multitud para que fueran a comer, pero Jesús tenía en mente que ellos les alimentaran. No me extraña que hoy día estemos en la misma descoordinación que ellos.

Jesús todavía desea que la iglesia supla las necesidades del mundo mientras y que las iglesias esperan que la gente del mundo supla las suyas.

Esas ovejas perdidas (los que no conocen a Jesús) siguen a la espera de un pastor compasivo que les lleve a buenos pastos y que sepa donde hay aguas que sacien la sed, en tanto muchos pastores piensan solamente en poder beneficiarse de la lana de las ovejas.

El mundo es el mundo y Dios no le va a exigir al mundo que haga el trabajo de la iglesia.

Pero la iglesia tiene la tremenda responsabilidad de alumbrar especialmente ahora que las tinieblas son más densas.
Author: gabtorar
•9:57
Juan 4:23 “mas la hora viene y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad; porque también tales adoradores busca que les adoren”

El encuentro de Jesús con la mujer samaritana abarca varios aspectos relevantes para la vida espiritual. Uno de ellos es el relacionado con el tema de la adoración.

Hemos dicho en otra ocasión que el hombre fue creado con la capacidad de adorar. De ahí que es tan importante determinar qué se adora y cómo se adora, y Jesús cubre ambos puntos en este encuentro con la mujer de samaria.

Una de las cosas que mayores discrepancias produce entre las personas de distintas religiones (y credos) es el tema de la adoración.

Para la persona que tiene un (al menos) vago conocimiento de Dios, el asunto no es tan simple como “lo que importa es adorar”. La persona que se ha acercado a Dios sabe que existen formas aceptables y otras que no lo son. Quien determina esto es Dios mismo.

A menudo nosotros tenemos una manera cómoda de adorar a Dios. Coincidimos con la idea que si existe Dios y si Dios es todo lo que se dice de Él, entonces merece nuestro reconocimiento, pero fallamos al darle ese reconocimiento en nuestros términos y no en lo Suyos.

Si alguien en un acto de gratitud, decidiera obsequiarte un par de zapatos, no bastaría con que solo fuera de buena calidad, sería imprescindible que coincida con el número que tú calzas ¿verdad?

De otro modo ese reconocimiento no tendría verdadera utilidad.

Con la adoración es igual. Si no la damos a Dios en los términos aceptables para Él, perderá el verdadero valor y nuestro
sacrificio será vano.

Dios en verdad no nos pide sacrificios. El máximo sacrificio ya fue ofrecido por Jesucristo en la cruz. Él ahora espera (y prefiere) que le obedezcamos.
Jesús dijo que el Padre andaba buscando verdaderos adoradores, gente que le adorara en espíritu pero también en verdad.

Una manera sencilla de interpretar esto es, decir que aquel genuino deseo de engrandecer a Dios en nuestro corazones (adorar en espíritu) debe ir acompañado de una concreta gestión fuera de nuestra corazón (adorar en verdad), pero es en hechos concretos.

Muchas personas tienen excelentes intenciones en relación con Dios y su obra, pero para ninguno de nosotros es un secreto que las buenas intenciones son sólo eso, buenos deseos, que nada producen si no son ejecutados en formas prácticas.

¿Qué cosas nos pide Dios mediante las cuales podemos adorarle en espíritu y verdad?

Bueno, guardar sus mandamientos los que se resumen en 2: Amar a Dios y amar al prójimo.

Pensemos de qué formas concretas podemos canalizar estos 2 mandamientos y comencemos a hacer de ese modo.

Dios también desea que dentro de las muchas actividades que tenemos apartemos un tiempo para participar en alguna congregación con otros creyentes, donde seamos instruidos en Su palabra y así comprendamos más plenamente Su buena voluntad para nosotros y nuestra familia.

Es asimismo deseo del Señor, que de la forma en que esperamos que Él supla nuestras necesidades cotidianas, podamos también nosotros contribuir para suplir las necesidades de la obra de Dios.

Dios nos da la oportunidad de dar una estocada mortal al egoísmo (vivir para uno mismo) colaborando en los planes de la iglesia y en las necesidades y sustento de otros.

El tener un lugar físico donde reunirse (que albergue a los creyentes) tiene un costo. La electricidad tiene un costo. Las sillas donde nos sentamos tienen un costo. Los instrumentos que tocamos tienen un costo. No necesito seguir ¿verdad?

Lo anterior es un punto de partida. De ahí podemos avanzar hasta donde Dios nos quiera proyectar, pero es preciso entender que Dios quiere adoradores que le adoren con algo más que palabras.

Él nos está pidiendo hechos concretos.

El amor siempre es más contundentemente expresado con hechos que con palabras.
Author: gabtorar
•10:57
1 Pedro 1:10 "los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación"

En nuestro tiempo de discipulado, hemos estado compartiendo cómo nuestro concepto de Dios, afecta para bien o para mal nuestra relación con el Señor.

Hay personas que ven a Dios como un gigantesco ser enfadado constantemente con todo el mundo, deseoso de poder destruirlo y vengarse de sus maldades. Ese concepto afectará nuestro acercamiento a Dios.

Otros los ven como un viejito bonachón, digamos un abuelito, que jamás llamaría la atención a “sus nietos”, y por tanto es permisivo y hasta malcriador, permitiendo que las personas hagan lo que quieran y entendiendo todo, al fin y al cabo para Él, son jóvenes inexpertos que tienen mucho que aprender. Ese concepto afecta la clase de relación que se pueda tener con Dios.

He citado dos de muchos otros conceptos existentes sobre la persona y carácter de Dios. Y creo que el riesgo de estos conceptos es que cada uno rescata algo de verdad de lo que es Dios.

Concretamente Dios es mucho más grande, fuerte, sabio, misericordioso, justo, santo, amoroso, etcétera, de lo que nosotros podamos creer o pensar. ¡¡El sobrepasa todas nuestras expectativas siempre!!

La mejor prueba de ello se encuentra en las propias escrituras, en el choque (y consecuente oposición) que encontró Jesús con ciertas personas de Su tiempo.

Jesús fue rechazado por un segmento importante de la población de su época. Le rechazaban porque no entendían lo que Él hacía, lo encontraban anti-escritural, anti-Dios.

De hecho lo acusaron de ser influenciado por Belcebú (demonio), blasfemo, lo veían como un enemigo de Dios. ¿La causa?
Una incorrecta interpretación del ministerio de Jesús y de las profecías existentes sobre el Mesías
Seria bueno pensar en el error que ellos cometieron para no repetirlo en esta época. Pero debemos ser justos: muchos de los que se opusieron no lo hicieron por pura maldad, ellos en verdad creían que tenían motivos correctos para hacerlo, permíteme explicar.

Hubo un hombre, Juan el bautista que se confundió al oír los hechos de Jesús.

Este hombre era piadoso, un siervo del Dios Altísimo sin lugar a dudas, pero se confundió por este asunto de interpretación.

El concepto de Mesías que tenía Juan no coincidía exactamente con los hechos de Jesús.

Juan era un hombre con corazón de profeta del Antiguo testamento, que vino a preparar el camino al Mesías en el nuevo testamento.

Hablo de dos dispensaciones distintas en las que el plan de Dios era el mismo pero desarrollado de maneras algo diferentes.

Ambos testamentos están separados por un periodo (no menor en importancia) de silencio por parte de Dios que duró unos 400 años. En ese tiempo no hubo profeta, no hubo por decirlo así “revelación fresca” de parte de Dios y el pueblo avanzó como quiso o como pudo.

En el libro de Malaquías es profetizada la venida de Juan lo cual se cumple plenamente en el nuevo testamento.

Malaquías dice que Jehová enviará al profeta Elías, y tú y yo sabemos que no fue Elías sino Juan el que vino.

La escritura estaba diciendo que Juan vendría en el espíritu de Elías, es decir, en el mismo ministerio o misión de Elías para hacer volver el corazón de los padres hacia los hijos, a hacer volver el corazón del pueblo hacia el Señor.
En Juan encajan perfectamente las características de los profetas antiguo testamentarios. Su predica era fuerte, ruda, directa e implacable contra el pecado, con tremendo sentido de juicio contra los pecadores, un llamado “poco amoroso” al arrepentimiento, etcétera.

No podemos culparlo de falta de amor, era un hombre del nuevo testamento con el corazón de un profeta del antiguo.

¿Y qué de Jesús? Bueno él es la manifestación más clara de la gracia de Dios

En Jesús se combinaban de manera perfectas el celo y el amor de Dios. Jesús venía como un siervo, no como rey. Venía para buscar y salvar lo perdido.

Ya habría tiempo para echar al infierno de fuego a los que rechazaran su amor y salvación. Pero Juan dudó a causa del ministerio de Jesús, de la maneta en que el Mesías presentó.

Jesús vino a marcar un tiempo nuevo, un trato diferente de parte de Dios.

No que Jesús no demandara santidad, ni que a Él le diera lo mismo el pecado del pueblo. ¡¡El murió por el pecado del pueblo!!

Pero Él vino a inaugurar un nuevo tiempo: el de la iglesia.
En el tiempo antiguo del Espíritu del Altísimo estaba restringido solo a sus ungidos. Ahora el Espíritu sería derramado sobre toda carne”.

Nuestro concepto de Dios nos limita en nuestra relación con Dios, en lo que podemos esperar de Él.

Como la esposa cuyo marido se limita sólo a proveer lo que se necesita en el hogar. Él no le ayuda en casa, ni con los hijos, ni las tareas escolares, su rol es básicamente entregar los recursos.
Ella sabe que no debe, ni puede contar con él para otra cosa.

Así nuestro concepto de Dios limita nuestra relación con Él, creyendo que para ciertas cosas no podemos contar con Él.

Te aseguro que hay mucho que decir sobre este importante tema.
Author: gabtorar
•10:02
Juan 4:10 “respondió Jesús y le dijo: si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice dame de beber; tu le pedirías, y Él te daría agua viva.”

Jesús siempre nos sorprende. Y en este caso lo hace con esta mujer en el pozo de Jacob.

El Señor le pidió de beber en circunstancias en que ella necesitaba del agua viva que Jesús tenia para dar.

La gran humildad de Dios se conjuga con su incomparable compasión por las almas necesitadas.

¡¡Que bueno es saber que Dios nos mira compasivamente!!

Esto por cierto no significa que Dios simplemente está de acuerdo en nuestros desaciertos respecto de Su voluntad. Pero Él puede (y lo hace) perdonarnos cuando nos equivocamos.

Otra cosa es que prefiramos vivir en error, pero como digo, eso es otra cosa.

Samaritanos y Judíos no se trataban entre si y el Señor pasó por alto abruptamente este concepto hablándole a la mujer, y lo que es más pidiéndole de beber.

Sabemos que Jesús en realidad no necesita nada de nosotros. Si bien Él desea ciertas cosas de nosotros como son, por ejemplo, nuestra dependencia, y por supuesto, nuestra devoción a Él, ¡¡Fuimos creados PARA alabar al Creador!!

Pero es bien claro que somos nosotros los que necesitamos a diario más de Él, para todos los aspectos de nuestra vida.

Sin embargo, fue el Señor quien llegó a esta mujer necesitada de Su luz y salvación.

Lamentablemente no esta en nosotros acercarnos a Dios. Por alguna razón, en vez de acercarnos, nos alejamos de quien tiene la mayor preocupación por nuestro genuino bienestar.

Esta misma mujer se extraño que Jesús le pidiera de beber. Ella tenía en mente el conflicto étnico presente entre samaritanos y judíos, Jesús tenía en mente la necesidad del alma de esta mujer.

El no trepidó en meterse al bolsillo las consideraciones de tipo social para responder a una necesidad espiritual.

¡¡Que pena que en nosotros no haya el mismo sentir que hubo en Cristo!!

Normalmente tenemos más cuidado de los aspectos sociales, o lo apropiado o inapropiado de tal o cual cosa en lugar de priorizar lo espiritual.

Pero hay alguien que se preocupa por nosotros y que está dispuesto a romper los protocolos sociales con tal de hacernos llegar esa vida Suya que tanto necesitamos.

Ella se extraño por lo que hizo Jesús. ¡¡No es raro que nos sorprenda lo que Dios es capaz de hacer por su Creación!!

¿No hacemos cosa extrañas a veces por nuestros hijos también?

Es que uno hace locuras por amor y se de alguien que entregó la vida de Su Único Hijo para que aquellos que estábamos muertos tuviéramos vida por medio de ese sacrificio.

El le dijo “si supieras quien te pide de beber, tú le pedirías y el te daría agua viva”

La mujer no sabía quien era Él. ¡¡Dichosa ella que sus ojos vieron al primogénito de toda la creación!!

Se le concedió ver el don de Dios, Su dádiva para este mundo.

Jesucristo ha encontrado también formas de venir a nosotros para ofrecernos agua viva, así que ahora depende de nosotros beber de ella.
Author: gabtorar
•11:13
Juan 4:7 “Vino una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: Dame de beber”

Jesús se encontraba cansado del camino. A veces el camino, l viaje nos agota. No que sea un mal viaje, sino que hasta el viaje mas placentero nos cansa.

En el verano chileno, muchos citadinos abandonan la capital con destino al litoral y allí descansan (además de otras cosas) junto al mar, toman el sol, en fin reponen fuerzas nada mejor que junto a la maravilla de la creación de Dios.

Pero suele suceder que a muchos después de haberse quitado el estrés, se vuelven a estresar rápidamente teniendo que soportar los interminables tacos (producto de la aglomeración de vehículos) que regresa a la ciudad a la vida de trabajo.

A veces esos tacos alcanzan kilómetros y duran horas!!! Nada que decir de las vacaciones el viaje fue genial, pero de todas formas hay cansancio.

Jesús no andaba en un viaje de placer precisamente, sino en los negocios del Padre.

Y aquí lo hayamos sentado junto al pozo, descansando y sediento.
Y hay que ver como Jesús aprovechaba bien su tiempo.

Consecuente con el carácter “rompe moldes” del Señor, el usó esa necesidad para llegar a una mujer que tenia gran necesidad de la luz de Dios.

Ella era una mujer que estaba en condición de adulterio. A nosotros no nos gusta hablar de estos temas porque no son populares pero la palabra de Dios tipifica al adulterio como un pecado y el pecado nos aleja de Dios.

¿Por qué? Porque el pecado obedece a una naturaleza antagónica a la del Señor. Dios ama a todo ser humano, pero Su naturaleza es Santidad, es decir ausencia de pecado, pureza.

Esa mujer necesitaba salvación y me maravillo de ver el amor de Dios.

Jesús es fuente de agua viva. Fue Jesús el que dijo “si alguno tiene sed venga a mi, yo le daré a beber”, ¿cómo es que está pidiendo agua a esta mujer entonces?

No era cualquier mujer, ella además era samaritana y si tu lees el versículo 9 notarás que se sorprende que Jesús le hablara a ella porque Judíos y Samaritanos no se tratan entre sí.

Pero el Señor no ve razas, ni etnias. El ama a todos y sabe que la única forma de hacer salvos a los hombres es mostrándoles Su luz. La luz echa fuera las tinieblas del diablo. Y eso es lo que esta haciendo con esta mujer.

Una vez más Jesús rompió los moldes para demostrar que su amor traspasa los límites humanos. ¡¡El mismo atravesó los cielos para venir a mostrarnos Su bendita luz!!

Él no necesitaba del agua que ella le podía ofrecer. Era ella la que necesitaba del agua viva que Jesús tenía, pero Él estuvo dispuesto a humillarse (a presentarse Él como el necesitado), para poder bendecirla, para poder alcanzar el corazón de esta mujer.

Que no te parezca extraño si Jesús viene a ti como si necesitara de ti. Seguramente es su amor disfrazado de necesidad buscando la manera de hacerte bien.
Author: gabtorar
•15:32
1 Tesalonisenses 5.20 "No menospreciéis las profecías"

Existe en el ámbito de la educación un concepto denominado profecía “autocumplida”.

Esto habla de cosas que decimos sobre nosotros mismos que terminan afectando nuestro desempeño.

Hay muchas personas que se dicen así mismas que no serán capaces de lograr tal o cual tarea, y terminan auto convenciéndose de ello, con el triste resultado de que la profecía sobre si mismos se cumplió: no lograron realizar dicha tarea.

Lo que queda para la reflexión es: ¿hasta dónde no era capaz de lograr la tarea, y hasta dónde fue mi pobre concepto de mi mismo lo que me lo impidió?

Está muy claro que por nosotros mismos no logramos nada fuera del Señor. Ese tema está fuera de toda discusión. Sin embargo, Dios ha puesto en nosotros un potencial que debe ser desarrollado, y la responsabilidad de hacerlo es nuestra.

El Señor ha delimitado un campo de acción. No todo me conviene, no todo me edifica, pero yo DEBO buscar en lo que me conviene y en lo que me edifica para crecer en el plan de Dios.

Los desiertos en el Señor son una buena manera de sacar lo malo que hay en nosotros, de hacernos ver que nuestra vida está en Dios, y también de sacar el potencial que está oculto para nuestros ojos.

Una mujer puede ser muy temerosa, pero cuando se trata de la seguridad de sus hijos, se apropia de una valentía que le era desconocida. De eso estoy hablando.

Hablo de abrirnos al plan de Dios. Hablo de no auto profetizarnos límites porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Esa es una mentalidad que esta por sobre el promedio.

Josué y Caleb tuvieron un “espíritu superior”. ¿A que se refiere? A una mentalidad diferente a la del resto de los espías

Los demás vieron el tamaño de los hombres que había esa tierra y se atemorizaron. En tanto, Josué y Caleb vieron el tamaño del Dios que iba con ellos y se alentaron.

¿Te das cuenta que en gran medida los planes del Señor dependen de nuestras decisiones?

En ese sentido avanzaremos sólo hasta donde nuestro concepto, idea o mentalidad nos lo permita. Y no podremos responsabilizar a Dios de no haber llegado más lejos.

Pablo evangelizó quizá más que ningún otro apóstol. Pero el poder del Espíritu Santo no fue exclusivo de él. Otros tenían el mismo poder operando en sus vidas. Otros tenían el mismo llamado a evangelizar que el apóstol, pero no todos tenían la misma mentalidad que Pablo y eso marcó la diferencia.

Entre una persona que se dispone a servir a Dios y pagar un precio (abandonar su gente, barrio, comodidades, etc) y otra que prefiere ser servido por Dios y disfrutar de Sus beneficios, lo que marcará la gran diferencia es la mentalidad que le gobierne.

Si muchos son los llamados ¿por qué sólo unos pocos son escogidos?

Porque hay una respuesta que viene de nosotros, que nos compete y en eso nuestro buen Dios nos respeta.

Jesús no pudo hacer muchos milagros en cierta región, porque en esas personas había incredulidad, una mentalidad negativa que despreciaba a Jesús.

En esas mentes no cuadraba que Jesús, un hombre a quien ellos habían visto crecer, pudiera tener tal sabiduría y poderes.

Les fue más fácil cuestionarlo que creer y en vez de milagros, recibieron reproche del Señor.

Es importante lo que decidamos hacer con lo que Dios ha puesto en nosotros.

Que las profecías autocumplidas sean aquellas que anuncian que Cristo perfeccionará en nosotros la obra que comenzó .
Author: gabtorar
•9:20
Romanos 12:2 “… transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”

La mentalidad es esencial en la vida de las personas porque nunca iremos más allá de lo que nuestra mentalidad nos permita.

¡¡Es que la mentalidad puede ser una gran motivadora!!

Con sorpresa me enteré hace algunos años que los pacientes sometidos a delicadas cirugías con alto riesgo vital, se recuperaban con mayor rapidez dependiendo de cómo enfrentaban la operación y aquellos que obtenían mejores resultados en su recuperación eran precisamente los que tenían una mentalidad positiva, una mentalidad que les permitía enfrentar con esperanza de buenos resultados dicha operación.

Sabemos que en última instancia todo depende del Señor, pero no
es menos cierto, que Dios nos da una cuota de responsabilidad y pensaremos como determinemos pensar: positiva o negativamente.

El potencial está allí para enfrentar los desafíos en fe o con angustia, para sonreir a las circunstancias o para llorar delante de ellas, nuestra actitud no cambia nuestras circunstancias, pero si cambia nuestra manera de hacer frente a las mismas.

La mujer con flujo de sangre vivió largos 12 años de padecimiento pero me sorprende descubrir que ella tenía una mentalidad positiva a toda prueba.

Ella creía que su problema tenía solución. Intento en los médicos y ellos no pudieron ayudarle. Lo que es más, añadieron más dolor e incluso una cuota extra de padecimiento, porque gastó todo lo que tenía y le fue peor.

Estando en el lugar de esta mujer, muchas personas que conozco se hubieran echado a llorar por su lamentable condición, y ¿que hubieran cambiado con eso? ¡Nada!

En cambio esta mujer oyó de Jesús y se dijo “si tocare su manto seré sana”. ¡Vaya que mentalidad positiva!
No me extraña por qué el Señor la sanó. Con tal clase de actitud positiva.

¿Sabías que gastamos más energía enojándonos que riendo? Y el enojo solo carga nuestros corazones en tanto que la risa los libera de tales cargas.

Reir en medio de circunstancias adversas es una locura, ¿y qué tiene de raro, Si que el santo Hijo de Dios estuviera dispuesto a morir por pecadores que lo odiaban fue todavía más descabellado?

Atrevámonos a hacer locuras, a romper los esquemas, a doblarle la mano a las circunstancias, no dando lugar a que el diablo nos siga robando el gozo de estar vivos (más allá de las circunstancias que nos puedan rodear), agradeciendo por el milagro de oír, de ver, de poder hablar, agradeciendo por la comida que hay sobre nuestra mesa, por la ropa que cubre nuestros cuerpos, teniendo una mentalidad que promueve un estilo de vida de gratitud hacia todo lo bueno que Dios nos concede antes que fijarnos en los aspectos negativos solamente.

Un problema deja de tener solución cuando me auto-convenzo que no tiene solución. Nos ahogamos en nuestro pequeño mundo.

Abre la puerta de tu casa, asómate por la ventana. Levanta los ojos al cielo y descubre que tu Dios creó todo eso que ves y también lo que nuestros tus no son capaces de divisar.

La mentalidad de los hombres fue seriamente confrontada por Jesús. El reprendió a algunos por la dureza de sus corazones, por tener una mentalidad estrecha, negativa, crítica y condenatoria.

Aprendamos de los pájaros, de los lirios del campo que no se angustian por el día de mañana, que no juntan en graneros, de alguna manera ellos saben que Dios estará allí para ellos.

¿Cuánto más por tí?
Author: gabtorar
•14:43
Efesios 1:18 “alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos…”

Siguiendo con el tema de la mentalidad, no se puede dejar de enfatizar la relevancia que esta tiene en la vida de las personas. De hecho la mentalidad es tremendamente determinante.

Como educador he aprendido que contribuimos u obstaculizamos el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestros alumnos, básicamente en función de la mentalidad con que nosotros les tratamos.

Algunos educadores en vez de estimular a sus alumnos para hacerles sentir que pueden lograrlo, tienen un enfoque negativo y con antelacíón a los desafíos propios de la tarea de educar, les “anulan o apocan”, con una mentalidad negativa que suele decir “no creo que lo logres” o “es que no tienes lo que se necesita para tener éxito en esto” y frases de ese estilo.

Los alumnos al igual que los hijos requieren de padres que les alienten a tener una mentalidad que les diga que se puede.

La vida presenta en ocasiones desafíos inesperados para nosotros situaciones que aparentemente van más allá de nuestras posibilidades y es crucial tener una mentalidad que enfrenta desafíos con la idea de vencer en esos desafíos para avanzar a la siguiente etapa.

Muchos jóvenes que se sienten “incapaces de”, no tienen esa mentalidad gratuitamente sino como algo adquirido muy presumiblemente de sus padres, de su entono más inmediato.

Hacer tropezar a las personas no cuesta nada, edificarles para que alcancen su máximo en Dios, es tarea de toda una vida, por ello no podemos darnos el lujo de hacer caer a alguno deliberadamente.

La mentalidad juega un rol fundamental en todo lo que hacemos. El fútbol chileno ha mejorado en función de que la mentalidad de los futbolistas ha ido cambiando.

Debemos esperar mejores resultados a futuro, la idea de perfeccionar es parte integral del propósito de Dios para el hombre, llevarlo a la estatura de Cristo. ¡Vaya, que desafío!

Pero la mentalidad de Dios nos dice que Él cree que se puede y eso nos da la posibilidad de lograrlo.

Frente a cualquier plan de acción siempre se debe considerar los aspectos positivos y negativos pero por alguna mala tradición terminamos enfocándonos en los negativos.

Muchas veces, nuestro temor a fracasar en algo nos limita a “no intentarlo siquiera”.

¿Cuántos proyectos de Dios se habrán abortado en la historia de la iglesia por una mentalidad derrotista o negativa?

Para romper estructuras hay que atreverse a hacer cosas que van más allá de esas estructuras y en ese ámbito Jesús es el Maestro por excelencia. La razón de que fuera tan perseguido radicaba en lo revolucionario de su vida, de su obra y ministerio.

Es imprescindible que haya una renovación de entendimiento, un cambio de mentalidad que nos permita ver las cosas desde Su perspectiva. Y en Dios las cosas son: “Si” y “Amén”.

Las grandes obras comienzan con pequeños pasos y para dar ciertos pasos se requiere un cambio de mentalidad.

Deja de lado los miedos y atrévete a hacer lo que Dios te está mandando hacer. Serás bendecido, y conocerás a Dios en una faceta que el diablo te había estado tratando de ocultar hasta hoy.
Author: gabtorar
•15:55
Sal 84:6 Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques.

Por razones que Dios conoce mejor que nadie, somos muy dados a buscar “estabilidad”.

La mayor aspiración de muchas personas es hallar el trabajo estable, la casa propia que es sinónimo de estabilidad, deseamos hallar el trabajo estable que nos provea del salario que nos permita vivir en un grado de estabilidad.

Concretamente el concepto estabilidad es muy codiciado por nosotros.

La estabilidad produce una atmosfera que nos permite descansar, soñar y proyectarnos. Pero cuidado. Hay un momento en que la estabilidad se convierte en una enemiga de los planes de Dios.

Es bastante frecuente encontrarse con personas que son incapaces de responder a ciertas peticiones del Señor (planes que Dios tiene con ellos) porque seguir a Dios en ESE plan significaría tener que sacrificar la estabilidad que poseen. Así muchos prefieren decir no al Señor.

Nos cuesta movernos de un lugar a otro especialmente cuando sentimos que tenemos todo lo necesario para vivir una buena vida en las condiciones actuales.

La obre de Dios sufre cuando el hombre se acomoda. La estabilidad promueve comodidad, y la comodidad impide que hagamos ciertos sacrificios que Cristo nos demanda hacer por causa Suya.

¿Cuántas personas no serian capaces de responder a un llamado misionero, por ejemplo, porque eso significaría tener que abandonar aquello que representa estabilidad para mí?

¿Cuántas personas no están de hecho dispuestas a hacer pequeños cambios en sus vidas porque no desean perder la estabilidad que tienen?

Este es un tema que vale la pena meditar.

Dios desea cambiar nuestras circunstancias, pero para que eso suceda debe haber en nosotros “disposición”.

El salmista compartía que atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente. ¡Date cuenta!

¡Qué transformación más fantástica puede ocurrir cuando nos atrevemos a ATRAVESAR, lo que sea que Dios desee que atrevesemos, si nos disponemos, producirá cambios transformaciones gloriosas que Dios puede y quiere hacer.

Pero para lo cual necesita nuestra abierta disposición.

Si hay algo que en este tiempo se necesita urgentemente es gente que se atreva.

Ester en tiempos de angustia se atrevió, Daniel en tiempos de cautiverio se atrevió, Elías en tiempos de apostasía se atrevió. Y hoy día en la iglesia son pocos los que se atreven porque tienen miedo al costo que aquello pueda tener para sus vidas, para su estabilidad.

Los grandes milagros y transformaciones vienen como producto de atreverse a pasar por los valles de lágrimas.

David decía que aunque anduviera en valle de sombra y de muerte
no temería mal.

Había disposición, había voluntad y Dios la usó para glorificarse.

Deseamos que Dios haga grandes obras pero nos escondemos tímidamente detrás de trincheras que para nosotros representan seguridad. ¿Qué seguridad puede haber fuera de Dios?

Queremos ver la gloria de Dios pero no estamos dispuestos a pagar ningún precio que represente incomodidad o sacrificar nuestra tan codiciada estabilidad.

He entendido que no hay estabilidad verdadera fuera de Dios.

Ese trabajo que me parece tan estable, puedo perderlo sin previo aviso, esa casa por la que tanto nos esmeramos, podemos perderla en un par de minutos, pero aquellos que se atreven a atravesar los valles de lágrimas, podremos experimentar la poderosa transformación que el Señor produce en y a través de aquellos que le creen y se atreven.
Author: gabtorar
•12:11
2 Samuel 12:20 “Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas y entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan y comió”

Prosiguiendo con la idea de ayer, es fundamental quemar etapas para poder avanzar en la vida cristiana.

Nuestro mismo Señor vivió etapas que nos son comunes a todos. El fue bebé, luego niño, adolescente, joven y adulto.

Debió atravesar las etapas propias del crecimiento y con toda seguridad en cada una de esas etapas contó con la ayuda del Padre.

Nuestras vidas están siempre marcadas por ciclos. La vida en si es de carácter cíclico. Los ciclos se repiten una y otra vez, pero a pesar de existir patrones, siempre hay novedades que tienen lugar dentro de esos patrones.

La vida sería monótona si todo fuera simplemente plano o igual pero hay etapas que quemar, hay tareas que realizar y en la obra de Dios, en Su plan para nosotros, esto también se aplica.

Jesús anunciaba que desde lo días de Juan hasta AHORA (es decir, el minuto en que Jesús estaba hablando) ciertas etapas estaban cumpliéndose.

Particularmente, el Señor decía que el reino de los cielos estaba sufriendo violencia.

Anteriormente a eso, habían transcurrido unos 400 años en que Dios había guardado silencio.

Esa era una etapa y ahora Jesús anunciaba que estaban en otra diferente, una de violencia.

David vivió un mal ciclo en el que el pecado trajo malos y desastrosos frutos para su vida y los suyos.

Pero aun en medio de esto hubo una virtud en David: él supo reconocer cuando un ciclo debía terminar.

En vez de seguir llorando al niño, se levantó para continuar, para seguir andando en Dios.

Por cierto las consecuencias de sus hechos seguirían, pero ERA INDISPENSABLE seguir adelante, por él, y también por los demás.

No podemos darnos el lujo de quedarnos pegados en ciertos ciclos de nuestra vida.

NO importa si estos son muy buenos o muy malos.

Pablo hablaba de “seguir adelante” al premio del Supremo llamamiento. Y el mismo apóstol decía “olvidando lo que queda atrás, prosigo”.

Es que esa es la voluntad de Dios.

¿Cuántos ciclos de tristeza y dolor, de amargura y temor te están impidiendo ver lo que Dios tiene preparado un poco más adelante tu camino con Él?

Jesús por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz.

¿Te das cuenta? La cruz era una etapa dolorosa y muy real pero Jesús no se quedó pegado en esa etapa, él atravesó todo eso con la mirada puesta en la etapa siguiente.

Nuestra vida indudablemente está en las manos de Dios, pero eso no significa que todo lo que vivimos es por causa de Dios.

Muchas de las cosas que vivimos son parte de nuestra incapacidad para movernos hacia adelante.

Y es así como al igual que Israel, en vez de avanzar, solamente “rodeamos” el propósito de Dios.

Dios en su grandeza y poder es capaz de intervenir en nuestras vidas y cambiar nuestro lamento en alabanza y nuestro lloro en gozo. ¿Te das cuenta? ¡¡ciclos nuevos, nuevas etapas!!

David lo comprendió y se levantó, se lavó, se ungió, adoró a Dios comió y se dispuso a experimentar las cosas que Dios, en esa nueva etapa, tenia para él.
Author: gabtorar
•11:00
2 Samuel 12:20 “Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas y entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan y comió” Una gran verdad de la vida cristiana es que Dios siempre sigue adelante. ¡La obra de Dios en nuestras vidas jamás se detiene!

No importando si se trata de un Pedro que acaba de negar al maestro (aunque se le había advertido sobre el asunto), o de un pastor hecho rey como David (que había adulterado haciendo que lo enemigos del Señor blasfemaran su Nombre), el plan de Dios para con nosotros sigue adelante.

¡¡Que maravilloso contraste!! Entender que si bien Dios no cambia, no muda, su plan para nosotros no se detiene, con tal de llevarnos adelante al cumplimiento perfecto de Su buena voluntad.

Pero para “llegar a puerto” en Cristo “debe haber un cambio de ropas”.

David, el otrora dulce cantor de Israel, un líder que ha llevado a Israel a un punto nuevo de desarrollo, crecimiento, prosperidad, y unidad nacional, está enfrentando un duro momento: ha pecado CONTRA Dios.

Ha tomado la mujer de su prójimo, ha dormido con ella y la ha embarazado. Tratando de maquillar su error, ha coordinado que el inocente marido de esta, muera en el campo de batalla (paradójicamente sirviendo los intereses de David mismo, con una fidelidad increíble).

David ha cometido un gravísimo error. El hombre conforme al corazón de Dios ha actuado conforme a cualquier otro corazón menos al de Su Señor. Pero “lo hecho, hecho está” y David está pensando cómo remediarlo humanamente.

Su solución simplemente llevó las cosas a un mayor nivel de daño y perjuicio.

Seguro que al Señor “grande en misericordia”, le hubiera bastado con que David, primero pidiera perdón a los afectados, y luego mostrara los frutos dignos de tal arrepentimiento.

Dios tiene siempre el poder de encaminar las cosas a bien.

David se equivocó. ¿Te has equivocado alguna vez?

Seguramente nosotros podemos identificarnos con él. Jesús dio libertad para apedrear a la mujer adúltera a aquellos que estuvieran libres de pecado y los ancianos (los más animosos a apedrearla) fueron los primeros en retirarse del lugar.

Pero entre los desvaríos de ese oscuro momento del rey de Israel, hubo luz. El profeta lo confrontó con ese pecado prolijamente escondido, y David se arrepintió y Dios le perdonó.

Sin embargo, había consecuencias que afrontar. Un niño había nacido producto de esa relación ilícita y esa vida no llegaría a prosperar.

David se humilló ante el profeta Natán y comenzó a interceder por ese niño, pero ese niño enfermó y murió.

El pecado de David terminó en luto. El pecado verdaderamente destruye y daña nuestras vidas y la obra de Dios.

Pero hay algo que es necesario destacar aquí. David lloró y ayunó por ese niño. Sin embargo, cuando Dios decidió llevarse a ese niño, David tuvo la capacidad de levantarse.

No es la voluntad de Dios que nos quedemos en un estado de postración.

Hay que humillarse bajo Su poderosa mano, pero no para vivir en un estado de humillación permanente sino porque la humillación está en el camino de la exaltación que Dios mismo desea dar.

David se levantó de la tierra, salió de su postración, de su estado de humillación.

Todo tiene su tiempo debajo del sol. Tiempo de llorar y tiempo de reír. Hay tiempo para humillarse y cuando nos humillamos, damos lugar al tiempo de la exaltación.

No tengas temor de humillarte cuando sea tiempo para ello. Eso es una etapa que dará a luz una etapa nueva en tu vida.
Author: gabtorar
•10:44
Juan 11:3 “…¿eres tú aquel que había de venir a esperaremos a otro?”

En estos días el Señor me ha estado motivando mucho con esta lectura. Para efectos de mis devocionales sólo incluyo un verso pero es necesario leer el contexto para realmente comprender el mensaje.

¡¡Que gran ejemplo tenemos en Juan de lo que la duda puede producir en el corazón del creyente!!

Es justo decir que la duda no viene sola. Es siempre producida por algo.

Normalmente dudamos cuando sentimos que hay razones (motivos) para ello. Pero Juan dudó, a pesar de tener poderosos motivos para NO hacerlo.

Juan conocía a Jesús bastante bien. Las madres de ambos eran parientas así que había un grado de cercanía, no eran completos extraños el uno con el otro.

Mejor que otros muchos hombres de su tiempo, Juan sabía quien era Jesús.

Fue Juan quien dio testimonio de Jesús cuando se aproximaba al Jordán diciendo “he aquí el cordero de Dios”. Existía sólo UN cordero de Dios y Juan estaba testificando de él.

Juan estuvo allí cuando los cielos se abrieron luego del bautismo de Jesús.

Juan escuchó la voz del Padre dando testimonio que Jesús era el Hijo amado.

Juan agregó ser indigno del calzado de Jesús. En síntesis, Juan conocía a Jesús, sabia quien era.

Pero en nuestro texto está enviando 2 discípulos suyos para corroborar. ¿Qué extraño?

¿Puede ser que de haber estado tan seguro ahora no supiera si Jesús era o no el que Juan estaba esperando?

¿Cómo transitó de la seguridad a ese punto de duda?
Desde luego el problema no era Jesús.

Indiscutiblemente Jesús ERA el mesías, el cordero de Dios, el Hijo predilecto del Padre, el Salvador, el Ungido, y ahora Juan lo pone en tela de juicio.

¿Las razones? El verso 2 lo explica con claridad “Al oír lo HECHOS de Jesús”

Había algo en los HECHOS de Jesús que no cuadraba con el cuadro que Juan tenía del Mesías.

Juan era un gran profeta, cargado con el espíritu de Elías.

Elías desafió temerariamente a los profetas de Baal. A riesgo de su propia vida, confrontó al pueblo por su tibieza y lo llamó a decidir a quien seguro. Juan vino en el espíritu de Elías a preparar camino al Señor.

Su mensaje era fuerte, confrontacional, “duro” lo llamarían muchos hoy día.

De acuerdo con Juan, el Mesías traería el aventador en su mano, y separaría la molesta paja del trigo.

El hacha estaba puesta a la raíz misma de los árboles para cortar a los impíos de la tierra.

Estando en la cárcel él escucha que Jesús come con pecadores y prostitutas. Que comparte con los deshonestos recaudadores de impuestos, que se sienta con los bebedores de vino.

Ese cuadro no encajaba en lo más mínimo con el concepto de Mesías que Juan manejaba en su mente y corazón.

Esa es la razón por la que duda. Jesús desencajaba con lo que el profeta esperaba y esto lo llevó a ser confrontado con su propia percepción del Señor.

¿Cuántas veces nos ha ocurrido lo mismo a nosotros?

¿Cuántas veces henos dudado de las cosa de Dios, no porque no sean de Dios, sino porque no lucen como nosotros pensamos?

Jesús le mandó a decir a Juan que las obras hablaban por si solas.

¡¡Gracias a Dios que la obra del Señor, trae el sello de quien la encomienda en nuestras manos!!
Author: gabtorar
•9:01
1 Tesalonicenses 4:6 “Que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya hemos dicho y testificado”.

¡¡Qué gran corazón tiene Dios!! Para entendernos, ser paciente soportar nuestra forma de ser.

Me he estado acordando de Moisés. Él representa un clásico ejemplo (entre varios que aparecen en la escritura) de lo que pasa cuando el liderazgo es mal entendido.

Cuando los israelitas estaban esclavos en Egipto, y Dios lo tomó para liberarlos de la deplorable vida que tenían, la gente lo aplaudió.

Cuando la mano poderosa del Señor se movía entre el pueblo, al recibir provisión sobrenatural, al abrir el mar, al liberarles de “sus demonios” (males que traían), ellos vitoreaban a Moisés. Él era un héroe para los israelitas, pero cuando “algo” no salió como ellos esperaban, de inmediato miraron atrás, se acordaron de Egipto y pensaron en regresar.

¡¡Habían sido esclavos allí, no eran nadie, no valían más que para hacer ladrillos!!

¿A qué clase de vida querían regresar? ¿Por qué querían volver?

¡¡Qué injustamente drásticos somos los seres humanos!!

Sería de mucho provecho que tuviéramos tal radicalidad con las cosas que lo ameritan: con los vicios, con el mal carácter, con las mentiras, con los pecados que acariciamos y que no estamos dispuestos a abandonar, con la falta de misericordia que Dios ve en nuestras vidas, con la falta de amor que se deja entrever por la manera en que juzgamos las cosas.

Hay mucho que debería salir y que, sin embargo, preferimos seguir albergando en el corazón.

Los israelitas tenían ese problema. Moisés intentaba bajo el liderazgo del Señor, llevarles a una tierra nueva y ellos cada vez que las cosas no resultaban de acuerdo “a sus expectativas” pensaban en regresar.

Claramente Dios es soberano y su manera de actuar muchas veces no la entendemos.

Es por eso que somos llamados a seguirle por fe, es decir, a tomar decisiones con la convicción de que eso es lo que Él desea para nosotros y con la convicción de que eso es lo que nosotros queremos hacer.

Moisés no los obligó a seguirlo, ellos creyeron que debían seguirlo y cuando todo resultaba como ellos pensaban Moisés era un gran líder, pero cuando las cosa salían de manera diferente le criticaban diciendo para qué los había sacado a morir al desierto.

La falta de agua provocó esta reacción. Las carencias o faltas dejan al descubierto lo que en verdad hay en nuestros corazones y en ocasiones, cuando Dios quiere hacernos el gran servicio de mostrarnos lo que hay en nuestro corazón, nos permite vivir carencias.

A Jesús le pasó lo mismo. Mientras hacia sus milagros y les ayudaba en sus necesidades (tanto físicas como espirituales) era el Mesías. La gente clamaba “Hosanna al Rey que viene”.

Lo vitoreaban y aclamaban, le bendecían con sus bocas, le agradecían sus favores, pero luego, muchas de esas mismas persona egoístas gritaban ¡crucifícale, crucifícale!

El texto dice que ninguno agravie o engañe a su hermano. Moisés no los estaba engañando cuando los llevaba por el desierto, Dios lo mandó así; Jesús no los estaba engañando en las cosas que decía o hacía, Dios lo mandó así, pero la gente no lograba ver esto.

Ellos estaban viendo las cosas desde el lado equivocado.

Cuidado con dar lugar al adversario. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, guarda tus pensamientos, la vida espiritual fluye donde hay un corazón limpio, pero se obstruye donde hay contenciones y raíces de amargura.

Que ninguno agravie a su hermano es lo que Dios quiere ver en nosotros Su Pueblo. Que ninguno engañe (es decir, que a sabiendas mienta a su prójimo) es lo que Dios nos manda no hacer.

Pero en encamino del cristianos siempre habrá nuevos caminos por recorrer y nuevas lecciones que aprender.

¡¡Gracias Señor porque en todo eso estamos siendo conformados a la imagen de Aquel que nos llamó!!

“Pasando por lo que Tú pasaste, entenderemos mejor lo que Tu viviste, y nos haremos semejantes a Ti en tus aflicciones y en Tu Santo carácter”
Author: gabtorar
•11:10
1 Tesalonicenses 4:6 “Que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya hemos dicho y testificado”.

De este verso podemos claramente extraer un mensaje fundamental para los cristianos: no es la voluntad de Dios que entre nosotros haya la intención de engañar o agraviar al prójimo.

De acuerdo al diccionario agraviar significa “herir, lastimar u ofender”.

Jesús se refirió severamente contra los que causaban tropiezo a sus pequeñitos. El dijo que era imposible que no hubieran tropiezos, pero dijo “ay” de los que hacen tropezar.

Indudablemente estas palabras fueron dichas por causa de aquellos religiosos de su tiempo que no ponían la mirada en las cosas de Dios. Eran hombres terrenales, legalistas) estrictamente religiosos) que no tenían verdadera preocupación por la gente o por el reino de Dios, sino por ellos mismo solamente.

Por supuesto Jesús sabe que en un momento u otro podemos sin desearlo herir, lastimar u ofender, en resumen, ser tropiezo para alguno, pero tengo perfecta claridad y confianza que para esos casos ¡el Señor siempre tiene una salida!

No es aceptable que como hermanos actuemos con la intención de herir a nuestro prójimo. Eso es feo y censurado por el Señor, pero para esas cosas que hacemos sin maldad, sé que la sangre de Jesús nos cubre.

Tendremos que transitar por diversas experiencias aun para poder llegar a la estatura de Cristo.

En muchos de esos caminos sentiremos que Dios permite cosas que nos humillan, son tiempos de probar nuestras convicciones, de hacer nuestra parte y confiarle los resultados a Él.

La poda es una tarea muy necesaria au que dolorosa en la vida del cristiano.

Cuando los árboles son podados parece que han perdido pero en realidad están ganando porque se están siendo preparados para una etapa nueva, de nuevo fruto.

Dios nos está preparando para una nueva estación.

Se que vienen cambios radicales. Y a los hombres no nos gustan los cambios, preferimos estabilidad.

Es curioso pero la vida cristiana es como una mudanza constante. Todos deseamos la casa definitiva (y la hay eterna en los cielos)

Deseamos ese lugar que llamamos hogar y al que nos acostumbramos, el que de hecho decoramos de acuerdo a nuestras preferencias, lo pintamos de cierto color, lo enriquecemos con adornos a nuestro gusto…

Cuando por diversas razones tenemos que cambiarnos de domicilio nos cuesta aceptarlo porque pensamos en todo lo que hemos logrado y también en lo que hemos invertido.

Pues bien, Dios no desea que nos conformemos con lo que hemos logrado. Él quiere que sigamos “adelante al premio del supremo llamamiento en Cristo Jesús”. Esto implica seguir mudándonos, cambiando de barrio, cambiando de nivel.

A nivel político, los noticieros hablan del revuelo que causan en algunas carteras los cambios que se están intentando establecer.

Las personas nos acomodamos a ciertos sistemas y somos renuentes a cambiar.

Bueno, Dios vino a nuestra vida para transformarla y ese proceso será menos doloroso si nos entregamos en Sus manos y le dejamos actuar.

La fe es fundamental para que cuando no veamos los resultados que esperábamos podamos tener la paz EN Dios de que Él sabe mejor que nosotros lo que está haciendo y que llevará a puerto lo que tenga que llegar ahí, incluso de maneras que tal vez no pensábamos.

A veces se nos olvida que somos sólo instrumentos, parte de un plan, que de hecho nosotros NO SOMOS el plan, Cristo lo es.

De repente sin darnos cuenta, pensamos que si las cosas no salen como esperábamos entonces algo anda mal.

Eso pensó Juan bautista, después de haber presentado a Jesús como el Mesías, pero al ver que las cosas no iban como él pensaba, se turbó y mandó a preguntar si era Él realmente al que estaban esperando.

¿¡Qué curioso!? Juan estaba seguro de que Jesús era el Mesías primero (en verdad tú y yo sabemos que lo era) y cuando las cosas no fueron como él pensaba (esperaba) dudó.

Nada quitará a Juan lo impecable de su ministerio.

Él murió por la causa del Señor, pero hasta ahora nos queda la enseñanza de que no podemos quedarnos en nosotros. Siempre debemos movernos hacia Él.

¡¡Él siempre sabe lo que es mejor!!
Author: gabtorar
•7:54
Miqueas 6:8 “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y que pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia y humillarte ante tu Dios”

Los dos últimos días no he escrito los devocionales porque han sido días muy ajetreados.

Verdaderamente no me ha alcanzado el tiempo para hacerlo atendiendo otras responsabilidades y respondiendo también a inquietudes y consultas de hermanos y otros ministros del Señor.

Pero para hoy hay un versículo que tiene mucho sentido para mi. Es curioso que aunque Dios es uno y el mismo que hace todas las cosas en todos, Él es todavía lo suficientemente grande como para tratar de manera individual y personal con cada uno.

No obstante lo anterior, está absolutamente claro que la voluntad de Dios es en estricto rigor la misma para todos: “que lleguemos a la estatura de Cristo y que crezcamos en fe, en comunión los unos con los otros y en amor”.

Es a este llamado tan fundamental al que quisiera apuntar en el escrito de hoy.

Nos cuesta tanto entender que las personas pueden hacer ciertas cosas en un espíritu de amor.

Desde luego no podemos ver lo que las personas piensan o sienten en su interior, eso es algo que solamente Dios ve y conoce, pero es triste pensar que seamos tan dados a interpretar las cosas desde la perspectiva equivocada.

He entendido que para Dios “la motivación” que uno tiene al hacer cualquier cosa determina si ello realmente tiene o no valor eterno y si traerá o no algún fruto para nosotros.

Noé predicó advirtiendo sobre lo que acontecería a sus congéneres si estos no recapacitaban en su forma de vivir.

Es que la manera de vivir que esas personas llevaban estaba alejada de la manera que Dios considerable aceptable, lo que les ponía en una condición de peligro con Dios, especialmente cuando llegara el momento de enfrentar a Dios cara a cara.

Jesús mismo enfatizó que en su segunda venida las condiciones de vida de las personas serían semejantes a la de los días de Noé.

Dios mandó a preparar un arca porque sabía que “algunos responderían” y para ellos era imprescindible contar con un instrumento de seguridad y salvación.

¿Cómo interpretaron las personas a Noé? De diversas formas.

Algunos se burlaron, otros se rieron, con seguridad unos pocos que estimaban a Noé llegaron a decir en sus corazones: “pobre Noé”. Pero solo su familia, esto es, sus cercanos, estuvieron EN el arca cuando convenía estar allí.

Con seguridad la sociedad circundante no vio en Noé y en sus palabras “el amor de Dios”.

Con seguridad, como suele ocurrir hoy día cuando anunciamos el evangelio y advertimos sobre las angustias que vendrán, las personas simplemente nos mal interpretan, nos tildan de alborotadores y no logran ver que es en un espíritu de amor que Dios nos mueve a pararnos en alguna esquina y a declarar las verdades de la Palabra de Dios, verdades con las que Dios busca apercibirnos de las cosas venideras para que esas eventualidades no nos tomen por sorpresa. Verdades por medio de las cuales Dios busca llevarnos a mirar dentro de nuestros corazones y examinarnos, para constatar si estamos o no andando en el camino que es grato para Él.

Finalmente aquellos para quienes viene el juicio de parte del Señor, terminan convirtiéndose en jueces de quienes les quieren ayudar.

Dios sigue deseando que hagamos 3 cosas que menciona nuestro texto, y que generalmente no son parte o prioridad en nuestra vida: “Hacer justicia, Amar misericordia, Humillarnos ante Dios”

Hacer justicia es dar a cada uno comenzando por Dios, lo que cada uno merece, lo que le corresponde: “respeto, obediencia, trato digno, etcétera.

Amar misericordia consiste en tener en el corazón esa disposición para dar a otros lo que ellos no merecen. Dios desea que en nosotros haya ese sentir, porque esa es la vara con la que Él nos mide a nosotros también.

Finalmente, Humillarnos ante Dios. Este quizá sea el aspecto más difícil de conseguir en los hombres y mujeres de nuestro tiempo. ¡¡Cuanta soberbia hay en el corazón!!

Nos equivocamos, pero insistimos en nuestro error. Nos cuesta tanto reconocer nuestras faltas. Tratamos de justificar nuestros actos. En fin, cualquier cosa menos humillarnos.

Noé fue justo porque pregonó y obedeció haciendo lo que Dios le mandó. Amo misericordia porque dio razón, y testimonio del por qué de la construcción del arca y se humilló ante Dios porque aceptó recibir la burla y el menosprecio de sus vecinos y la gente de su tiempo.

Concretamente, llegado el momento Dios cumplió su palabra y Noé recibió la retribución del Señor. Tanto él como su casa fueron salvos. ¿Y los demás?

Los demás no entendieron nada. Ni el amor de Dios que les daba tiempo para arrepentirse y cambiar, ni el amor de Noé por medio de quien Dios les ofrecía la oportunidad, ni el valor del arca como instrumento para salvar.

El Señor ha declarado lo que es bueno. ¡¡No tardes en hacerlo!!
Author: gabtorar
•11:28
Job 9:5 "Si tú de mañana buscares a Dios, y rogares al Todopoderoso"

Lo anterior está planteado de manera hipotética: "si..."

Lo cierto es que justamente las personas NO buscan de mañana a Dios, ni ruegan al Todopoderoso… hasta que se ven sobrepasados por las circunstancias de la vida.

¡¡Y pensar que Dios nos creó para que estuviéramos en comunión con Él!!

Pero rehuimos Su compañía como lo hicieron Adán y Eva cuando oyeron la voz de Dios que se paseaba por el huerto.

Desde luego eso no fue siempre así. Mientras ellos caminaron en rectitud y obediencia se acercaban libremente al Señor.

Con toda seguridad era para ellos un deleite tener comunión con su Creador.

Esa maravillosa relación se vio obstaculizada cuando ellos desobedecieron a Dios, cuando prefirieron dar lugar al enemigo.

Hoy las personas en su mayoría no buscan a Dios, ni de mañana, ni de tarde… mucho menos de noche, cuando están exhaustos a causa de un largo y agitado día de trabajo o de sus múltiples quehaceres.

Nuestro día comienza usualmente con la mente puesta en los afanes propios de esta convulsionada existencia.

Debemos atender a mil compromisos que el sistema del mundo tiránicamente nos demanda.

Está muy claro que el diablo ha forjado un sistema que no deja tiempo para Dios.

No digo que en verdad no haya tiempo, sino que en ese sistema, Dios no tiene ninguna cabida.

Que distinta sería la vida si buscáramos a Dios antes de comenzar nuestro día. Muchos de nuestros grandes conflictos no lo serían si tan solo le diéramos al Señor la posibilidad de mostrarnos lo que Él tiene a nuestra disposición para ese día en particular

No puedo dejar de mencionar que en los momentos complicados de mi vida, cuando he pensado que ya no tengo salida, ha sido en la comunión con el Señor que he hallado luz.

Por eso se por experiencia que orar en la mañana, dar a Dios tiempo en nuestra mañana, cambia la perspectiva de lo que pueda ser el resto del día.

El enemigo siempre intenta ensimismarnos. Su plan es llevarnos a nosotros mismos, mientras que el de Dios es sacar nuestra mirada de nosotros y ponerla en Él.

Nuestras fuerzas, capacidades y recursos son tan limitados, pero los de Dios no. Y eso es lo que la oración produce, que coloquemos las cosas en perspectiva y que nos enfoquemos en los recursos del Señor.

LA sperosnas glopean tosas las puertas habuadas y poor haber pero no glopean las puertas ed cielo.

Quizas porque creem que Dios está muy ocupadio para responderles, tal vez por que las conciencia les acusa de que nio sondignos de buscar enel Señor. Noobtante muchos de nuestros malos días son una oporunidadque Dios nos concede para qie por fin decodamos golpear la puerta correcta.

Como dice el etxto “si rogre al Tiodpoderoso”. Dios es el Todopoderoso y Él está esperando que decidamos hacerlo parte de nuestro vivir.

Que nuestros ruegos dejen de llegar a los oídos de los hombres y mujeres de esta tierra y que se comiencen a enviar al Dios Omnipotente. Él sí tiene respuestas.

Los hombres a quienes golpeamos las puertas, muchas veces solo tienen calmantes. Tramitan, dilatan las cosas (hasta que todo se vuelve peor) y cuando más lo necesitas te dicen que no hay posibilidad de que puedan hacer nada por ti.

Pero Dios es otra cosa. Él no juega con nuestros sentimientos. Él no nos posterga.

Él tiene una increíble disposición para atender nuestras necesidades, consolarnos y tendernos la mano (siempre nos tiende más que la mano)

Habría respuestas concretas para nosotros si de mañana buscáramos a Dios y si nuestros ruegos subieran a Su Divina Presencia.

Como lo dijera el salmista: “este pobre clamó y Jehová le oyó”
Author: gabtorar
•8:04
Marcos 4:23 “si alguno tiene oídos para oír, oiga”

Las palabras de Jesús siempre son oportunas. Una de las características más relevantes de las palabras del Señor es que siempre son pertinentes para nosotros.

Dios no malgasta su tiempo. Aunque vive en una medida (o dimensión) de tiempo distinta a la nuestra, Él sabe el valor que tienen los minutos y horas para personas como nosotros cuya presencia en este mundo no dura más que algunos años.

Por ello es que Jesús siempre era pertinente y agudo en sus alocuciones.

Una notable virtud del Señor era que Él no lisonjeaba a las personas. Iba directo al grano. Al que estaba en pecado le señalaba su condición de pecado; al enfermo no le tramitaba para sanarlo; al oprimido no le ofrecía recetas de liberación, simplemente lo liberaba. Es que el tiempo es un bien irrecuperable y eso Dios lo sabe muy bien.

Por eso no es de extrañar que el Señor pronunciara estas palabra “el que tenga oídos para oír, que oiga”.

Es un llamado a usar estos pequeños miembro de manera correcta y provechosa.

Nos lleva también al tema que “no basta con tener oídos, se necesitan oídos que sirvan, o sea, que puedan oír, oír lo que Dios desea, oír a qué cosa, tarea o misión Dios nos está llamando a dedicarnos o realizar.

Todos en el tiempo de Jesús tenían oídos, pero ¿a cuántos les funcionaban los oídos? En otras palabras ¿Cuántos de esos oídos en verdad oían?

La cosa no ha cambiado mucho desde entonces. Los avances de la ciencia nos han permitido desarrollar mecanismos que facilitan la audición, pero ningún inventor ha podido crear un aparato que permita a los oídos de los hombres abrirse para oír las palabras de Dios.

La ciencia no tiene poder sobre eso.

Es tan fundamental oír la voz de Dios, especialmente cuando sabemos que Jesús dijo que sus palabras eran espíritu y vida. ¿No estamos carentes precisamente de una espiritualidad genuina y de vida en estos tiempos?

Al recorrer las calles o abordar un autobús, vemos que la gran mayoría de los pasajeros va “en su propia frecuencia” portando aparatos de audio. ¿Qué estarán escuchando? ¿Palabra de Jesús, palabra de vida, o mensajes de sensualidad, rebelión y muerte?

Los muchachos y el reggeatón, la tercera edad y las apuestas de la hípica, los adultos y sus programas subidos de tono, las dueñas de casa y sus programas de farándula. ¿Podemos decir que la gente está usando sus oídos para oír lo que les conviene escuchar?
Yo creo que no.

La triste verdad de nuestro tiempo es que la gente está escuchando muchas cosas, pero no está escuchando lo que le conviene.

¡¡Oh Señor, cuánto se necesita que una vez más hagas oír Tu voz en esta tierra!!

Que se oiga una vez más Tu Verdad. Sólo ella nos puede libertar.

Sería, por tanto, muy útil preguntarnos en qué estoy ocupando mis oídos.

¿Los estoy consagrando para oír la voz de Dios o los estoy usando como instrumentos de injusticia e iniquidad?

Si la lámpara del cuerpo es el ojo ¿qué función cumplirán nuestros oídos?

Ambos órganos (ojos y oídos) tienen mucho en común. Nos conectan con el mundo exterior y nos entregan información de ese mundo.

Desde luego somos nosotros quienes tenemos la responsabilidad de direccionarlos. No podemos permitir que ellos nos dicten que ver u oír.

De acuerdo a la palabra de Dios el criterio para determinar qué vemos o escuchamos debería ser cuánto me edifica aquello que veo o escucho.

Frente a la bendición (que no todos poseen) de tener oídos que oyen, necesitamos hacernos cargo del cómo los vamos a usar.

Daremos cuenta de haber contado con tal habilidad.
Author: gabtorar
•12:54
Juan 11:44 “y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo desatadle y dejadle ir”

Se hacen encuestas de todo tipo en nuestro país. A través de ellas se trata de obtener información que entregue parámetros (aceptación o rechazo) respecto de ciertos productos, servicios, incluso de cuán bien o mal lo están haciendo los gobernantes y cuánta representatividad tienen entre el pueblo.

Me preguntaba, si hiciéramos una encuesta en que la pregunta fuera: ¿“Te gustaría que cosas muertas en tu vida resucitaran”?
¿Cuáles crees tú que serían las respuestas?

De seguro que por amplia mayoría la respuesta sería “si”, y la gama de respuestas posibles sería bastante larga de enumerar.

Derechamente todos tenemos cosas muertas que desearíamos ver resucitadas: sueños, relaciones, amistades, etcétera.

Muchos sufren porque ven que su matrimonio, por ejemplo, está muriendo o derechamente muerto en algunos casos. El amior se murió o al menos eso parece haber sucedido, y vemos que esos sueños de cuandor eci´ne nos casamos se desvnaeceny vuelven casi imposibles de cumplir.

¡Si tan sólo esa pasión fuera resucitada!

Esa amistad que tuvimos por tantos años y que productote alguna mala jugada se quebró. Desearíamos poder volver a confiar en esa persona que nos falló o hirió, tal vez sin la intención de hacerlo.

Ejemplos sobrarían pero ellos no cambian las cosas. Lo que se necesita es más que sólo diagnosticar la realidad necesitamos el poder para “trasformar la realidad” y eso es lo que Dios tiene en mente hacer con nosotros, equiparnos con ese poder, darnos esa autoridad que solo podemos recibir de Él.

Hay cosas que nos atan, tal como Lázaro estaba atado de manos y pies, así nuestras vidas se llegan a maniatar producto de malas experiencias o de dolores que atravesamos y que nos matan, nos insensibilizan o al menos endurecen contra ciertos elementos que son indispensables para que tengamos vida en términos espirituales.

Jesús se acercó a la tumba de Lázaro, y aunque este varón estaba claramente muerto de hace un par de días, la voz de mando del maestro, del Ungido, de Aquel que tenía la venia del Padre, le levantó de los muertos.

Creo firmemente que viene un tiempo espiritual en que Jesús va a traer restauración, incluyendo áreas que en nosotros están tan muertas como Lázaro lo estaba.

Jesús sin lugar a dudas es quien tiene el poder de desatarnos para que nuestras manos se conviertan en instrumentos de Su Justicia y para que nuestros pies puedan ahora correr hacia Él.

Dios sigue deseando que seamos desatados y que se nos deje ir. Como lo hiciera con Lázaro antaño, ahora Él está planeando hacerlo contigo también.

El requisito para participar de dicho milagro es el mismo que Jesús le exigió a María, la hermana del que estaba muerto: “si crees verás la gloria de Dios”.

Así que creer es fundamental porque Dios todavía quiere mostrarnos su Gloria.
Author: gabtorar
•9:35
Salmo 83:1 “Oh Dios, no guardes silencio. No calles, oh Dios, ni te estés quieto”

Este corresponde a un salmo de Asaf. Y cuan bien describe nuestra gran necesidad actual.

La maldad del corazón del hombre se ha vuelto prominente en nuestra sociedad.

La corrupción es el pan de cada día que nos toca consumir resignadamente. No hay justicia para los que viven rectamente, al menos no en el ámbito de la justicia de los hombres.

Los malos andan tranquilos por la calle dañando, robando violando y alardeando de su poder, poder que descansa en el uso de armas de toda índole, desde sofisticadas hasta hechizas.

Y el ciudadano normal, bueno él debe hacer de su casa una cárcel, debe restringir su actuar a lugares específicos, a sectores, y a horarios. El salir de esos márgenes es poner la vida, la integridad personal en riesgo.

Pero la corrupción y la maldad no sólo han alcanzado al hombre común, también han contaminado las esferas del segmento que se supone debería velar por los intereses del pueblo, me refiero a los líderes tanto políticos como religiosos.

Me sorprende el descaro que algunos ex políticos tiene para dar recetas al nuevo gobierno de cómo hacer que las cosas funcionen cuando en todos los años de gobierno que tuvieron ellos mismo no lograron hacerlas funcionar.

Exigen plazos y soluciones ahora que no son ellos quienes tienen que traerlas. Todo esto en el contexto de un terremoto que sacudió nuestra nación hace poco y desconociendo además que viene otro en camino.

¡¡Señor Juzga a esos descarados impíos. Hazlos enmudecer por su falta de amor a esta patria!!

Gente que no tiene una preocupación sincera por los que habitan esta nación sino que están buscando como poder recuperar los puntos que perdieron y así volver a gobernar.

Chile no necesita gente así. ¡El egoísmo es la marca de la bestia!

No les importó que la moral de esta nación se viniera abajo mientras gobernaron. No impidieron los robos millonarios en estamentos estatales (ni tampoco los aclararon antes de salir del gobierno). Dieron amplia libertad de acción a los delincuentes promoviendo leyes livianas

Nosotros los cristianos no estamos llamados a participar de alguna corriente o partido político, pero si estamos definitivamente llamados a estar a favor de la verdad, de la justicia porque eso es lo que el Señor nos pide que hagamos: que prediquemos, practiquemos y nos paremos a favor de la justicia, de Su Justicia.

El descaro del que hablo es producto de gente que no tiene lo único que hace al hombre verdaderamente humano: el temer a Dios, el considerar que sobre nosotros, que sobre nuestra esfera de autoridad existe una autoridad mayor a la que deberemos dar cuenta un día.

Para el diablo fue un gran negocio levantar corrientes filosóficas que proclamaran que Dios había muerto.

Si no hay Dios entonces podemos vivir a nuestro arbitrio sin necesidad de tener que responder por nuestros actos.

¿No es esto descriptivo del comportamiento de los jóvenes y de la gente del mundo en general?

Frente a un mar de injusticias que se suceden vez tras vez ante nuestra mirada atónita y resignada es que nuestro Dios TIENE QUE ACTUAR.

El salmista lo vio en su tiempo y pidió al Señor que no guardara silencio.

En la televisión, los opinólogos (muchos de ellos inmorales envueltos en escándalos de todo tipo) hablan insensateces hasta que dan ganas de vomitar. Y para la gente esos son líderes de opinión.

Los programa de farándula, insisten en mostrar la vanidad del vivir de ciertos mal llamados “famosos”.

Las injusticias se repiten hasta decir basta y todo eso crea las condiciones para que nuestro Dios, el Dios de la justicia verdadera, se manifieste entre tanta maldad y corrupción.

Así como con los políticos, el poder, con sus ofertones, ha logrado corromper a los líderes religiosos también, desviándolos de la sinceridad fidelidad que deberían mostrar por Cristo y extraviándoles a ellos y a quienes siguen a estos lideres, lejos del camino del Señor.

Por todo lo anterior, me uno al clamor de Asaf y pido al Señor: “Habla Señor, no guardes más silencio. No te estés más quieto y haz que Tú poder se mueva en esta nación para quebrantar las estructuras de corrupción y maldad. Que los malos sean estremecidos y teman en el momento en que Tú decidas actuar”

Para cuando eso suceda, lo mejor que nos podrá pasar, será que estemos habitando al abrigo del Altísimo.

Dios va a hablar, y si el león ruge ¿quien no temerá?