Author: gabtorar
•17:13
Tito 2:1 “Pero tu habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina”

Entendiendo que se puede hablar de muchas cosas, Pablo le advierte a Tito que hay UN MENSAJE que debe ser compartido y es aquel que esta en línea con la sana doctrina.

Si nos detenemos por un momento a pensar en esta frase “la sana doctrina”, implica que existe una doctrina contraria, que NO ES SANA.

Esto me lleva a pensar en tantísimas cosas que cuando son sanas hacen mucho bien y son de gran provecho y beneficio. Pero lo opuesto es igualmente cierto.

¿Qué ocurre cuando uno consume un alimento descompuesto?
Obviamente hace daño. Sin importar cuán sano sea para el organismo, si uno consume ese alimento sano estando descompuesto, no nos hará ningún bien

El tema del evangelio es que tiene una sana doctrina pero cuando se predica el lado equivocado es equivalente a comer ese buen alimento, pero descompuesto.

Por otro lado, queda de manifiesto que nosotros debemos escoger qué lado del evangelio vamos a predicar.

Pablo esta restringiendo los mensajes que potencialmente se podrían compartir a una sola cosa: el lado sano de la doctrina.

En el tiempo de Jesús, una de las criticas que el Señor hizo a sus opositores era que ellos habían hecho doctrina de mandatos humanos, de prácticas religiosas que no representaban ni la voluntad ni los intereses del Señor.

La historia no es muy distinta hoy.

Tenemos muchas personas guardando celosamente ciertas enseñanzas (doctrinas) que no tienen ningún asidero bíblico real.

No digo que lo hagan con maldad, pero hacer eso es un error al fin y al cabo.

Tales doctrinas se han transformado en osamentas sagradas para ciertas organizaciones. Y esto en desmedro de las exigencias del verdadero evangelio de Cristo.

¡¡Cuanta ceguera espiritual hay todavía en nuestro tiempo!! ¿No se encontró Jesús con lo mismo en su tiempo?

Hay cosas que los hombres tenemos por sublimes y que para Dios no son de gran de valor. Vanalidades puramente.

Con tanta comida chatarra, con tanta doctrina humana que suena bien pero que carece del poder para convertir a los pecadores en santos, es que hemos llegado al tiempo de la apostasía tan advertida por los escritores bíblicos.

Escuchaba esta mañana a una persona que decía lo siguiente en un programa radial “cristiano”: “hay gozo en los cielos cuando alguien acepta a Jesús”.

Lamento no haber podido preguntarle qué versión de la biblia estaba usando.

He visto impreso en los ofrenderos la siguiente cita: “Dios bendice al dador alegre”. Dice eso la escritura. ¡No, por supuesto que no!

Pero así, sutilmente hemos cambiado, o todavía peor, hemos consentido en que OTROS cambien la verdad de la palabra de Dios.

Si eso ocurre en cosas tan evidentes, ¿cuántas otras atrocidades que no logramos ver estarán ocurriendo?

Debemos recuperar el celo por las cosas de Dios.

El varón del que hablaba, terminó afirmando a la gente que si habían repetido esa oración AHORA eran hijos de Dios.

No mencionó el arrepentimiento, no habló de la necesidad de abandonar los pecados de la vida antigua, los malos hábitos, sólo habló a la gente de agregar a Jesús a sus vidas.

No me extraña que luego esas personas vivan como si no tuvieran la luz del Señor.

Muy probablemente no la tienen. Y los culpables son aquellos que hacen del evangelio de Dios, de la gracia del Señor, algo barato, algo sin valor.
Author: gabtorar
•12:05
Tito 2:1 “Pero tu habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina”

¡Se escuchan tantas cosas hoy!

La multiplicidad de voces que se oyen, a veces generan el efecto contrario del que Dios desearía producir: “lejos de tener muchas trompetas que reproducen el mismo sonido, tenemos diversos instrumentos emitiendo sonidos igualmente diversos”.

Y esto provoca confusión.

Un conocido cantautor y pastor español dice en uno de sus temas: “hoy no saben ya como llamar a cada grupo, ¡¡hay tantos!!”

Que lamentable es tener que reconocer que la iglesia del Señor, teniendo un mismo Señor, una misma doctrina, un mimos llamado y una misma misión, comparta tanta diversidad de cosas que no dan con el blanco que es llevar a los creyentes a la estatura de Cristo.

No se trata solamente de predicar, es importante tener claro qué debemos predicar.

Con tanta necesidad que existe en el mundo por el mensaje de salvación, con tanta urgencia que muestra la escritura porque los llamados estemos en condiciones para ser salvos es casi imperdonable que perdamos el tiempo entreteniendo a los creyentes, en vez de llevarles por medio de la palabra, a las doctrinas esenciales del arrepentimiento y perdón de pecados que nos permiten entrar en esta senda de la salvación.

Los millares que se amontonan para escuchan las ofertas del evangelio social que promete un cielo en la tierra están pisando un terreno muy peligroso para sus almas.

Satanás descubrió en el Génesis que el hombre es codicioso. Eva después de algunas sugerencias malintencionadas que le dio la serpiente, codició el árbol que poseía ese fruto prohibido para los hombres.

El mensaje del diablo siempre apunta al corazón codicioso, a esa naturaleza perversa y egoísta que sólo busca lo propio.

Ese mensaje no salva, todo lo contrario, condena al hombre porque lo vuelve más esclavo de su propia concupiscencia, pero le hace creer (al igual que a Eva) que no hace nada indebido, que hace está haciendo lo correcto.

Por eso hay tanta oferta de Cristo en el mercado.

Me pregunto qué pensará el Padre cuando ve que reducimos el evangelio a algo tan liviano como “acepta a Jesús”.

Necesito decirlo una vez más: ¡¡somos nosotros los que debemos rogar a Cristo que nos acepte! Es Su Reino, no el nuestro.

Pero muchas veces pensamos que hemos hecho un gran favor al reino de los cielos, cuando convencemos a alguno de que “acepte a Jesús”.

La mayoría de las veces esas personas no están dispuestas a abandonar su mala manera de vivir y a decir no a sus pecados, pero todavía nosotros creemos que hemos contribuido al Reino de Dios.

La palabra de Dios es clara. Hay gozo en los cielos por un pecador que se ARREPIENTA.

¿Lo notó? No se trata de que alguien solo haya repetido una oración aceptando a Jesús sino que uno se ARREPIENTA de sus pecados. ¿Qué es lo que condena al hombre, no es el pecado?

Es a ese blanco que debe apuntar la predicación del evangelio. Ese era el objetivo de la predicación de los apóstoles, de Juan el bautista y de Jesús mismo.

¿Podemos arrojarnos nosotros la autoridad de cambiar ese mensaje eterno?

Creo que no, y sabiendo que daremos cuenta por lo que hayamos hecho en el cuerpo, haríamos mucho bien en reflexionar sobre el asunto.
Author: gabtorar
•11:50
2 Pedro 2:5 “y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;”

Noé fue llamado pregonero de justicia y aunque solamente 8 personas fueron salvas por su predicación, podemos decir con toda propiedad que él fue uno de los predicadores más exitosos que hayan existido.

En los tiempos que llamamos “modernos” muchas cosas han sido invertidas.

Desde los principios y valores eternos del Señor, hasta la manera de vivir en los hogares, casi todo ha sido invertido. Aun la iglesia del Señor no se ha quedado fuera de tan nefasta influencia.

Hoy día en las congregaciones han cambiado desde las prácticas hasta el mensaje mismo.

La escritura nos advierte en innumerables ocasiones de los falsos maestros que vendrían (ya están aquí) haciendo que muchos se extravíen de la verdad, llevándoles por caminos que parecen ciertos pero que no lo son.

La piratería es pan de cada día en nuestras sociedades.

En países como el mío (Chile), existe gente experta en imitar ciertas marcas de renombre, y las ofrecen a precios sumamente accesibles para todas las personas.

El problema es que esos artículos aunque parecen como el original y tienen el mismo nombre que el original, NO ES EL VERDADERO, y por tanto no funciona ni dura, lo que dura el verdadero.

Con el evangelio es igual. Cuando en vez de entregar el verdadero evangelio entregamos un sucedáneo del mismo, no obtenemos los resultados que produce el verdadero evangelio.

Yo siento la necesidad de adherirme a la voz de los escritores bíblicos y recordar que no todo lo que brilla es oro, que vivimos tiempos peligrosos porque las cosas no siempre son lo que parecen.

El enemigo desde el principio ha demostrado su intención de hacer caer al hombre por medo del engaño, y la mentira más peligrosa es aquella que más se parece a una verdad.

Mucho de lo que escuchamos hoy día, no es el evangelio de Jesús sino una ADAPTACIÓN de ese mensaje que transforma las vidas.

Por eso nos encontramos con tanta gente que no logra abandonar su vida antigua, porque es lo que único que tienen, la antigua naturaleza sigue ahí tan viva como siempre. No cuentan con la esperanza del nuevo nacimiento, ni con la experiencia de un vida que ofrece (y da) victoria sobre los pecados y la maldad.

Noé predicó lo que tenía que predicar y si bien sólo 7 personas recibieron el mensaje, fue exitoso porque la predicación de la verdad ofreció al mundo pecador una oportunidad de conocer la realidad, y escoger si preferían la verdad o la mentira, la luz o la oscuridad.

Muchas personas hoy día, no han conocido la verdad pues escuchan un mensaje que no es realmente el mensaje de Cristo.

Otros, habiendo recibido la verdad, prefieren seguir en la mentira: ¿Podremos escapar a las consecuencias de tal decisión?

El amor de Dios es real cuando nos muestra el camino por donde transitamos. Dios no nos ama porque nos concede nuestros caprichos, sino porque nos enseña el terreno que pisamos avisándonos de los peligros que nos pueden acontecer. Eso hace un pare que ama. ¿No lo haces tú con tus hijos también?

Noe les advirtió a los de su generación y algunos de ellos lo ignoraron, otros se rieron, otros se burlaron, otros tal vez lo consideraron seriamente, pero la verdad de la escritura nos muestra que sólo 8 personas (incluyendo a Noé), abrazaron esa verdad

Si eres de los que predica: ¿Qué mensaje estás transmitiendo? Y si eres de los que está aprendiendo: ¿Qué mensaje estás abrazando?

El evangelio es 100 % efectivo. ¡¡Funciona!!

Ha sido probado y comprobado por millones que lo han abrazado cuyas vidas han sido transformadas por el poder de ese evangelio bendito.

Si no estás experimentado esa victoria, muy posiblemente hayas recibido solamente una imitación de lo real y no el original.

Te aconsejo pruebes el verdadero ese trae el sello de garantía de quien lo ideó: Dios, y tú bien sabes que Él NO PUEDE mentir.
Author: gabtorar
•9:18
Muchos consideran que las campañas evangelísticas son muy exitosas hoy

Los convertidos se cuentan por millares y al finalizar las campañas se genera gran expectativa.

Se entiende que traerá iglecrecimiento. Se agradece al Señor por la cosecha abundante de almas pero al cabo de algunos días el entusiasmo disminuye.

Los nuevos convertidos siguen en su vida anterior no evidenciando ningún cambio en el estilo de vida. No manifiestan interés por las cosas de Dios. No se congregan ni se comprometen con la iglesia local.

Finamente la exitosa campaña parece no haberlo sido tanto

Bíblicamente hay fiesta en los cielos cuando un pecador se arrepiente. De manera que “a lo lejos” hay fiesta en los cielos

¿Cuál será la causa de esta situación que se repite por todas partes y que es común a la mayoría de las iglesias?

¿Seré que el evangelio no funciona ya?

¿Pero cómo? Si Juan, Jesús y aún los apóstoles experimentaron tan gloriosos resultados

¿Por qué parece ser tan ineficaz hoy en día?

La ineficacia del evangelio no es por causa del mismo, sino por culpa de quienes lo están compartiendo.

No es el mensaje sino el mensajero quien está fallando, el problema es que el mensaje ha sido ligeramente cambiado

No se está urgiendo a la gente para venir a Jesús. Más bien se está llevando a Jesús a la gente y a cualquier precio.

Quienes defienden esto dicen: “lo importante es lograr una confesión de fe”

¡¡Qué ceguera espiritual!! Dios no busca confesiones sino conversiones, discípulos.

Hoy no se habla de la ira venidera ni del juicio de Dios

El evangelio se ha resumido a una fórmula de amor en la que Dios sólo desea bendecirnos, no importa quien sea yo, ni cómo viva, el cambio de vida ya no es requisito.

Es como si Dios necesitara de mí para estar feliz en el cielo

Dios está completo en si mismo y no le falta nada que yo pueda tener

Jesús ya no es el Señor, sino un medio para alcanzar felicidad

Se ha quitado el fundamento y la razón de existir del evangelio

El evangelio es una buena nueva, una buena noticia que representa “paz y buena voluntad (de Dios) para con los hombres”

¿Para con cuáles hombres? Los que reconocen el “Señorío de Cristo”

Señor es amo, uno que manda y ordena. El que es atendido y servido.

Se habla de recibir los beneficios del evangelio, sin renunciar al pecado y la mundanalidad que excluyen del cielo.
Author: gabtorar
•10:59
1 Tesalonicenses 5:17 “Orad sin cesar”

Nada que ocurra debajo del cielo toma por sorpresa al Señor.

Siempre es Él quien primero conoce lo que va a acontecer en la tierra, en la vida de los hombres.

Por eso es tan crucial que nosotros sepamos lo que Dios está planeando para movernos hacia ese propósito.

La palabra de Señor nos habla de las cosas venideras. Si bien no tenemos día ni hora, nos apercibe de los tiempos mediante señales que Dios utiliza como brújulas divinas que nos anticipan la cercanía de tal o cual evento.

Nuestro país (Chile) está muy cercano a un gran mover de Dios.

Cuando hablo de un gran mover quiero decir que el Señor está pronto a intervenir en las estructuras de esta nación, para traer Su Voluntad al corazón de muchas vidas que hoy día viven lejos y ajenos de Dios y Sus Propósitos.

El elemento fundamental en este sentido es la oración.

Cada vez que Dios ha actuado poderosamente en la historia de la humanidad se levanta un importante mover de oración e intercesión.

La oración debería ser central en la vida de la iglesia, sin embargo a causa de las muchas distracciones, la iglesia posterga este fundamental elemento de comunión con Dios.

La oración nos permite interpretar las verdades del Señor y de Su Santa Palabra. Sin ella, solo presuponemos, pero gracias a ese medio de comunión, Dios nos ayuda a interpretar lo que está escrito en Su Palabra.

Los tiempos están en las manos del Creador, pero sus criaturas pueden entender los tiempos cuando están en estrecha comunión con Él.

Los apóstoles dijeron que ellos persistirían en 2 cosas: “la oración y la predicación de la palabra”.

Notemos que la oración antecedía a la predicación de la Palabra porque en la oración encontramos sentido a la palabra de Dios.

No se trata de sólo repetirla, sino de interpretarla correctamente, de aplicarla en el tiempo y con las personas adecuadas.

Jesús dijo que sus palabras eran “espíritu y vida”, no “letra y muerte”. Pero si nosotros tomamos la palabra de Dios sin la oración necesaria, encontraremos en ella lo que no buscamos y no hallaremos lo que tanto necesitamos.

La oración es clave y lamento decir que hemos subestimado su importancia.

De ahí que tantos proyectos no resulten, porque los iniciamos con una buena intención pero sin haber orado lo suficiente por ellos para saber si es un plan nuestro o del Señor.

¿Cuántas torres hemos dejado a medio construir porque no calculamos (con suficiente oración y meditación en Dios) el costo para poder terminarlas?

Dios inició un despertar espiritual en Su remanente en Chile. Está movilizándonos a la oración, a una búsqueda genuina de Su rostro y Presencia. ¡¡Debemos aprovechar el impulso!! Salir de la inercia es lo que más cuesta.

Lo que para algunos fue tragedia, para otros se ha convertido en una tremenda oportunidad de que Dios visite esta nación con salvación, con vida, con santidad, con redención.

Nuestra principal tarea ahora debe ser movernos en la dirección correcta y para hacerlo necesitaremos como nunca antes de la oración que nos permita abrir los ojos y ver los planes de Dios.
Author: gabtorar
•9:18
Isaías 2:18 “Y quitará totalmente los ídolos”.

Los ídolos se esconden detrás de cosas legítimas y cotidianas y por esa razón a veces no llegamos a identificarlos como tales.

El enemigo es un experto en disfraces. Normalmente no viene descaradamente a decirnos “yo soy el diablo y quiero engañarte”.

El prefiere actuar tras bambalinas, usando disfraces que oculten la verdadera intención existente.

El mandamiento divino dice: “amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, mente, alma, fuerzas, ¡con todo!”

Nada debe hacer sombra a ese amor que deberíamos estar dispuestos a mostrar para nuestro Dios en toda circunstancia y ocasión.

Pero en ciertos momentos clave se deja entrever donde operan estos ídolos y la fuerza que tienen en nuestras vidas.

En muchas ocasiones decimos al señor “Dios tú eres lo primero en mi vida, lo más importante”

Seguramente nuestro sentir es sincero, pero ¿qué pasa cuando los hechos dicen otra cosa?

En muchas ocasiones llegado el momento a quien postergamos es “al más importante”. O dejamos en segundo, tercer o cuarto lugar a quien decimos “ocupa el primero”.

¿Qué nos llevará a poner después al que debe ir primero? ¿Podría tratarse de algún ídolo disfrazado de compromiso, urgencia o necesidad, la que nos lleve a postergar a Dios?

Yo creo que si, y veo que no damos a este tema la suficiente cobertura que requiere.

Nuestras convicciones nunca son tan probadas como cuando llega el momento de tomar decisiones.

Decimos que Dios es el dueño de nuestro tiempo, pero no tenemos tiempo para Dios.

Decimos que Dios es el dueño de nuestros sueños pero nuestros sueños muchas veces nos alejan de Dios

Decimos que Dios es el Dios de nuestras finanzas y nuestro dinero alcanza para todo lo demás, pero no para la obra de Dios.

Decimos que Dios es nuestro Dios pero no le honramos como si lo fuera.

En vez de ello, honramos muchas cosas, personas y compromisos pero no damos honra a quien verdaderamente lo merece.

Los ídolos siempre están presentes, sólo que a veces no los vemos tan claramente como Dios quisiera.

Muchos buenos cristianos tienen ídolos en su mente y en su corazón y Dios desea botarlos para ocupar ese lugar.

La palabra del Señor enseña que Dios es celoso. Creo que muchas veces provocamos a celo al Señor con decisiones que tomamos que nos alejan de Él o que le relegan a Él a posiciones secundarias en nuestro diario vivir.

Sería muy bueno, sano y provechoso espiritualmente hablando, presentar nuestros corazones delante de Dios y permitir a Dios escudriñarlos.

Con toda franqueza el Señor nos dirá si hay ídolos todavía o no.

Dios desea quitar TODOS nuestros ídolos. ¿Se lo permitiremos?
Author: gabtorar
•8:48
Isaías 2:18 “Y quitará totalmente los ídolos”

Uno de los grandes problemas que nos dificultan dar al Señor la adoración y honra que merece son los ídolos.

A menudo pensamos que un ídolo se refiere solamente a una figura creada en algún material, que luego se venera o adora.

En efecto este es el caso de muchos y por supuesto, Dios no desea que haya ídolos en nuestra vida. Pero no es el único tipo de ídolo existente, aunque si es el más evidente.

De acuerdo al diccionario, un ídolo como mencionamos es “una figura de un dios al que se adora”, o “una persona (o cosa) excesivamente amada o admirada”.

Me parece que el mayor problema se encuentra en la segunda acepción de la palabra ídolo.

Muchísimas sinceras personas que están tratando de caminar con el Señor no se llegan a percatar que tienen ídolos en su vida.

Algunos al conocer la palabra del Señor se despojan de las imágenes que por años habían tenido. ¡¡Gloria a Dios por esa decisión tomada!! La que por cierto es la correcta y única aceptable para Dios.

Pero el problema de la idolatría no acaba ahí. Aun después de habernos despojado de las imágenes, todavía quedan ídolos más discretos guardados en el corazón.

Por increíble que parezca, hay buenísimas (y muy legítimas) cosas (y personas) que llegan a transformarse en ídolos para nosotros, es decir, en objetos de culto o excesiva admiración.

Debemos agregar a nuestra definición de ídolo que todo aquello que nos hace ver, pensar o sentir que los mandamientos de Dios son gravosos, también debe ser considerado como un ídolo.

En el ambiente cristiano falta a veces el discernimiento que nos permita identificar los posibles ídolos que puedan quedar en nuestro corazón.

¿Cuántas personas que conocemos han hecho un ídolo de sus vehículos, casas (o posesiones en general); de sus familias (o algún ser querido en particular) e incluso de sus congregaciones o líderes espirituales?

¡El corazón del hombre es tan susceptible de adorar, Dios nos creó con esa facultad!

El problema es a quien dirigimos esa adoración porque podemos estar adorando lo que no debemos y al hacerlo, dejamos de adorar a quien deberíamos.

La escritura nos advierte: “guardaos de los ídolos”. Es que somos muy dados a idolatrar.

Es imprescindible evaluar constantemente nuestro corazón y si es necesario redireccionar el sentido de nuestra adoración.

Al ver como el mundo se deshace por sus ídolos, no podemos menso que hacer un “mea culpa” en relación con nuestra “mezquina adoración a Dios”.

Cuando veo como los muchachos corren por sus equipos de fútbol, trabajan para juntar dinero (o simplemente piden desvergonzadamente en la calle) y comprar las camisetas de sus jugadores favoritos.

Cuando veo a los hombres limpiando sus vehículos hasta hacerlos relucir, o adquiriendo toda clase de productos desde cremas hasta sofisticados equipos de radio y llantas y otros, para “enchularlos”.

Cuando veo que las dueñas de casa juntan cada peso que pueden para hermosear de alguna forma sus casas. Cuando veo que aun las personas de recursos más limitados (aparentemente) tienen para las zapatillas de última moda o los celulares más caros, me doy cuenta que el hombre no escatima para adorar sus ídolos.

Los ejemplos podrían continuar en una larga lista. Estos son sólo una evidencia de que cuando uno quiere uno puede y eso Dios lo sabe.

Por ello ha prometido que en aquel tiempo, Él quitará totalmente los ídolos.

¿No sería hermoso que, en vez de esperar a que Él los quite, comenzáramos nosotros a quitarlos hoy?

Sería una buena muestra de amor y adoración a Aquel que merece lo mejor.
Author: gabtorar
•10:00
¿Cuál es la clave para una vida cristiana victoriosa? (v.20)

Estoy seguro que muchos somos los que nos hemos preguntado alguna vez sobre la clave para una vida cristiana victoriosa.

Antes que todo es preciso decir que (hasta donde yo entiendo) ninguno de nosotros ha alcanzado aun la perfección.

El llamado es a ser perfectos como nuestro Señor lo fue, está vigente para los cristianos de todas las épocas, y si bien estamos en el camino y siendo perfeccionados diariamente, podemos esperar tropiezos.

No estoy hablando de “lanzarnos piqueros a propósito”. Obviamente hay pecados que ya no deben tener cabida en nosotros porque hemos muerto a esa vida, pero la carne tratará de entrometerse y arruinarnos el día

¿Cuántas veces te habrá ocurrido que luego de un día hermoso en Cristo, por alguna circunstancia ridícula incluso, la carne hizo lo suyo, amargándote la vida y haciéndote sentir que perdiste lo que habías ganado?

Te aseguro que no estás solo en eso. Yo también lo he vivido y de seguro cada uno de los hijos de Dios que amamos a nuestro Padre Celestial.

Asimismo he descubierto que Dios usa esas “malas pasadas” para enseñarnos lecciones importantes que no deben ser olvidadas.

Los tropiezos pueden enseñarnos a ser más cautos en nuestro andar. A veces somos descuidados con aspectos que requieren sumo cuidado y al tropezar entendemos el valor de esas cosas.

Pero hay una vida victoriosa y por supuesto una clave para mantenerse en esa victoria.

Pablo la descubrió y la comparte con todos nosotros sus hermanos y consiervos.

Este varón de Dios, siendo un hombre santo, no estuvo exento de luchas con esta terrible enemiga llamada “carne”

Llegó a reconocer que se sentía miserable, deseando ser libertado de ese cuerpo de muerte. Pero no sólo se quejó, sino que fue más allá.

Descubrió en su perseverante búsqueda de Cristo que la victoria estaba en lo que el autor y consumador de nuestra fe, Cristo Jesús, hizo.

Si hemos de ser como Él debemos caminar como Él caminó, y atravesar por los pasajes que Él mismo atravesó.

La clave estaba en la cruz, en entender que para que esa vida victoriosa se manifestara, otra vida debía morir, ser sacrificada.

El “yo” debía ser clavado junto a sus pasiones y deseos desordenados y pecaminosos

Pablo lo entendió, y cuando lo entendió, por el Espíritu de Verdad dijo: “Ya no vivo yo”. Si Cristo vive en mi, alguien debió morir para que Cristo pudiera ocupar ese lugar. Y la verdad es que alguien murió. “Yo” murió.

“Yo murió en una cruz”. Avisen a los amigos que “Yo” no podrá ir a embriagarse nunca más, ni ver películas inmundas, ni hablar horribles palabras, ni ser más egoísta.

El comunicado de prensa dice que “YO” murió crucificado. Y junto con él fueron enterrados sus malos hábitos y maldades. Sus fechorías se fueron con él a la tumba para nunca más salir.

Pero hay buenas noticias para todos: “hay un nuevo vecino viviendo “en esa casa”, que es todo lo que “yo” no podía ser.

Es amable, respetuoso, no maldice, de su boca salen bendiciones y alabanzas. Vino desde muy lejos, tiene excelentes modales porque de donde vino es Rey. Se llama Jesús.

¿Pueden ver tus vecinos que donde vivía Yo, ahora vive Jesús?

“Vive Cristo en mi. Lo que ahora vivo en la carne lo vivo en la fe del hijo de Dios”. ¡¡En Él está escondida nuestra victoria!!
Author: gabtorar
•7:18
1 Pedro 4:3 dice: “baste ya el tiempo pasado para haber hecho (para haber vivido) lo que agrada a los gentiles andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías”

Cada día que pasa, más me convence el Señor, que el fracaso de muchos cristianos en hacer la voluntad de Dios no tiene que ver con lo difícil de las “condiciones ambientales” (luchas y tentaciones que son innegables) sino con la falta de determinación que hay en nosotros mismos.

Es un problema casarse sin estar convencido que es lo que realmente deseamos y necesitamos para esa etapa de la vida.

Muchas personas se casan por los motivos incorrectos y como resultado terminan su relación de matrimonio frente a la más mínima dificultad.

Esto porque al contraer matrimonio no estaba en la persona la convicción (determinación) de que dicho matrimonio debía durar toda la vida.

Esto es aplicable a casi todas las cosas.

Lo mismo ocurre cuando por la necesidad imperante de los recursos financieros (sostenimiento, pago de cuentas, etc...) conseguimos un empleo y todo nuestro ser nos testifica que ese no es el empleo que deseamos en realidad.

A la primera instancia de dificultad laboral que surja, desearemos abandonar ese trabajo. ¿Por qué? Porque desde un principio no asumimos ese compromiso con la convicción que requería.

A veces por algún tiempo intentamos “estoicamente” hacernos cargo de la elección que tomamos, pero las presiones externas sumadas a la poca o nula convicción existente en nosotros mismos, cedemos y volvemos atrás al punto inicial.

Cuando una persona viene a Cristo sin tener la debida claridad de lo que hace, se está metiendo en un terreno bien delicado sin entender los alcances de dicha decisión.

Es arriesgado emprender un negocio por ejemplo, a la ligera. Sin saber lo necesario al menos del rubro en que estamos adentrándonos.

Imagínate lo complejo que se torna cuando el asunto en juego es nuestra propia alma y el resultado será su salvación o condenación eterna.

Es imprescindible tener la disposición de abandonar la vida antigua junto con la convicción de que esta es la vida que buscamos y necesitamos ANTES de emprender un camino con Cristo.

El Señor desea que calculemos el costo antes de comenzar a construir, porque Dios no desea que las personas hagan burla de nosotros diciendo: “este hombre (mujer) comenzó a construir y no le alcanzó para terminar”.

Definitivamente debe haber en nosotros un Antes y un Después de Cristo. La misma historia nos da muestra de esto.

La línea del tiempo se encuentra partida en función del nacimiento de Jesús. Es que Cristo no es alguien que pueda pasar sin trascendencia por la vida de los hombres.

Por eso es tan relevante que entendamos el valor de abandonar la vida pasada para dar lugar a la nueva vida que Dios Padre nos ofrece en la persona de Su Hijo Jesucristo.

Te aseguro que Dios nos ha dado el potencial de convertirnos en lo que decidimos convertirnos, para bien o para mal.

Si nos proponemos andar en el Espíritu y vivir para agradar a Dios lo lograremos. Por supuesto, no solos. Indiscutiblemente necesitaremos la ayuda del Espíritu Santo (Él nos guía a toda verdad y Justicia) en esta carrera. Pero el Señor fortalecerá nuestra decisión de querer seguirle y agradarle.

Es igualmente cierto que si deseamos vivir para satisfacer los deseos de la carne (de esa vida terrenal pecaminosa), el espíritu del mundo (el del anticristo) estará dispuesto a encaminarnos por esa vida cuya retribución es la perdición eterna.

La lascivia, concupiscencia, embriagueces, orgías e idolatría pueden llegar a darnos alguna satisfacción corporal temporal, pero el determinar vivir para el Señor, nos será motivo de gozo constante en la tierra y eterno en los cielos.

Tenemos que decidir a qué nos vamos a dedicar y ruego al Señor, por nuestro propio beneficio, nos ayude a escoger bien.
Author: gabtorar
•9:43
1 Pedro 4:3 dice: “baste ya el tiempo pasado para haber hecho (para haber vivido) lo que agrada a los gentiles andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías”

Para que Dios pueda plantar en nosotros su perfecta voluntad debemos “preparar el terreno” de nuestras vidas.

En el versículo anterior Dios está diciendo: “ya fue suficiente de eso. Por años viviste para esas cosas, ahora vas a vivir para mi”.

De esa vida, de esos años que vivimos sin Cristo ¿qué logros significativos podemos contar? Muy pocos, por no decir “nada”.

Básicamente cosechamos dolores, tristezas y sinsabores.

Meditando, el Señor me hacía pensar en la gran diferencia interior profunda que existe entre las personas que tienen a Cristo y las que no.

Déjame graficarlo así: “Las personas que “tienen a Cristo” son personas alegres, que tienen momentos tristes. Sin embargo, las personas “sin Cristo” son personas tristes que tienen momentos esporádicos de alegría.

Obviamente la razón correcta para tener a Cristo no es para ser gente triste o alegre, sino para “ser salvos”, pero esa salvación añade a nuestra existencia un gozo que no se puede describir con palabras.

Si la vida de Cristo en nosotros produce gozo, se debe destruir la vida que producía tristeza, esto es la vida vieja, la vida de la carne.

Debemos ocuparnos en nuestra salvación.

Las cosas que logramos en la vida, no son producto de la casualidad. Trabajas por ellas, decides que obtendrás tal o cual cosa, que pagarás el precio por ellas.

Con Dios es igual, no nos volvemos gente espiritual por casualidad, decidimos que viviremos para la gloria del Señor cueste lo que cueste. ¿Has tomado ESA decisión?

Cuando decidas que en verdad quieres vivir para el Señor te encontrarás con el hecho de tener que destruir cosas por las cuales te esforzaste cuando no conocías a Dios.

Esta parte es una de las más complejas de llevar a cabo porque normalmente a uno le complica (¿duele?) desprenderse de aquello que tanto le costó”.

Así que nuestra salvación le costo a Cristo todo pero también tiene un costo para nosotros.

El llevar la cruz cada día y seguirle es parte del precio que nos corresponde pagar.

El enemigo no te complicará la vida si tú no le complicas a él. Vivirás las complicaciones propias de la vida nada más.

Al diablo no le molesta que busquemos a Dios mediocremente, que tengamos a Dios como algo más en la vida, sin comprometernos a vivir para Él.

Lo que complica verdaderamente al enemigo es encontrarse con gente comprometida con Cristo, es decir, con personas que toman en serio Su Palabra, que desean ordenar sus caminos de acuerdo a las directrices del Reino de Dios.

Hay quienes luchan por convertirse en “profesionales destacados” y lo logran, otros luchan por tener “una linda casa” y la llegan a tener, otros luchan por una “bonita apariencia” y la consiguen: todo lo que el hombre sembrare eso segará.

Sembrar, es trabajar y esforzarse comprometidamente para obtener un resultado, una cosecha.

¡¡Vale la pena trabaja por aquello que tendrá un valor eterno!!

La obra que Dios hace permanece para siempre y para que Él pueda cumplir cabalmente Su plan tendremos que DECIDIDA y SERIAMENTE considerar a qué nos vamos a dedicar.

¿Sembraremos en vivir para Cristo y cosechar una vida eterna en los cielos, sembraremos en vivir para satisfacer los deseos egoístas de la carne y recibir como salario eterna condenación?

Permíteme volver a decirlo: “es fundamental DESTRUIR LO FUIMOS si queremos edificar la voluntad del Señor en nuestras vidas”.
Author: gabtorar
•9:30
Gálatas 2:18-20 “Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago”

En el devocional de ayer determinábamos que la verdadera conversión se trataba de comenzar a vivir para Dios

Es delicado no tomar a Dios en serio. Las personas usan el nombre de Dios en vano, hacen chistes, comerciales, propagandas, afiches, y otros, pero no obedecen a Dios.

Aun entre los cristianos, veo que Dios no es prioritario en muchas vidas.

Pablo habla de vivir para Dios. Vivir para Dios es hacerlo tu primera prioridad.

¿Qué lugar ocupa Dios en nuestra escala de prioridades?

La vida egoísta de la carne espera que Dios gire en torno a mí.
La vida del Espíritu en cambio, es determinar que mi vida girará en torno a Dios.

Una vez tomada esta decisión necesitaremos determinación para mantenernos firmes en esa decisión.

El diablo y el mundo vendrán con fuerza contra nosotros tratando de intimidarnos y detenernos con la idea que el propósito original (de vivir para Dios) no se llegue a cumplir.

¿Vivimos para el Señor o esperamos que el Señor viva para nosotros?

Comúnmente la oración es un buen indicador para responder esta pregunta.

Las oraciones de algunas personas solo giran en torno a sus necesidades o deseos: "Señor necesito esto, dame esto otro". Pero cuando nuestra vida gira en torno al Señor nuestras oraciones lo demuestran también: "Señor ¿de qué manera te soy útil? ¿Qué quieres que haga? o “Santifícame para que puedas usarme”, etcétera.

¿Sabes qué hacía tan poderosa a la iglesia del primer siglo?
¡¡Ellos decidieron vivir para Dios!!

¿Has tenido ya suficiente de esa vida en que eres esclavo de los deseos desordenados y de las bajas pasiones?

¿Llegaste al punto en que ya no quieres seguir siendo ese hombre (o mujer) que siente que no va a ningún lado y que solamente “sobrevive”?

Es fundamental tener esta crisis para de veras tomarnos de Cristo y no querer mirar atrás.

Vivir para Dios es hacerlo nuestro norte, nuestra mayor aspiración. ¿Quién tiene que decidir esto? Nosotros mismos. Y tenemos que determinar que nadie nos lo impedirá.

Destruir lo que alguna vez construimos no es grato, pero a veces es necesario si queremos tener lugar para volver a edificar, especialmente si nos damos cuenta que lo que habíamos edificado no tenía ninguna solidez o fundamento.

Dios no quiere que suframos perdida de nuestro trabajo, porque Él nos ama y valora nuestros esfuerzos.

Si edificamos en la roca tú sabes bien que nada lo derribará.
Author: gabtorar
•9:44
Gálatas 2:18-20 “Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago”

La verdadera conversión consiste en “destruir lo que fuimos”.

Antes de venir a Cristo hacíamos muchas cosas que no tenían ningún provecho, que no eran de ningún valor en lo que a Dios respecta. Esa es precisamente la razón por la que Cristo nos salió al encuentro, para liberarnos de ESA VIDA VANA.

Al venir a Cristo aceptamos (porque llegamos a entenderlo ¿verdad?) que la vieja criatura DEBE ser destruida, debe morir, debe ser clavada en la cruz.

Es fundamental que entendamos bien en qué nos metemos cuando determinamos seguir a Jesús. Si no hemos determinado seriamente que necesitamos una vida nueva, (y que esa vida nos costará despojarnos de lo que “éramos o teníamos”), nos encontraremos volviendo atrás para edificar cosas que destruimos y transgrediendo la voluntad de Dios.

Escucho muchos predicadores cuyo mayor énfasis está en “aceptar a Cristo”. Invitan a las personas a “abrir sus corazones al Señor e invitarle a entrar”.

¿No le parece a usted curioso que nosotros tratemos de hacer con Jesús lo que Él debería hacer con nosotros?

Somos nosotros los que necesitamos “ser aceptos en el amado”, que es Cristo.

No se trata de que nosotros aceptemos a Cristo sino de que “Él nos acepte a nosotros”.

Es Él (y no nosotros) quien puede arrojarse esta facultad de aceptarnos o no, (después de todo se trata de Su Reino, no del nuestro), y para ser aceptos debemos destruir lo que fuimos, esa vieja naturaleza caída que no puede agradar a Dios.

Me preocupa el hecho que muchos están predicando el lado equivocado del evangelio, y está costándonos muy caro.

La “puerta giratoria” parece no ser exclusiva del poder judicial chileno.

Las congregaciones están viviendo el mismo fenómeno (personas que entran y salen sin lograr permanecer o comprometerse con el Señor) porque lo que les trae dentro es el mensaje equivocado: un mensaje exitista de autorrealización, una doctrina de hombre que no puede dar fruto permanente; un mensaje de prosperidad terrenal, que por ningún motivo enseña a los oidores a despojarse, a negarse a si mismos, o a tener un espíritu sacrificial para Cristo.

De acuerdo a esa doctrina Cristo hizo todo, y nosotros no remitimos a "disfrutar” de los beneficios. Esta es una media verdad, y una media verdad nunca traerá frutos verdaderos y permanentes.

Encuentro muy lamentable que hayamos reducido la experiencia del nuevo nacimiento a algo tan básico y simple como “aceptar a Jesús”. Eso explica por qué muchas personas en las congregaciones siguen en “sus mismas vidas”, con la única diferencia que AHORA además de su vida, tienen a Cristo.

Lo malo es que como no hay vida nueva, los pecados siguen ahí, los malos hábitos siguen a ahí, la maldad continua ahí, en el mismo lugar.

Nada de destruir lo fuimos, eso no se toca para nada. Perio ka conciencai se liavia poirque ahora tengo a Cristo. ¿No te parece peligroso?

Aparentemente soy salvo pero lo que me condena sigue ahí dentro, con el mismo potencial de siempre.

Los cristianos contemporáneos no están siendo instruidos en el mensaje de la cruz, por eso para ellos es tan difícil aceptar conceptos como el sufrimiento o la prueba.

El evangelio social de moda es "el evangelio de la alegría". Y claro que Dios nos alegra, el corazón pero para Él es más importante "cambiar" nuestro corazón.

El error está en enfatizar “ciertos aspectos”, en lugar de predicar todo el consejo de Dios.

Para muchos lo que cuenta es el amor de Dios, y llegamos a dejar todo en manos del amor de Dios.

Esto claramente “nos exime” de la responsabilidad de vivir en santidad, ya que Dios me ama, y si me equivoco, pues “por ese amor me tiene que perdonar”.
¡Qué delicado, qué peligroso, si el Señor advirtió de las falsos maestros tantas veces!

Se requiere gran determinación para seguir y servir a Dios.
¡¡El Señor nos afirme para hacer Su Voluntad!!

De eso se trata la conversión, de vivir para Dios, vivir para hacer Su voluntad, para hacer lo que a Él agrada.

¿Tomaste seriamente la decisión de vivir para Dios?

Permíteme recordarte que es la decisión más importante en la vida. Más que la carrera a estudiar, la casa a comprar, o cualquier otra cosa, porque si escogemos mal, nos lamentaremos por la eternidad.
Author: gabtorar
•9:27
Hebreos 4:2 “porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron”

Siendo bien de madrugada tuve la oportunidad de mirar en un canal de cable, un programa “especial” cuyo único propósito era desvirtuar la fe de los cristianos. Estaba tan bien documentado, con imágenes y citas bíblicas que uno podría haber pensado que era un programa cristiano que pretendía solidificar la fe, pero no.

Alguien (seguramente un equipo de producción) se había tomado la molestia y el tiempo de preparar esto con la finalidad de destruir las convicciones de los creyentes, poniendo en tela de juicio la veracidad de la palabra de Dios y la divinidad de Jesucristo.

Es bien triste pensar que muchos de los que vieron y escucharon ese programa no dudaron de la bien documentada pero falsa información que se entregaba. Para muchos lo que se dijo era la verdad y no cuestionaron nada.

Por qué será que a los que YA HEMOS CREIDO en Jesucristo nos cuesta TANTO CREER a Su Palabra escrita?

Como dice el versículo, se nos anuncia la buena nueva de la palabra pero no os aprovecha el haberla ido por no ir acompañada de fe por parte de quienes la oyeron.

Leemos el periódico y creemos lo que se dice (aunque muchas veces no es ni la mitad de cierto). Miramos un programa y creemos a la que se dice, ¿y a la palabra DE Dios no creemos?

En los años que he caminado con el Señor he podido CONSTATAR la fidelidad con que Él cumple Sus promesas.

Cuando Él dice que algo es de tal forma, no pasa mucho tiempo antes de que Él te DEMUESTRE que las cosa eran como Él decía.

La escritura enseña como llevar un matrimonio, por ejemplo, y no importando cuanto se esfuercen algunos por denostar o desacreditar la veracidad de la Palabra de Dios, cuando un matrimonio comienza a aplicar los principios, ¡¡ese matrimonio simplemente MEJORA!!

Lo mismo ocurre en el caso de la crianza (instrucción) de los hijos, roles dentro del hogar, administración de las finanzas y otros temas de GRAN INTERÉS para las personas.

Sin embargo, el problema es que aunque frecuentemente oímos la palabra, no la oímos con la disposición de vivirla, de deja que ella actúe en nosotros y produzca en nosotros esos frutos que deseamos ver pero que no podemos producir por nosotros mismos.

Eso explica que en las congregaciones hay persona que llevan aproximadamente el mismo tiempo, pero unos se perfilan solidamente como cristianos mientras que otros están siempre marcando el paso.

Para uno como líder esto resulta tan triste, porque la voluntad de Idos es que estemos continuamente creciendo en gracia en sabiduría como Jesús lo hacía.

Si nosotros sabemos que los años pasan y nuestro hijo(a) no crece nos preocupamos, sabemos que “algo no anda bien”, y cuando veo que pasa el tiempo y las personas están siempre luchando con las mismos gigantes, para mí es señal de que no han avanzado, que no han crecido como es debido, que están dando vueltas en círculo.

El texto aquí declara que el problema radica en una sola cosa: no recibir la palabra con fe.

Podemos echarle la culpa a muchas cosas: circunstancias, pasado, carencias, un sin fin de cosas, que no podrán detener o impedir el poder eficaz que la palabra de Dios tiene.

Pero no la aplicamos porque confiamos más en nuestros recursos (intelecto, experiencia secular, tradiciones) que en la palabra de Dios.

Sería muy sano revisar dos cosas: primero, verificar si verdaderamente estamos escuchando el mensaje de Dios (la sana doctrina); y segundo, si al escucharlo, tenemos verdaderamente la intención de vivirlo y aplicarlo, con todas las implicancias que eso tiene: incorporando a nuestro diario vivir lo que Dios dice que nos falta, y abandonando aquellos lastres que nos impiden avanzar y crecer.

Concluyendo: “¡¡es bueno escuchar la Palabra de Dios, pero es infinitamente mejor vivirla!!”
Author: gabtorar
•8:49
Lucas 1:45 “Y bienaventurada la que creyó porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor”

He estrado tratando el tema de la incredulidad, como nos obstaculiza para recibir lo que Dios nos quiere conceder.

Pero si la incredulidad nos produce una especie de “maldición”, la fe y confianza en la Palabra del Señor, se nos vuelve en dicha y bienaventuranza.

Elisabet, la esposa de Zacarías, estando YA embarazada en conformidad con lo que el ángel había hablado a su marido, recibió la visita de su parienta, la joven María, quien también había sido visitada por el ángel Gabriel anunciándole que concebiría un hijo a quien llamaría Jesús.

Cuando María saludó a Elisabet, ésta fue llena del Espíritu Santo, que es el Espíritu de Verdad, y pronunció lo siguiente (entre otras palabras) “Bienaventurada la que creyó”.

Ella inspirada por el Espíritu de Dios dijo que por causa de haber creído a las palabras de Dios, ella era una persona dichosa.

¿Creemos a las palabras de Dios?

Dios me ha otorgado la bella oportunidad (y responsabilidad) de compartir su palabra por varios años en diferentes congregaciones y aun en la congregación donde yo mismo soy pastor, he descubierto esta triste realidad: que muchas de las personas que están allí NO CREEN a la Palabra de Dios.

¿En qué me baso para afirmar lo anterior? En que veo que no hacen lo que han aprendido, no practican lo que se les ha enseñado. Hay muchas personas en las congregaciones que tienen problemas con los aspectos más fundamentales y que "no deberían ser tema" para un verdadero convertido.

Personas que SE EXCUSAN por no hacer LO QUE SABEN deberían hacer. Las excusas, por supuesto, buscan CALMAR LA CONCIENCIA de quienes están INCUMPLIENDO al Señor.

Conozco personas que no se congregan porque “están enfermas”, pero luego “salen a pasear”. Dios con toda razón se preguntará ¿Y tú no estabas enfermo?

Personas que se excusan de no poder apoyar la obra de Dios, porque “los recursos no alcanzan” pero luego tú ves que han adquirido bienes (televisores, computadores, por citar algunos) y para eso SI ALCANZÓ. Con justa razón el Señor se pregunta ¿Y tú no tenías problemas financieros?

Quiero aclarar para quienes leen mis devocionales (por motivos de conciencia) que quien escribe, les habla de lo que conoce, no de lo que piensa solamente, y que además en la congregación que yo pastoreo NO SE ABUSA DE LA HERMANDAD en términos económicos. De hecho sólo se pide una ofrenda por reunión y ese servicio no toma más de un par de minutos. No se hacen largas oraciones para tratar de conmover las conciencias de las personas al momento de ofrendar ni tampoco se manipula el asunto desde el púlpito.

Puedo decir con LIMPIA CONCIENCIA que TENGO MORAL para referirme al tema.

Como toda congregación tenemos necesidades. Yo como pastor que fue llamado por Dios para vivir de la obra, tengo necesidades y vivo por fe, confiando EN EL SEÑOR, en SU provisión, la que muchas veces Él desea hacer llegar por medio de Su pueblo pero su pueblo (penosamente incrédulo) no responde a esas expectativas del Señor.

Yo me pregunto con cuánta fuerza las personas reclamarían si en sus trabajos, no les pagaran su sueldo. Y conozco a lucha gente que hace lo mismo con sus pastores.

Se de muchos pastores que ABUSAN DE SUS CONGREGACIONES y les SACAN hasta el último peso que tienen, pero también hay congregaciones que ABUSAN DE SUS PASTORES y LES PRIVAN de cada peso que pueden.

Tanto lo uno como lo otro es DESAPROBADO por el Señor.

¿Queremos que Dios nos haga justicia y nosotros somos injustos con Dios?

Después de esta breve aclaración, debo decir ¿Por qué nos cuesta tanto obedecer a Dios? Porque hay incredulidad en nosotros. En verdad no creemos que lo que Dios pide sea tan necesario o importante, por eso no lo hacemos, por eso no lo priorizamos.

Un siervo de Dios recibió este testimonio del Señor: "un hombre HACE TODO por su Dios".

Yo veo a la gente haciendo toda clase de esfuerzos por aquellas cosas y personas que están en su corazón.

Hay muchos que creen que pueden seguir a Dios “de lejos”, congregándose cuando quieren (o cuando hacerlo no les representa un problema). Luego en su angustia, desean que el pastor “corra a visitarlos, a ayudarles, a orar con ellos”. Y cuando esto no ocurre de la manera o con la rapidez que esperaban, “se victimizan” ante sus hermanos y siembran “cizaña” contra el líder, por supuesto, con mucho disimulo.

No entienden esas personas que se dañan a si mismos, que añaden carga a sus vidas con esa MEDIOCRE manera de seguir a Cristo, que por cierto Cristo NO MERECE.

Podremos convencer a medio mundo que nuestros motivos para NO HACER LO QUE DIOS NOS PIDE son válidos y piadosos, pero tengo la responsabilidad de decir que DIOS NO PUEDE SER BURLADO. Hay una ley espiritual que dice que TODO lo que el hombre siembra ESO va a segar.

Debo asimismo aseverar que la mayoría de las veces el problema no son nuestras circunstancias sino NOSOTROS MISMOS.

Ponerse en las manos de Dios NO CUESTA NADA, sólo hay que DISPONERSE.

Cuando lo hacemos con toda seguridad “podemos apropiarnos por fe” de las palabras que esta mujer llena del Espíritu Santo pronunció y estoy seguro que el mismo bendito Espíritu de Dios dirá otra vez: “bienaventurado el que creyó porque se cumplirá en su vida lo que fue dicho de parte del Señor”.

Dejemos de engañarnos, a veces la incredulidad se disfraza de piedad pero está escrito que "no hay nada oculto que no sea descubierto" por Aquel que TODO lo ve.
Author: gabtorar
•6:54
Lucas 1:20 “Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo”

Aclaramos en el devocional de ayer que el milagro de Dios viene mientras le servimos.

Hay una gran necesidad de “recursos humanos”, personas que puedan despertar de su sueño y de su "vivir centrados en sí mismos" a la realidad que Cristo pudo palpar cuando estuvo en la tierra: “la mies es mucha y los obreros pocos”.

Las razones por las cuales las personas no logran ver la necesidad de obreros es variada, pero una de las más terribles es la incredulidad.

La incredulidad es una fuerte cadena que impide a las personas recibir lo que Dios desea concederles.

Volviendo al relato de Zacarías, él y su mujer deseaban un hijo y mientras él está sirviendo al Señor, le es enviado de parte Dios un ángel con muy buenas nuevas para ellos: “Dios les iba a conceder un hijo”.

Imagínate, Dios estaba punto de hacer algo sobrenaturalmente maravilloso para este matrimonio y lógicamente la respuesta debió haber sido algarabía, gozo, gratitud, alabanza.

En lugar de ello Dios recibió incredulidad, cuestionamiento de parte del beneficiado: ¿en qué conoceré esto?, dijo Zacarías, echando una mirada a su avanzada edad y a la realidad de su mujer.

Frecuentemente la incredulidad nos juega esta mala pasada, impidiéndonos hacer algo que nos debería hacer reflexionar en este minuto: “darle la gloria a Dios”.

Normalmente no creemos lo que Dios dice que va a hacer porque ponemos la mirada en nosotros, en lo que tenemos o en lo que nos falta. No entendemos que si el milagro ha de ocurrir es precisamente porque en nosotros ya no está la capacidad de hacer que las cosas pasen.

Dios debía ser glorificado por medio de Zacarías y a causa de la incredulidad fue cuestionado.

Zacarías debía ser favorecido por la palabra anunciada y a causa de la incredulidad fue disciplinado. El ángel le dijo claramente “y ahora quedarás mudo por cuanto no creíste a mis palabras”(v.20)

¡¡Fíjate lo destructiva que llega a ser la incredulidad para las personas, ella hace que nuestra boca se cierre!!

Lo triste del asunto es que nosotros podemos escoger el camino que queremos tomar en este aspecto. Escogemos recibir a Dios o rechazarlo, abrir nuestra boca palabra agradecer lo que hace o cuestionarlo.

Tal vez ahora mismo estás atravesando momentos de dificultad y te sientes tentado a cuestionar lo que Dios está haciendo. Piensas que porque las cosas no están teniendo el resultado que esperabas no son de Dios y no sabes que Dios está trabajando en ello.

Amados hermanos, yo me he sentido así, he sentido que el yugo se vuelve demasiado pesado y he llegado a creer que no podré continuar. En esos momentos nos olvidamos de las promesas que Dios ha dado por medio de Su Palabra.

Son esos momentos cuando la carne comienza a tomar el control (nosotros se lo damos a veces y ni siquiera nos damos cuenta) y nos lleva al terreno de la duda. Pero cuando tu sientas que el yugo está pesado es el mejor momento para DECIDIR CREER A LA PALABRA DE JESÚS: “mi yugo es FÁCIL”.

Si Jesús dice que el yugo es fácil entonces lo es, se acaba la discusión, no hay más que hablar.

No necesitamos hacer un cuestionario para ver como nos “sentimos” o “que nos parece” lo que estamos viviendo. Es tiempo de sostenernos como viendo al invisible y pararnos en fe SABIENDO que Dios no miente ni se equivoca JAMÁS.

Zacarías debió haber aprendido una gran lección ese día. No esperemos a tener que enmudecer para decirle al Señor:

“Gracias bendito Dios, por lo que me quieres dar. Por ese milagro que estás preparando en secreto, mientras yo trabajo para ti. Quiero que mis labios se abran para decir que eres fantástico, maravilloso para darte gloria y bendecir Tu Santo Nombre. No quiero dar a mi carne lugar para cuestionar lo que tú haces. Gracias por tomarte la molestia de enviar tu ángel para hacerme oír buenas nuevas. ¿¡Como no habría de amarte!?

Recibo ese milagro aunque mis ojos no vean, ni mi corazón entienda, ¡¡CREO!! y para ti Señor ¡eso es lo que cuenta!
Author: gabtorar
•8:19
Lucas 1:20 “Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo”

La incredulidad, ¡¡que terrible enemiga de la fe y de la obra Dios!!

Desde el principio se mostró como uno de los grandes problemas del hombre, así como la desobediencia y el egoísmo.

En este relato del capítulo 1 de Lucas hay mucha riqueza para el espíritu. En efecto lo acontecido a Zacarías debe sentar un referente para que no nos ocurra lo mismo.

Zacarías y su mujer Elisabet no podían tener hijos. Agradeceré lean desde el verso 5 al 14 para una mejor comprensión del asunto)

En los tiempos bíblicos era considerado una afrenta que la mujer no pudiera concebir y para el varón era muy lamentable no tener quien le heredase.

Estos dos eran ya mayores y las posibilidades matemáticas ya no permitían que pudiera llegar el tan ansiado retoño.

Sin embargo, todo cambia cuando Dios entra en la escena de los hombres. El factor “Dios” es el menos considerado siempre, y a la vez, el más relevante de todos.

Una de las lecciones que debemos rescatar aquí es que el ángel de Dios vino a Zacarías para hablar de algo que era valioso para él mientras este estaba “sirviendo a Dios”.

A menudo las personas desean que Dios actúe mientras ellos esperan descansadamente en algún lugar, pero este verso nos recuerda un principio importante de la escritura: “cuando yo me ocupo de las cosas del Señor, el Señor se ocupa de las mías”.

Zacarías estaba sirviendo a Dios cuando vino el ángel con la maravillosa noticia.

Estoy seguro que tú debes tener imposibles en tu vida en relación con temas espirituales y otros terrenales y en el fondo de tu corazón deseas que Dios haga ese milagro, pero necesito preguntarte: ¿Estás sirviendo a Dios?

La palabra del Señor enseña que todo lo que uno siembra, eso cosecha. Si yo no estoy sembrando en servicio a Dios ¿por qué Dios tendría que servirme en MIS necesidades? Piénsalo.

¿De qué manera colaboramos con los planes de Dios?

Dios tiene planes que no serán llevados a cabo hasta que nosotros decidamos comprometernos con Él.

Del mismo modo, nosotros tenemos necesidades con las que Dios no se comprometerá, hasta que vea nuestro compromiso.

Conozco personas en las congregaciones donde comparto la palabra de Dios, que están esperando que Dios salve o sane a algún ser querido pero, veo que eso no ocurrirá, no porque Dios no pueda o no quiera hacerlo, sino porque Dios también espera de nosotros (ellos) y el compromiso que ellos que tienen con Dios es mínimo: escasamente se congregan, escasamente apoyan financieramente, escasamente se puede contar con ellos para las necesidades de la obra (enseñar, asear, etc) porque están demasiado ocupados en sus asuntos personales. ¿Por qué Dios tendría que tener tiempo para ellos? Por qué Dios tendría que correr a contestar sus oraciones?

He aprendido caminando con Dios que un milagro nunca viene sobre la nada, siempre Dios realiza un milagro sobre la base de algo que nosotros hacemos primero.

Fíjate en los evangelios que siempre Jesús respondía a la iniciativa de los hombres que venían a Él. Ellos no se quedaban sentados esperando que Dios los sanara, ellos se movían en fe HACIA Dios.

La incredulidad nos hace perdernos una de las mejores cosas que Dios tiene para nosotros: conocerle en Su grandeza y Majestad de Dios Omnipotente, capaz de hacer esas cosas que para nosotros son imposibles.

Hay una mentalidad (doctrina) simplista que pone al Señor en lugar de un “benefactor” que nunca se cansa de hacer el bien, no importa lo que nosotros hagamos, pero Dios no es así. Si bien el Señor es bueno y paciente, la idea de Su bondad y paciencia es darnos la oportunidad de cambiar. Por ello es importante conocer a Dios en verdad.

Muchas personas quieren ver a Dios actuar y lo curioso es que Dios está esperando lo mismo de nosotros.

Te aseguro que Dios quiere que le mostremos nuestra fe por medio de nuestro actuar, de nuestro seguirle, de nuestra obediencia a Su Palabra.

Si la Palabra de Dios dice: “congrégate”, hazlo; si dice “ora sin cesar”, hazlo; si dice “perdona al que te ofendió”, hazlo; si dice “trae tu diezmo”, hazlo.

Si has entendido que Dios te ha dado algo (talento, habilidad, recursos) con lo que le puedes servir: ¡sírvele! ¿Qué esperas?

¡¡Muchos de esos milagros que necesitamos del Señor los tenemos estancados nosotros mismos!!

Dios no nos dejó Su Palabra para que discutiéramos con ella o sobre ella, eso no trae provecho.

Los que ponen en tela de juicio la biblia, por su incredulidad, seguramente van a ir al infierno, pero los que la aceptamos veremos sus beneficios si la practicamos, porque Él la dejó para que la vivamos.

Zacarías recibió la noticia de ese hijo imposible de tener cuando servía a Dios. ¿Cuál es tú imposible?

Comienza a servir al Señor que todo lo puede.
Author: gabtorar
•9:13
Vamos a concluir con la idea que hemos estado tratando, y no porque la idea en si este ya completa, de hecho, hay mucho que decir al respecto, pero daremos paso a otros temas que confio serán de provecho para los creyentes.

Dijimos que era necesario invertir para poder conocer la verdad. sinceramente me alegro por aquellas personas que ya lo están haciendo y se han preocupado de tener una buena biblia, por ejemplo, que les ayude a entender las escrituras con comentarios y todo eso. Estoy seguro que nuestro Dios se alegra en ver nuestro deseo por conocerle.

Del mismo modo estoy seguro que el Señor de algún modo debe entristecerse cuando ve que "no nos alcanza para las cosas de Dios" (esto es, colaborar en la expansión del evangelio, sustentando a quienes lo hacen o apoyando a quienes están dispuestos a hacerlo), pero "si nos alcanza para un buen televisor con el cual poder mirar los partidos del campeonato mundial de fútbol".

Para conocer bien la verdad quizás necesitaremos movernos de nuestro vecindario y atravesar algunas comunas para poder hallar una buena congregación en la cual VERDADERAMENTE se predique la Palabra de Dios y no doctrinas de hombres.

Tal vez esta sea una de las mayores trabas en poder conocer la verdad. No todo lo que tiene un letrero con nombre de iglesia, es una iglesia.

Hace mucho aprendi que al entrar en un McDonalds no me convierto en una hamburguesa. Del mismo modo que un lugar tenga un letrero que diga "iglesia", no lo convierte en iglesia.

Pero a veces caemos en el lugar equivocado por culpa de nuestra propia comodidad. Queremos que la iglesia no nos cueste nada, que nuestro servicio a Dios no nos produzca incomodidades, que no nos estorbe, y eso está mal.

David dijo que no le daría al Señor un sacrificio que no le costara nada: "lo que nada cuesta, normalmente no es muy valorado".

Hoy yo amo a Jesús más que ayer, porque mientras más camino con Él, más me doy cuenta cuánto le costó a Él pagar por mis pecados, Su Sacrificio es más valisos para mí. ¿Entiendes?

Creo sinceramente que en la medida que crecemos en comunión con Dios vamos teniendo una mayor disposición para negarnos a nosotros mismos y seguirle donde nos quiera llevar.

Algunos líderes se molestan porque sus ovejas deciden buscar una nueva congregación. Su reacción normalmente es enojo y resentimiento. Pero en lugar de enojarnos contra otro, deberíamos preguntarnos cuáles son las verdaderas razones que alguien puede tener para querer buscar otro lugar en el cual encontrarse con Dios y tener comunión espiritual.

Pudiera ser que donde está no está recibiendo el alimento que necesita, o que en ese lugar, ya alcanzó un "techo espiritual" y se siente estancado(a).

Sería bueno preguntarse las razones y tener la honestidad para decir a las personas que necesitan un alimento más solido que el que estan recibiendo con nosotros, que cuentan con nuestro respaldo en tanto el cambio sea para seguir creciendo en el Señor.

Yo no he muerto por ninguna oveja de las que pastoreo, ellas no me pertencecen, le pertenecen a Su Señor y Él tiene potestad para guiarlas donde le plazca. Por lo demás sus ovejas deben oir Su voz y Seguirlo.

Por supuesto, hay muchas falsas doctrinas (y por ende maestros que las enseñan), pero también sabemos que Dios tiene un remanente como lo tenía en los tiempos de apostasía en que vivia el profeta Elias.

A veces nos "conformamos" diciendo "al menos me congrego, no será el mejor lugar pero peor sería no ir a ningún sitio".

Pero ese no es el punto, la voluntad de Dios es que seamos edificados y crezcamos hasta alcanzar la estutura de un varón perfecto en Cristo Jesús.

Dios no espera sólo que cumplamos, Él ha provisto lo necesario para que conozcamos bien la verdad y seamos libertados del error por medio de esa verdad.

Hay corporaciones que para acaparar a las personas les enseñan que dado que "nacieron espiritualmente en ese lugar alli deben morir". Pero esto no tiene fundamento escritural. Es una doctrina de hombres nada más.

Les profetizan maldiciones, ruinas y desgracias si se van de esas congregaciones pero la verdad es que son sólo maneras cobardes de intimidar a la gente, y satanás sabe que las ovejas se asustan con facilidad.

Ni siquera el padre del hijo pródigo le maldijo. Todo lo contrario, le dió lo que le pertenecía y lo encomendó al Señor.

Cuando el Señor lo trajo de vuelta no se puso a recordarle todas las madiciones que le habia profetizado, simplemente hizo banquete porque su hijo muerto ahora vivia. ¡¡Gloria a Dios!! ¿No deberiamos hacer lo mismo?

Esto no se trata de mi congregación o la tuya, sino de la iglesia del señor Jesucristo.

Dejemos los egoismos, dejemos de trabajar para nuestras organizaciones y dediquémenos a servir al Reino de Dios.

Y a ti mi hermano(a) te digo: no seas cómodo. Si estás en un lugar en el que espiritualmente estás creciendo en verdad, en SANTIDAD y en amor, entonces bendice al Señor por esos líderes que Él ha puesto para apacentarte y persevera allí con fidelidad.

Pero si sientes que tu vida no va a ningún lugar, que el congregarse es solo para pedir dinero o juntar fondos para comprar esto o aquello, pide dirección al Señor, pues muy posiblemente estás pisando el terreno equivocado y si Dios te muestra que Su voluntad para ti está atravesando la ciudad, pues no temas atravesarla por Él y síguele en fe.

Dios quiere que conozcamos bien la verdad y no debemos escatimar esfuerzos ni sacrificios para conseguirlo.
Author: gabtorar
•11:39
Lucas 1:4 “para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”

En un esfuerzo por hacer llegar a Teófilo la verdad concerniente a las cosas que le habian compartido, Lucas diligentemente recabó informacíon indagando detalles del cómo, cuándo y dónde habían ocurrido tales cosas.

Lo anterior porque a Dios le interesa que nuestra fe esté basada en Su verdad. Que nuestras convicciones estén puestas sobre el sólido fundamento de Su Palabra y no sobre fábulas o inventos de hombres, que más que edificar traen confusión y que no representan necesariamente la verdad Divina.

El creyente tiene por un lado el privilegio, y por otra parte, la responsabilidad de corroborar lo que se le está enseñando, como lo hicieran los hermanos de Berea que recibieron elogios de Pablo por esta noble actitud.

Dios ha hecho el gran milagro de preservar Su Palabra por todos los siglos desde que fue revelada, de modo que podamos tener a disposición Su verdad y no un secedaneo de esta.

Si Él ha hecho semejante trabajo: ¿será gran cosa que nosotros tomemos al menos el tiempo necesario para estudiar dichas verdades y comprobar su veracidad?

¡¡Para conocer bien la verdad necesitamos invertir!!

Entre esas inversiones encontramos el tiempo, por ejemplo, para estudiarla, para asimilarla. Las verdades bíblicas no se asimilan con mucha rapidez a veces.

En algunos casos, se requiere de exhaustiva y profunda meditación en la escritura para llegar a descubrir lo que el Señor verdaderamente está tratando de decir.

Me parece que muy frecuentemente tomamos la Palabra de Dios a la ligera. La leemos pero no la entendemos, porque "escaneamos los versículos" sin detenernos a formularnos preguntas "clave" que nos permitirían comprender lo que Dios tiene en mente.

Asimismo es posible que necesitemos invertir algo de dinero. Aquello en lo que gastamos nuestro dinero dice mucho de nosotros, de nuestra espiritualidad (o falta de ella).

Conozco personas que no dudan en gastar fuertes sumas de dinero en un sinfín de cosas que van desde tecnologia (celulares de moda, mp3s) hasta ropa o accesorios, pero que NO CUENTAN CON UNA BUENA BIBLIA DE ESTUDIO, por ejemplo.

Es difícil llegar a conocer bien la verdad si no estamos dispuestos a invertir lo que se requiere para lograrlo.

Cristo DESEABA salvarnos y para ello hizo la más gtande inversión: "dar su propia vida". Seguramente conocer la verdad de Cristo nos costará algún pequeño sacrificio comparado con ese gran sacrificio Suyo.

La tecnología disponible nos hace más sencilla la tarea de conocer la verdad de Dios. Existen una serie de elementos ONLINE gratuitos para estudiar la biblia: comentarios bíblicos, diccionarios, mapas, biografías, etcétera, de modo que para conocer la verdad se requiere disposición más que cualquier otra cosa.

Por supuesto también existen personas bien instruidas en las escrituras que podrán aclarar nuestras dudas respecto de lo que leemos.

Esa es una de las bondades de congregarse, que somos exhortados en la verdad de las escrituras por personas que poseen un conocimiento más acabado que nosotros.

Necesitamos conocer bien la verdad porque de acuerdo a lo señalado por el Señor Jesucristo: "conoceremos al verdad y nos hará libres".
Author: gabtorar
•9:32
Lucas 1:4 “para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”

¡Que magistral forma de retratar lo que Dios desea para nosotros!: “que tengamos el conocimiento correcto, adecuado de Su Verdad para que no seamos engañados”.

Lo cierto es que el Señor tiene mucho cuidado de nosotros. A Él le preocupa que haya en nuestros hogares lo suficiente para suplir nuestras necesidades. Del mismo modo le preocupa que tengamos a disposición la verdad de las cosas concernientes a Su Reino y Voluntad.

Es muy triste tener que reconocer que tal vez ninguna otra causa ha cobrado tantas victimas como el asunto de la fe.

Las persecuciones que muchos han vivido (y aunque nos cueste creerlo TODAVÍA VIVEN en muchas naciones) a los largo de la historia es fiel reflejo de lo importante que es este tema para el hombre.

El diablo se ha esforzado por convencer a la gente que “Dios no existe”, o se ha valido de ciertos filósofos como instrumento suyo para proclamar que “Dios ha muerto y que es hora de que se levanten los superhombres”.

El asunto de la fe no es para tomarlo a la ligera, y en este evangelio, Lucas lo deja bastante claro.

¿Cuántos creyentes hoy día pueden decir con toda confianza que CONOCEN BIEN la verdad en la que han sido instruidos? Eso desde luego, partiendo de la base de que están siendo instruidos en “alguna verdad”.

Para Dios es especialmente importante que sus hijos conozcamos Su verdad y Su Palabra es Verdad.

Lucas se tomó la molestia de INVESTIGAR CON DILIGENCIA todas las cosas y escribirlas por orden. ¡Qué ejemplo!

Teófilo fue muy afortunado en contar con semejante ayuda. Hoy muchos cristianos contamos con todos los medios necesarios para poder conocer bien la verdad del Señor, medios que de haber estado en manos de los apóstoles ¡guau!

¡¡Ni pensar todo lo que hubieran logrado, si ellos a pie, en barco, a camello y a caballo llenaron el mundo conocido con el evangelio de Jesucristo!!

Pues bien, hoy vivimos días peligrosos. Las múltiples doctrinas que han llenado las iglesias están volviéndose en terribles enemigas de los hijos del Señor.

Los medios de comunicación cristianos en vez de reforzar la única verdad necesaria de saber, la única que nos llevará realmente al reino de Dios, se han volcado en una frenética carrera por ver quién transmite un mensaje más novedoso, más atractivo, más llamativo para una sociedad cada vez más frívola e indiferente a las cosas de Dios.

Como consecuencia, muchos están siendo confundidos en vez de ser edificados.

Por otro lado están los muchos que llegan a la puerta de nuestras
casas a decirnos que traen un “mensaje de Dios”, el cual por cierto, no es más que una tal vez muy sincera, pero errada interpretación de una palabra que acuerdo al apóstol Pedro “no es de interpretación privada”.

Para Dios sigue siendo importante que conozcamos bien la verdad en la que se nos ha instruido por nuestro propio beneficio.

Nunca ha sido el propósito del Señor que seamos extraviados por sendas que nos apartarán de la fe verdadera. Todo lo contrario, Él ha preservado Su Palabra a pesar de los muchos intentos realizados por parte del maligno para desvirtuarla o definitivamente cambiarla.

Agradezco al Señor por los Lucas de nuestro tiempo que se esfuerzan por diligentemente llevar a las congregaciones la verdad de la palabra de Dios, esa que TODAVÍA tiene poder para cambiar las vidas de los hombres.
Author: gabtorar
•6:39
Colosenses 3:2 “Poned la mira en las cosa de arriba, no en las de la tierra”

¿Dónde están puestos nuestros afectos e intereses? ¿Estamos trabajando para hacer tesoros en la tierra?

Los tesoros de los que hablo no son fortunas al estilo de aquellos que aparecen en las revistas Forbes o Fortune, sino el simple hecho de volvernos parte de un sistema de vida materialista que en su afán por obtener las cosas de la vida posterga lo más esencial de la vida: al dador de esta, al Señor.

El devocional anterior hablaba de ser fieles en lo ajeno, y en este caso deseo poder llevarnos a esta tan necesaria reflexión que tiene que ver con la pregunta: ¿Dónde están puestos nuestros ojos?

Nuestros pies se dirigirán básicamente hacia la dirección que nuestros ojos prefijen.

¡Es tan importante tener claro donde va nuestra mirada!
Si no cuido mis ojos quizás vayan detrás de la mujer ajena y mi matrimonio termine destruido por la infidelidad; si no cuido mis ojos puedo colisionar con algún vehiculo y dejar a mi esposa viuda y a mis hijas sin su papá. Si no cuido mis ojos puedo colocarlos en las cosas de la tierra y perder el cielo. Si no cuido bisojos corro el riesgo de cambiar la gloria de la vida eterna por un momentáneo instante de placer que a la larga no tendrá ningún beneficio verdadero para mi ser.

El Señor siempre nos dice lo que Él sabe conveniente para nosotros: por medio de la escritura abiertamente nos señala dónde debe estar puesta nuestra mirada: “en las cosas de arriba”

¿Cuáles son esas cosas de arriba?

Antes que todo es Cristo, el Hijo de Dios, quien murió para liberarnos del pecado que nos condenaba a la perdición eterna en el infierno.

En la santidad de Dios que es un requisito para quienes deseen ser parte del Su reino: “sin santidad nadie verá al Señor”.
Hay muchas cosas que nos podrían faltar, pero si deseamos ver a Dios necesitaremos este prerrequisito de la santidad.

En la obra direccionadora del Espíritu Santo, quien fue enviado precisamente para guiarnos a toda verdad, es decir, para liberarnos del engaño, de la mentira y el error.

En la vida eterna, el cual es el galardón que Dios concederá a quienes por amor a Él guarden Sus mandamientos.

Estas (además de muchas otras) son algunas de las cosas de arriba en las cuales debemos poner la mira. Cosas que no pasarán porque son eternas como Dios mismo lo es.

Tristemente somos inclinados a poner los ojos en las atractivas pero pasajeras cosas de la tierra. ¡Cómo nos seducen las muchas luces de colores!

La parafernalia de la vida a veces nos atrapa y por ello el Señor nos recuerda tan claramente que debemos ser disciplinados y determinar dónde y en qué pondremos la mira.

Lamentablemente todas aquellas cosas que tienen apariencia de belleza son perecederas. Un día las buscaremos y nos las vamos a hallar.

Tanto valor que damos a las flores que están en el florero, por ejemplo, y no nos damos cuenta que en cuestión de un par de días no serán útiles más que para botarlas a la basura, porque con todo lo lindas que parezcan, al haber sido separadas de la tierra están muertas.

No tendrán ya ni siquiera valor decorativo, y eso sin importar su forma o colorido.

De igual manera, la apariencia de este mundo pasa con rapidez, pero hay una promesa de permanencia e inmutabilidad para quienes ponen su mira en las cosas de arriba.
¡El cielo es tan firme como Su Creador!

¿Para qué gastar nuestro corto tiempo en cosas que no tendrán mayor trascendencia?

Te invito a escoger correctamente, poniendo la mirada en la voluntad de Dios que nunca cambia, que no se marchita ni envejece jamás.
Author: gabtorar
•7:42
Lucas 16:12 “Y si en lo ajeno no fuisteis fieles. ¿Quién os dará lo que es vuestro?

Cada vez me sorprende más darme cuenta cuan distinta es la manera de pensar del hombre, contrastada con la manera de pensar del Señor.

En esta vida en que los valores como el respeto (a la vida, a la propiedad ajena, entre otros) están casi completamente perdidos, ¡que valioso es considerar estas palabras de Jesús!

En nuestro egoísta vivir hemos llegado a creer que lo único que importa es uno mismo.

De manera lenta pero firme, la misma maldad que convirtió a Lucero (un querubín protector) en un opositor (diablo), ha ido consumiendo los corazones de las personas con un sentir egoísta y egocéntrico, al punto en que a algunos ya no les importa destruir lo que a otros les costó comprar, o rayar lo que a otros les costó pintar, o robar lo que a otros les costó adquirir porque sencillamente no es de ellos.

Si no me creen, miren el noticiario o den una vuelta a la manzana y miren alrededor.

Para muchos después de un partido de fútbol (sin importar si el equipo ganó o perdió) es divertido ocasionar destrozos en la propiedad de otros, casas, autos, semáforos, señales de tránsito, paraderos de micros, etcétera.

¿Qué será lo que les mueve? Sin duda la maldad.

Y lo peor es que ellos creen que van a salir inmunes del asunto.

El gran engaño está en creer que como burlan a las autoridades el asunto estará olvidado. Pero Dios está tomando nota de todo lo que hacen y ESO SI QUE ES DELICADO.

Estos malandrines se preocupan por burlar a las débiles e inconscientes autoridades terrenales (que muchas veces avalan estos desórdenes) y se olvidan de que hay un Juez IMPLACABALE en los cielos al cual no podrán burlar.

Ese día se van a dar cuenta “tarde”, que hubiera sido mejor pagar con cárcel o haber trabajado hasta devolver lo dañado que caer en las manos de semejante Juez.

Pero no perdamos de vista el punto importante aquí, que es este principio que Jesús está comparte: “si no somos fieles en lo que no es nuestro, no recibiremos lo nuestro”

Es como si Dios nos pusiera a prueba antes de poder darnos lo que tiene para nosotros.

La escritura enseña que somos mayordomos, administradores de lo que a Dios pertenece.

Todo lo que hay fue creado por Dios, por ello le pertenece. Lo dice la escritura: “mía es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en habitan”.

Por esa razón es que Dios PODRÁ juzgar al mundo y a los que habitan en el mundo. Si no le pertenecieran no tendría derecho sobre ellos, pero Él los creó y usará Su Derecho para Juzgar a cada uno según sus obras.

Dios ha preparado cosas bellas para los que le sirven fielmente.
Especialmente para aquellos que han mostrado fidelidad en lo que no era suyo, Dios les dará lo que tiene PARA ellos. ¿Entiendes? Ya no en calidad de mayordomos sino de propietarios.

Sin embargo, Jesús aclara que esto sólo ocurrirá con aquellos que fueron fieles en lo ajeno. Como puedes imaginar, los vándalos que mencionaba antes no tendrán ninguna opción, a menos que cambien, que se arrepientan y quiera Dios que así sea.

¿Cómo estas administrando lo ajeno que Dios ha puesto en tus manos? ¿Estás administrando con fidelidad? ¿Estamos administrando con fidelidad nuestros matrimonios, hijos, recursos, tiempo?

No nos engañemos, ellos NO NOS PERTENECEN solo nos han sido encomendados por algún tiempo

El pensamiento: “esto no es mío, así que no me importa lo que ocurra con ello”, debe ser cambiado por “sabiendo que esto no es mío, lo cuidaré con mayor esmero”. Y cuando Dios te de lo tuyo, entonces podrás decidir que hacer con ello.

Piénsalo y decide ser fiel en lo ajeno para que puedas recibir lo que Dios tiene para ti.
Author: gabtorar
•9:43
Romanos 8:18 “pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”

Este es uno de esos temas que causa confusión en el corazón de algunos creyentes.

Lo que el apóstol Pablo está afirmando es que los cristianos vivimos y viviremos aflicciones. ¡¡Como tratamos de hacerle el quite a esta palabra!! Si de sólo escucharla a muchos se les paraliza el corazón.

El tema de las aflicciones es algo que algunos predicadores están dejando a un lado, para predicar a un “Dios Pascuero”.

Escuchamos mensajes que dicen “ven a Jesús y todo estará bien”, “Jesús te hará feliz”, “Jesús te dará lo que tu anhelas” y otros similares, y cuando los escucho yo pienso: “la persona que responda a ESE mensaje va a estar pronto en problemas, porque va a venir al Señor por los motivos incorrectos y se va a encontrar con un evangelio para el cual no está preparado. El evangelio a esa persona más que una buena nueva le va a sonar como una farsa”

Son justamente las personas atraídas a Jesús por el mensaje equivocado las que luego son vacunadas CONTRA JESÚS y una vez que se apartan (esto es, cuando lo prometido no llegó y en lugar de eso llegó lo que no querían) lo hacen para no regresar NUNCA MÁS.

Pablo claramente habló de las “aflicciones del tiempo presente”. Es que el camino del cristiano trae consigo aflicciones y no pocas. Basta con mirar las páginas de la Biblia, en las que hallaremos toda clase de ejemplos de gente piadosa que padeció por causa de su fe, de sus convicciones. Algunos al punto de perder sus propias vidas.

Pero para ellos no era una cosa extraña. No les tomaba por sorpresa que sus vidas tuvieran sentencia de muerte porque tenían claro al venir a Cristo que su fe les costaría TODO incluyendo sus vidas en muchos casos.

Cuántos piadosos cristianos vieron morir a sus amados hijos en las fauces de leones, o hijos que vieron morir a sus padres martirizados, solo por no negar que Jesucristo era el Señor de sus vidas.

Para ellos su compromiso con Cristo era de vida y muerte. Realmente “se casaban con Cristo” hasta que la muerte los separaba, pero no se asombraban porque Jesús mismo les había dicho que “en el mundo tendrían aflicciones pero que debían confiar en Él que ya había vencido al mundo”.

Por eso me parece muy necesario examinar los motivos con los que venimos al Señor. ¿Venimos buscando en Él sólo la ayuda que nos librará de nuestra aflicción temporal? ¿O hemos venido a Él con la clara comprensión de que Él es el camino, la verdad y la vida y que fuera de Él no tenemos opción?

Ciertamente el Señor ayuda a los suyos y en muchos casos les libra de aflicciones y ayuda de maneras increíbles, pero que esta no debe ser la motivación para venir a Él.

Muchos de los que alguna vez quisieron hacer a Jesús rey, luego estuvieron gritando “crucifícale, crucifícale”.

Es que las relaciones por conveniencia no funcionan, si uno no se involucra por los motivos correctos vivimos una farsa que tarde o temprano dejará ver sus reales frutos

¿Cuántas personas que mantienen relaciones lo hacen solamente por una cuestión de beneficio material, o sencillamente para no sentirse solos? Pero en sus corazones no está el verdadero anhelo de que el otro se sienta amado, protegido o valorado.

Pablo sabía que en esta vida aun teniendo a Cristo habría aflicciones.

Pero también sabía algo mucho mejor: “que esas aflicciones, con todo lo terrible que pudieran ser, no eran comparables con la gloria venidera que Dios tenía preparada para los suyos”

Esa es nuestra esperanza bienaventurada, que esta vida no es un fin en si misma, sino tan solamente una antesala y la oportunidad para decidir que recibiremos eternamente. Hay solo dos posibilidades: honor o vergüenza, gloria o cenizas. Lo que decidamos aquí, determinará lo que recibamos allá.

No temamos a las aflicciones que puedan venir, temamos más bien a no ser capaces de decidirnos con los motivos y corazón correctos, por Aquel que merece lo mejor de nosotros.
Author: gabtorar
•8:38
Marcos 10:27 “Entonces Jesús, mirándolos, dijo: para los hombres es imposible, para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios”.

Me encanta la forma en que el Señor establece la diferencia que existe entre lo que el hombre puede hacer y lo que Dios puede hacer.

El Señor tiene muy clara nuestra realidad humana incluyendo lo limitado de nuestras capacidades.

¿¡Cuántas cosas del diario vivir se nos presentan como tremendos gigantes imposibles de derribar!?

Situaciones que nos recuerdan que sin importar con cuanto afán nos entreguemos a cierta tareas, SIEMPRE HAY VARIABLES que no podemos manejar y que nos llevan a reconocer nuestra necesidad de la intervención de una mano superior, del poder Divino.

Jesús acababa de decirles que muy difícilmente podría un rico entrar en el reino de los cielos, porque los ricos (de seguro habrá algunas excepciones a esta regla) llegan a poner de tal forma su corazón y confianza en las riquezas, que las convierten en verdaderos ídolos para su corazón.

Los discípulos frente a esta afirmación llegaron a decir “¿quién podrá ser salvo entonces?”, validando las palabras de Jesús y dando a entender con esto que ellos se daban cuenta que los hombres que ellos conocían ponían efectivamente su confianza en las riquezas.

Es frente a este gigante, a esta montaña que Jesús les dice que ciertamente hay cosas que para los hombres simplemente son imposibles, pero Dios es diferente. Dios no conoce los imposibles.

No hay absolutamente nada que Dios no pueda hacer.
Él bien puede hacer lo que le plazca. Sin embargo, hacemos bien en recordar siempre que Dios ha establecido límites. Nadie se los impuso, pero Él determinó colocarlos, porque todo necesita ser establecido entre ciertos márgenes de acción.

Dios concedió al hombre libre albedrío pero ese albedrío no durará para siempre.

Hoy yo puedo usar esa libertad para lo bueno o lo malo, para edificar la vida o para destruirla si deseo, pero incluso ese libre albedrío está sujeto al límite de esta vida.

Muy frecuentemente las personas se preguntan: “Si Dios es Todopoderoso ¿por qué no detiene la maldad, o defiende a los desvalidos o alimenta a los hambrientos y hace una serie de otras cosas que nos parecería razonable que hiciera en su calidad de Dios Omnipotente?

La verdad es que de hecho Dios lo hace en cierta medida. Dios ha puesto un grado de restricción para el mal que hay en esta tierra.

Sin embargo, debo decir por la escritura que el mal se acelerará hasta llegar a su punto más alto y eso está por venir aun, así que debemos esperar cosas peores todavía.

No obstante Dios ha establecido en su Soberana sabiduría UN DÍA en el que nuestros clamores de paz, justicia y verdad serán completamente llenados. Entonces es una cuestión de tiempo.

Fue Dios quien estableció que el tiempo para dar a luz en las mujeres fueran 9 meses y no menos. Pero en el reino animal encontramos especies cuya gestación es tan solo un par de semanas y otros que duran más de un año inclusive.

Dios puso límites porque consideró que eran sanos para nosotros. Dios planto a Adán y a su mujer en el huerto para que viven en e disfruten de el, pero asimismo había establecido que si ellos comían de cierto árbol ellos morirían y así fue. Por ello en el minuto en que eso ocurrió los sacó del huerto.

Puedes imaginarte lo espantoso que sería que hombres perversos que han vivido en la tierra (como Napoleón o Hitler) vivieran para siempre entre nosotros.

¿Has pensado el impacto terrible que tendría para la humanidad, de hecho ya no quedaría nada que no hubieran destruido sus perversas mentes, sin embargo, ello todavía vivirían.

Los por qués siempre tienen respuesta en Dios. A veces las respuestas tardan, pero siempre llegan cuando tenemos oídos para oír lo que Dios nos quiere decir.

Los hombres estamos limitados por los límites que gracias a Dios, Él mismo nos impuso. Y pare los imposibles. Bueno, para los imposibles lo tenemos a Él.

¡Qué justo y bondadoso es nuestro buen Señor!

Para aquello que tú y yo no podemos, para eso, Dios te dice: “¡Me tienes a mi!!
Author: gabtorar
•7:41
Mateo 20:33 “Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos”.

Nuestro versículo habla de 2 hombres que estaban sentados junto al camino cuando Jesús salía de Jericó y que al oír que Jesús pasaba invocaron Su Nombre pidiendo misericordia. Ante la insistencia de sus gritos cada vez más altos Jesús se acercó preguntado que querían. Ellos le dijeron que necesitan que sus ojos se abrieran. Jesús el compasivo Hijo de Dios, les tocó los ojos y en seguida recibieron la vista. ¡¡Como Dios nos cambia la vida con un sólo toque de Su Poderosa Mano!!

Pero este versículo nos pone en el terreno de una situación que no dista mucho de lo que vivimos hoy día.

Una de las más grandes necesidades sociales de nuestro tiempo es poder recibir el milagro de la vista. Es que son millones las personas que “viven a tientas”, porque se encuentran “espiritualmente ciegas”, incapacitadas para ver el abismo de dolor que les espera por delante.

El panorama del mundo no es para nada alentador. Sin el afán de querer alarmar, pero si teniendo la sana motivación de advertir en amor sobre lo que está por venir, al mundo no le esperan días muy buenos que digamos. El informe meteorológico (espiritualmente hablando) dice que “habrá cielos cubiertos con nubes de oscuridad y y terribles tormentas” para el mundo.

Es que aun la tierra gime esperando ser redimida de la maldad que hay en el corazón de los hombres. Tal como lo dijera el Señor a Caín: la sangre de tu hermano (Abel) CLAMA A MI DESDE LA TIERRA.

¿Cuánta más sangre inocente ha sido derramada después de ese penoso incidente ocurrido en el Génesis?

Por ello digo que hay una gran necesidad de que los ojos de muchos sean abiertos, para que puedan ver la realidad y puedan tomar las medidas necesarias en Dios para enfrentar las tormentas venideras.

Todos los profetas de la escritura advirtieron que los tiempos postreros serán tiempos muy difíciles, de dolor, de tristeza. Donde los corazones de muchos desfallecerían a causa de lo calamitoso de las condiciones existentes.

En el capitulo 24 de Mateo Jesús contestó la pregunta de sus discípulos concernientes a Su Segunda venida y al fin del siglo: Las señales que Jesús dijo fueron claras: “pestes, hambres y terremotos en diferentes lugares”.

Con todo el corazón creo que estamos en este tiempo y Jesús dijo que sería PRICNCIPIO DE DOLORES. A esto seguiría una persecución motivada por la intolerancia y odio del espíritu del mundo contra Dios y sus seguidores. Seguida de una apostasía de la fe, el levantamiento de falsos profetas que ENGAÑARÍAN A MUCHOS, (por supuesto con falsas doctrinas y revelaciones, entre ellas: la prosperidad, autorrealización y éxito terrenales, y otras similares) lo que daría como resultado que el amor (caridad) de muchos se enfriaría.

Finalmente en medio de este sombrío panorama PARA EL MUNDO (no así para la iglesia que entendiendo el tiempo en que vive se esforzará y será purificada por estas mismas condiciones adversas. Eso ocurrió con la iglesia primitiva y recordemos que todo vuelve al principio) será cumplida la predicación del evangelio en TODO EL MUNDO y entonces vendrá el fin.

Algo se acaba JUNTAMENTE con el cumplimiento de la predicación del evangelio. ¿Qué es? A mi juicio (y creo que la escritura me respalda en esto) lo que acaba es la era de la iglesia.

El rapto tiene lugar en ese tiempo, y todo el enfoque ahora es puesto SOBRE Israel, el pueblo de Dios.

Junto con el fin de la era de la iglesia, finaliza la dispensación de del tiempo de los gentiles e Israel se vuelve a convertir en el centro de todo el quehacer y mover espiritual.

El anticristo se convierte por decisión unánime de los gobernantes del mundo en el “gran líder salvador”. A esa altura del partido el mundo estará lo suficientemente desesperado por alguien (da lo mismo quien o su origen o procedencia) que les de una solución a todos los conflictos armados, crisis financiera (que entonces si va a ser una verdadera crisis)

Aun los Israelitas lo confundirán con el Mesías que tanto han esperado.

Queda mucho por contar que la escritura enseña. La pregunta es:
¿Estaban abiertos tus ojos a estas realidades? ¿O más bien te das cuenta que tu ojos están cerrados (ciegos) a lo que Dios ha dicho en Su Palabra que está por venir?

Si ese fuera el caso. Clama a Jesús como esos dos hombres ciegos.

Ellos alcanzaron misericordia de parte del Señor y les dio la vista. ¡Tú también la puedes recibir!

El no ha cambiado y todavía es poderoso para hacer tal clase de milagros en los que se atreven a creer.

Jesús señaló que MUCHOS serían engañados. Es más sencillo llevar por un camino falso a un ciego que a uno que tiene ojos para ver por donde le están llevando. Por eso necesitamos lo que Dios le dio esos hombres y lo necesitamos con urgencia.

Jesús termina diciendo: “ya os lo he dicho ANTES” (Mateo 24:25)
Author: gabtorar
•11:32
Apocalipsis 2:21ª “y le he dado tiempo para que se arrepienta pero no quiere arrepentirse…”

Nadie que se haya encontrado verdaderamente con el Señor alguna vez en la vida, podría poner en duda el gran amor que tiene para con nosotros Su Creación.

El Señor es increíblemente paciente, dándonos por medio de SU gran paciencia la posibilidad de ordenar nuestro vivir de acuerdo a Sus Principios y Mandatos. Porque es justo decir que Cristo no viene a nosotros sólo para ser una grata compañía sino especialmente para ORDENAR NUESTRO VIVIR y alinearlo con Su Voluntad”.

Y en este punto nos encontramos con un asunto delicado. ¿Hasta dónde puede durar la paciencia de Dios? ¿Hasta que punto Dios está dispuesto a esperar que decidamos vivir correctamente después de haber recibido Su Voluntad?

Muy honestamente debemos reconocer que nos agrada la idea de un Dios que nos ayude en nuestras dificultades pero nos disgusta la idea que ESE MISMO DIOS ponga demandas de sobre nuestras vidas, de abandonar lo malo, de abrazar lo bueno, de vivir correctamente según SUS CONCEPTOS de bien y mal.

Todos los seres de esta Tierra somos beneficiados por Dios. EL Señor hace salir el sol y hace llover sobre justos e injustos, el aire que respiramos ÉL lo concede gratuitamente para que todos podamos vivir, pero todo tiene un límite.

La Biblia enseña claramente que Dios es ilimitado, pero ÉL decide el principio y fin de las cosas, y esto incluye Su Paciencia.

La escritura dice que Dios concede tiempo para el arrepentimiento, pero a veces “no queremos” arrepentirnos.
Y cuando Dios ve esta determinación en el corazón del hombre no le queda más salida que entregarnos a nuestra necedad.

Por cierto esta no es la primera alternativa que Dios tiene a mano pero realmenytehjay personas qu nodesean cambiar. Sesientan cómodas en su vivir aunque est sea reprobado por el Señir.

La Biblia habla de personas que no tienen en cuenta a Dios (que es el principio de la sabiduría), incluso no de personas que no conozcan a Dios sino precisamente de personas que HABIÉNDOLO CONOCIDO, se deleitan en la maldad y no creen que Dios pueda juzgar la maldad de sus obras.

Me temo que en el tiempo en que vivimos hemos llegado a creer que puede haber cielo sin infierno y salvación sin genuino arrepentimiento, lo cual es tremendamente peligroso.

Jesús y sus apóstoles perdieron SUS PROPIAS VIDAS compartiendo este mensaje radicalmente y Dios no ha cambiado por eso es oportuno preguntarse. ¿Hasta cuando DIOS estará dispuesto a esperar a que tomemos la decisión de abandonar la maldad y abrazar el bien?

Yo espero que con seriedad podamos decidir hacer la elección ya, porque del día de mañana nos sabemos, ese día no nos pertenece y podemos ser engañados por el maligno y llegar a creer que Dios nos esperará indefinidamente.

En los aspectos terrenales sabemos que hay decisiones que requieren estudio y diligencia y le otorgamos a esos asuntos la urgencia que merecen. ¿¡Cuánto más diligentes deberíamos ser cuando lo que está en juego es el destino eterno de nuestra propia alma!?

Dios nos ha dado tiempo para hacer lo que debemos hacer.

A veces nos excusamos con las muchas tareas de la vida, pero DIOS no es injusto. Él no nos exige lo que no podemos.

Tal vez el problema radique en que NO QUERAMOS ARREPENTIRNOS o NO TENGAMOS LA VOLUNTAD de hacer los cambios pertinentes.

Si hubiera algo hoy que te inquieta respecto a tu salvación eterna no lo postergues para mañana. Ese mañana podría nunca llegar. Mañana podría ser demasiado tarde.

El Señor dice en su palabra “Si oyereis HOY SU VOZ, no endurezcáis vuestros corazones”

Dios puede (y quiere) hacer grandes cosas con nosotros mañana, pero para eso es imprescindible arreglar nuestras cuentas con Él hoy.

¿A qué esperar?